Perros protectores de ganado: Maco y Patrón, los guardianes de la tradición ganadera en Neuquén

Son mano derecha de los crianceros y previenen el ataque de los pumas, una problemática histórica para la producción. Carla Porro es la periodista de Las Lajas que los retrató en un valioso documental. Ezequiel Infantino, el biólogo de WCS que los monitorea.

Por Florencia Bark

La entrañable Maco es una perra cruza entre Pirineo y Pastor de Anatolia. Ella cuida a las ovejas y chivas de Flavio Castillo, un criancero de Mallín del Toro, Loncopué. Patrón, en cambio, es cruza entre Mastín de Pirineo y Pastor de Cáucaso; y convive con Jorge González, un pequeño ganadero de los campos de Tricao Malal.

Ellos no arrean, simplemente viven con el rebaño, marcan territorio mediante orina o heces y así, disuaden a los depredadores como el puma. Son dos de los diez perros protectores de ganado (PPG) criados y distribuidos en el norte neuquino por parte de la ONGWCS Argentina» (Wildlife Conservation Society). 

Patrón, de Tricao Malal. Foto: Carla Porro.

Estos cachorros son criados entre chivas y ovejas desde pequeños y de esta manera generan un vínculo de familia tan inquebrantable, que perdura hasta el final de sus días y hasta las últimas consecuencias

Entre las razas de PPG, se encuentran el Pastor de los Pirineos (Patou), Maremmano-Abruzzese y Pastor de Anatolia. En la actualidad, son incorporados como método no letal para reducir la depredación por pumas, zorros y perros asilvestrados y evitar las pérdidas que año a año arrasan con el trabajo de los crianceros. 

“Centinelas de la Estepa”, es un documental que expone en 16 minutos la problemática. Presenta el caso de Maco y Patrón, dos perros protectores de ganado de Neuquén que se convirtieron en guardianes. Hoy, ellos son parte de una estrategia clave para reducir la depredación y favorecer un modelo de convivencia sostenible. 

Maco, de Loncopué.

Carla Porro, una joven de 32 años de Las Lajas, es quien se animó a conocer su vida de cerca y contarle al mundo los beneficios que traen estos perros a la producción ganadera y al medio ambiente. Recibida hace dos meses de Licenciada en Periodismo y Nuevos Medios, se embarcó a la realización de la pieza que explora el conflicto que atraviesan los crianceros de Neuquén, frente a la fauna nativa depredadora. 

“Los perros no dejan que te acerques. Si sos una extraña se genera un límite. Solamente el dueño puede acercarse”, explica Carla sobre las tardes de rodaje cerca de estos animales. Ellos siempre están con el ganado. “El perro adopta al chivo y las ovejas como su familia”, agrega la comunicadora. 

El documental está diponible en YouTube. Surgió como una tesis de grado para recibir su título y concluir la carrera realizada a distancia. “Aprendí mucho acerca del trabajo de los crianceros y del rol de los perros como intermediarios para lograr la coexistencia”, comenta.   

La realización del corto le llevó seis meses y el rodaje se concentró en noviembre de 2025. “Fue un sacrificio, todo a pulmón”, comenta Carla. La joven viajó muchos kilómetros en colectivo y en auto para realizar las entrevistas y observar de primera persona en los parajes. 

Carla Porro, realizadora de Las Lajas.

“Los periodistas somos curiosos, y nos gusta investigar, tener esa posibilidad de comunicarnos, por ejemplo, en este caso, llegar a más comunidades”.

Carla Porro, realizadora del documental «Centinelas de la estepa».

«Centinelas de la estepa» invita a reflexionar sobre la relación entre tradición, producción y conservación en uno de los paisajes más singulares de la Patagonia. Para Carla, las prácticas locales y las soluciones innovadoras pueden llevar al equilibrio necesario entre las comunidades y la naturaleza.

Ahora, piensa en que la pieza audiovisual llegue a nuevos públicos y sirva para promover las buenas prácticas de una herramienta que crece en el ámbito de la producción ganadera; y que podría beneficiar a muchos crianceros que aún no la conocen. 

Diez perros protectores en Neuquén, a favor de la convivencia 


El método facilita la coexistencia entre la ganadería y la fauna silvestre en la Patagonia. Desde WCS crearon un programa que está vigente en zonas de Mendoza y Neuquén y que promueve la incorporación de estos animales desde 2019. 

Fotos: Carla Porro.

Solo en la Provincia de Neuquén hay diez perros protectores criados por la institución. En total, ya radicaron 22 perros al norte de Neuquén (10) y al sur de Mendoza (12), según informó Ezequiel Infantino, coordinador de Certificación y Cadenas de Valor de WCS Argentina. A nivel regional, hay más de 200 de estos animales. 

“Entregamos los cachorros entre los cuatro y los cinco meses, generalmente castrados o con compromiso de castración por parte del productor”, asegura el biólogo. 

Los primeros tres meses, las visitas son una vez por semana (…) Después las visitas se van haciendo un poco más espaciadas, cada 20 días o un mes. Después cada tres meses como mínimo».

Ezequiel Infantino, coordinador de Certificación y Cadenas de Valor de WCS Argentina.

“Los perros tienen radiocollares lo que nos permite también ver los movimientos de los animales. Inclusive a veces se colocan en chivas y ovejas, para conocer los movimientos del perro y además los de los animales y el pastoreo”, agrega el profesional que vela por el bienestar animal. 

El proyecto surgió en conjunto entre WCS Argentina y Alianza Gato Andino, con apoyo de Wildlife Friendly, Disney Conservation, Patagonia, U.S. Fish and Wildlife Service, Inibioma-Conicet, la Secretaría de Ambiente y Ordenamiento Territorial de Mendoza, Subsecretaría de Producción de Neuquén, Parque Nacional Laguna Blanca de la Administración de Parques Nacionales de Argentina, la Municipalidad de Malargüe, Mendoza y Eukanuba Argentina.

WCS es una organización de la sociedad civil que trabaja en el país desde hace 60 años para conservar ambientes y especies silvestres. 

Los perros protectores reducen las pérdidas de ganado


El conflicto entre la ganadería y los carnívoros silvestres es histórico. Afecta a la producción y a la conservación de la fauna, ya que los productores suelen tomar represalias desmedidas, mediante trampeo, caza o envenenamiento.  

Se estima que con los perros, un método no letal, se logró reducir hasta un 95% la mortalidad por ataques en la norpatagonia. En números, los crianceros redujeron sus pérdidas anuales drásticamente, entre un 84 y un 100% en la zona mencionada. 

En síntesis, estos perros demuestran ser grandes aliados de las estepas patagónicas y andinas; y favorecen no solo la conservación de la vida silvestre sino también de los paisajes naturales.

El programa incluye la creación de un criadero en Malargüe, en conjunto con la Alianza Gato Andino.

Reducción de las pérdidas

84%
Los crianceros redujeron sus pérdidas anuales drásticamente, entre un 84 y un 100% en Neuquén y Mendoza, según datos de WCS Argentina.


La entrañable Maco es una perra cruza entre Pirineo y Pastor de Anatolia. Ella cuida a las ovejas y chivas de Flavio Castillo, un criancero de Mallín del Toro, Loncopué. Patrón, en cambio, es cruza entre Mastín de Pirineo y Pastor de Cáucaso; y convive con Jorge González, un pequeño ganadero de los campos de Tricao Malal.

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