Ni manteca ni harina: los scones saludables que se hacen en 20 minutos
Los scones ocupan un lugar especial en las mesas argentinas. Son ideales para acompañar una taza de té, un café o unos mates durante la tarde. Sin embargo, las recetas tradicionales suelen incluir harina refinada y una cantidad importante de manteca, dos ingredientes que muchas personas buscan reducir en su alimentación cotidiana.
Por eso, cada vez gana más popularidad una versión más liviana que reemplaza parte de esos ingredientes por alternativas con mejor perfil nutricional, sin perder la textura suave y el sabor característico que distingue a este clásico de la pastelería.
La receta de scones que conquista a quienes buscan opciones más saludables
La principal diferencia de esta preparación está en el uso de harina de avena y yogur natural, una combinación que permite obtener una masa tierna y húmeda sin necesidad de incorporar manteca.
Además de ser una receta sencilla, tiene otra ventaja: puede prepararse en menos de media hora y no requiere conocimientos avanzados de cocina. Por eso, se volvió una de las favoritas para resolver desayunos y meriendas caseras.
Ingredientes
- 200 gramos de harina de avena
- 1 huevo
- 150 gramos de yogur natural o yogur griego
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- Endulzante a gusto o 1 cucharada de miel
- Una pizca de sal
Cómo preparar estos scones paso a paso
- Precalentar el horno a 180°C.
- En un bowl, mezclar la harina de avena, el polvo para hornear y la sal.
- Incorporar el huevo, el yogur, la esencia de vainilla y el endulzante elegido.
- Integrar todos los ingredientes hasta formar una masa uniforme.
- Estirar la preparación formando un disco de unos dos centímetros de espesor.
- Cortar los scones con un molde circular o utilizando un vaso.
- Distribuirlos sobre una placa para horno previamente engrasada o cubierta con papel manteca.
- Cocinar entre 15 y 20 minutos, hasta que comiencen a dorarse levemente.
- Retirar del horno y dejar enfriar antes de servir.
Por qué esta versión resulta más liviana
Uno de los principales beneficios de esta receta es que elimina la manteca, reduciendo así el aporte de grasas saturadas. A su vez, la avena aporta una mayor cantidad de fibra que las harinas refinadas tradicionales.
El yogur cumple una doble función: ayuda a mantener la humedad de la masa y suma proteínas, lo que contribuye a generar una sensación de saciedad más prolongada.
Con qué acompañarlos
Estos scones pueden disfrutarse solos o combinarse con diferentes ingredientes para lograr una merienda equilibrada:
- Queso untable descremado.
- Mermeladas sin azúcar agregada.
- Frutas frescas de estación.
- Una pequeña cantidad de miel.
- Té, café, mate o infusiones.
Gracias a su textura esponjosa, su sabor suave y una preparación que demanda muy poco tiempo, esta receta demuestra que es posible disfrutar de un clásico de siempre en una versión más ligera y nutritiva.
Los scones ocupan un lugar especial en las mesas argentinas. Son ideales para acompañar una taza de té, un café o unos mates durante la tarde. Sin embargo, las recetas tradicionales suelen incluir harina refinada y una cantidad importante de manteca, dos ingredientes que muchas personas buscan reducir en su alimentación cotidiana.
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