¿Por qué cedió el cerro Hermitte? Las claves detrás del desastre que evacuó a 90 familias en Comodoro Rivadavia

El desplazamiento de suelo en la zona sur no fue un hecho aislado. La combinación de geología inestable, la presión urbana y un "estruendo" que anticipó la catástrofe.

Lo que vivieron los vecinos de los barrios Sismográfica y El Marquesado este domingo no fue solo una emergencia climática, sino el estallido de un conflicto latente entre la ciudad y su geografía. El desplazamiento masivo en el cerro Hermitte, que obligó a evacuar a 90 familias, puso en evidencia la fragilidad de un suelo que, bajo ciertas condiciones, se comporta como un fluido.

Pero, ¿qué fue lo que falló? No se trató de un simple desprendimiento de rocas, sino de un fenómeno técnico conocido como deslizamiento de ladera, donde la gravedad finalmente venció a la resistencia del terreno.


Desastres geológicos en Comodoro: qué provocó el deslizamiento del cerro Hermitte


Para los especialistas, la catástrofe de este domingo es el resultado de una «tormenta perfecta» de causas naturales y humanas.

El cerro Hermitte está compuesto por materiales (escombros y lodo) que no tienen una estructura sólida, según lo publicado por El Destape. Es una zona de riesgo geológico histórico donde el suelo siempre está «acomodándose».

Además, la urbanización en zonas de pendiente ejerce una presión adicional. A esto se suman las posibles fugas de agua o el uso de pozos sépticos que, con el tiempo, «lubrican» las capas profundas del suelo, facilitando que la tierra se deslice como si estuviera sobre jabón.

En este sentido, pasadas las 00:15 del domingo, el equilibrio se rompió. Un corte de luz generalizado fue la antesala del desastre: sin energía y en silencio, los vecinos escucharon el estruendo de las rocas chocando cerro abajo.


¿Qué es exactamente un deslizamiento y por qué es tan peligroso?


Técnicamente, un deslizamiento ocurre cuando el peso de la ladera supera la fricción que la mantiene unida a la base. En Comodoro, esto generó flujos de escombros que alcanzaron velocidades destructivas.

A diferencia de un desprendimiento de una sola piedra, aquí se movió la montaña entera. Por eso, las casas se «abrieron al medio»: el cimiento se desplazó mientras la estructura intentaba quedarse en su lugar.


El riesgo latente: ¿puede haber nuevos derrumbes?


La respuesta de las autoridades es de máxima alerta. El municipio ordenó que nadie regrese a sus hogares por al menos 48 horas. La razón es técnica: cuando un cerro se mueve, las grietas que quedan abiertas permiten que el terreno siga cediendo hasta encontrar un nuevo punto de reposo.

Actualmente, el monitoreo es constante no solo por las viviendas, sino por la cercanía de la Ruta 3. Si el pie del cerro continúa desplazándose, la infraestructura más importante de la Patagonia central podría quedar nuevamente comprometida.


Lo que vivieron los vecinos de los barrios Sismográfica y El Marquesado este domingo no fue solo una emergencia climática, sino el estallido de un conflicto latente entre la ciudad y su geografía. El desplazamiento masivo en el cerro Hermitte, que obligó a evacuar a 90 familias, puso en evidencia la fragilidad de un suelo que, bajo ciertas condiciones, se comporta como un fluido.

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