Las causas de la merma de peras, manzanas y cerezas en Río Negro y Neuquén, según el INTA

Las caídas de frutos oscilan entre el 30 y el 50% respecto de la temporada previa, según reportes de productores. Una combinación de manejo y meteorología las explicaría.

Durante la primavera 2025 se registraron en distintas zonas del Alto Valle, Valle Medio y Río Colorado situaciones de caída de frutos en manzanos, perales y cerezos, con distinta magnitud según las variedades. Así lo han reportado productores.

Los productores frutícolas coinciden en que hay contracciones de entre el 30% y el 50% en la producción de frutas este año. En contraste, no ha habido unanimidad en el sector al momento de explicar este fenómeno, que anticipa una cosecha menor a la de las temporadas previas.

Es el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) quien ha intentado echar luz sobre esta cuestión, atribuyendo la merma a tres causas:

  • Una polinización deficiente.
  • Deficiencias nutricionales, en especial de boro.
  • Un manejo del vigor del monte poco equilibrado.

Fruticultura en Río Negro: la polinización es la principal causa de la merma


Frente a las consultas de productores y técnicos, el INTA difundió un boletín agrometeorológico especial donde analizó las causas del fenómeno y aclaró que “las heladas no deberían ser consideradas el motivo principal” de la merma.

El informe, titulado “Caída de frutos temporada 2025-26”, detalla que si bien hubo heladas suaves a moderadas entre agosto y octubre, las condiciones meteorológicas durante la floración (especialmente en septiembre) fueron más determinantes, porque afectaron directamente el proceso de polinización.

Durante septiembre hubo 18 días con condiciones que no permitieron más de seis horas de vuelo de abejas. De esos, en siete días las condiciones fueron nulas o muy malas”, precisa el boletín del INTA, elaborado por especialistas de la Estación Experimental Alto Valle.

Durante septiembre hubo 18 días con condiciones que no permitieron más de seis horas de vuelo de abejas. De esos, en siete días las condiciones fueron nulas o muy malas.

Las temperaturas bajas, los vientos y algunas lluvias coincidentes con el período de floración redujeron la actividad de las abejas, principales agentes polinizadores de los frutales de la región. Según el informe, la disponibilidad de abejas en cantidad y calidad es crucial, y se recomienda contar con entre 4 y 5 colmenas por hectárea en manzanos y frutales de carozo, y entre 7 y 8 en perales, dado que sus flores son menos atractivas.

Además, los técnicos observaron una asincronía en la floración entre las variedades principales y las polinizadoras, lo que complicó aún más la fecundación. “En esta temporada se observó un retraso de la floración de Granny Smith respecto a Red Delicious”, ejemplifica el documento. Esa falta de coincidencia temporal redujo la probabilidad de una polinización efectiva y, por ende, de un buen cuaje de frutos.

El INTA también advierte que la baja temperatura del aire durante la floración retrasa el crecimiento del tubo polínico, lo que limita la fecundación aun cuando el polen llega al estigma. “A 17–22 °C el tubo polínico alcanza el ovario en tres días, mientras que a 10 °C necesita el doble de tiempo”, detalla el boletín.

Factores nutricionales y de manejo en la caída de frutos


Junto a los problemas de polinización, el informe resalta otros dos factores que pudieron agravar la caída de frutos: la deficiencia de boro y el exceso de vigor vegetativo.

El boro, explica el INTA, “es un micronutriente crítico durante la floración y determinante de un adecuado cuaje y rendimiento de los frutales”. Su falta (más frecuente en perales, especialmente en el cultivar Packham’s Triumph) puede afectar la germinación del polen y el desarrollo del tubo polínico. Por eso se recomienda aplicar ácido bórico en poscosecha o al inicio de la floración, para asegurar reservas disponibles en primavera.

Por otra parte, el boletín señala que “suele observarse una mayor caída de frutos en árboles vigorosos, con un mayor desarrollo vegetativo”, lo que ocurre cuando hay podas cortas o fertilización nitrogenada excesiva. Ese desequilibrio hormonal entre el crecimiento de brotes y flores “induce competencia entre giberelinas de las semillas y de los brotes en activo crecimiento”, lo que puede provocar abscisión temprana.

En síntesis, el INTA concluye que la merma de esta temporada no responde a un solo factor, sino a una combinación de problemas de polinización (por asincronía floral y baja actividad de abejas), posibles deficiencias nutricionales en boro y desequilibrios de vigor en el monte frutal.


Durante la primavera 2025 se registraron en distintas zonas del Alto Valle, Valle Medio y Río Colorado situaciones de caída de frutos en manzanos, perales y cerezos, con distinta magnitud según las variedades. Así lo han reportado productores.

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