Ética y psiquiatría
Fabián Wotnip
fwotnip@yahoo.com.ar
Señor Director:
En el debate sobre la Ley de Salud Mental se ha instalado una premisa equivocada: que la psiquiatría estaría guiada por intereses propios y carecería de normas morales.
Esta afirmación es falsa y perjudica al sistema de salud y a los pacientes.
La práctica psiquiátrica se rige por principios bioéticos —autonomía, beneficencia, no maleficencia y justicia— y por evidencia científica.
No existe un “auto-interés estructural” por fuera de estos marcos. Su ejercicio implica responsabilidad clínica, formación y control institucional.
Deslegitimar esta base debilita la atención en salud.
La incorporación de conceptos ideologizados que presentan a la psiquiatría como abusiva no resiste análisis clínico ni evidencia.
Una ley de Salud Mental debe proteger derechos y garantizar herramientas terapéuticas.
Cuando sugiere que el psiquiatra actúa desde una lógica de dominación, incurre en una falacia que deteriora la confianza y expone a los pacientes a riesgos.
La ciencia y la bioética no son opuestas: se complementan. Ignorar la evidencia o reemplazarla por construcciones ideológicas debilita el sistema.
Es necesario revisar los aspectos de la legislación que afectan la práctica clínica y la protección de los pacientes.
No se trata de reducir derechos, sino de evitar errores que perjudican al sistema.
La salud mental requiere equilibrio y respeto por el conocimiento. Liberarla de prejuicios es una obligación con la sociedad.
Fabián Wotnip
fwotnip@yahoo.com.ar
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