Argentina vs. Inglaterra: más allá del Mundial 2026, dos modelos energéticos se enfrentan al mismo desafío

En la previa de la semifinal del Mundial 2026, un informe comparativo pone el foco en otra disputa entre argentinos e ingleses: la forma en que cada país garantiza su seguridad energética.

Redacción

Por Redacción

 Mientras Argentina apuesta por el aprovechamiento de sus abundantes recursos fósiles y el desarrollo de Vaca Muerta, Inglaterra impulsa una matriz diversificada, con fuerte presencia de energías renovables e integración al sistema europeo. Foto generada con IA.

Mientras Argentina apuesta por el aprovechamiento de sus abundantes recursos fósiles y el desarrollo de Vaca Muerta, Inglaterra impulsa una matriz diversificada, con fuerte presencia de energías renovables e integración al sistema europeo. Foto generada con IA.

Mientras todos los argentinos estamos pensando en la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un informe comparativo presentó una mirada distinta del enfrentamiento basada en sus modelos energéticos. Si bien ambos países buscan garantizar el abastecimiento y la seguridad energética, cada uno recorre un camino completamente diferente, condicionado por sus recursos, su economía y su posición geopolítica.

El estudio elaborado por el ingeniero Jose Stella muestra que Argentina e Inglaterra parten de realidades muy distintas. Argentina cuenta con una población cercana a los 47 millones de habitantes y un Producto Bruto Interno (PBI) de aproximadamente 550.000 millones de dólares. Inglaterra, en cambio, reúne unos 68 millones de habitantes y una economía cercana a los 3,5 billones de dólares, más de seis veces superior a la argentina.


Una diferencia menor a la esperada


Uno de los datos más llamativos del informe surge al comparar el nivel de ingresos con el consumo de electricidad. Mientras el PBI per cápita argentino ronda los 11.500 dólares anuales, el británico supera los 51.000 dólares. Sin embargo, esa diferencia económica no se refleja de manera proporcional en el consumo eléctrico.

En promedio, un argentino consume alrededor de 3.000 kWh por año, mientras que un ciudadano inglés utiliza unos 4.200 kWh anuales. Es decir, pese a contar con ingresos considerablemente superiores, el consumo eléctrico en Inglaterra es apenas un 40% mayor, una diferencia que el informe vincula con mayores niveles de eficiencia energética.

Las diferencias también aparecen al analizar la composición de la energía primaria de ambos países. Según el informe, Argentina basa gran parte de su abastecimiento en recursos propios, con un predominio del gas natural, que representa cerca del 60% de la matriz energética. El petróleo aporta otro 33%, mientras que el 12% restante corresponde a otras fuentes y energías renovables.

Inglaterra, por su parte, presenta una estructura más diversificada. El petróleo representa alrededor del 35% de su energía primaria, el gas natural el 30% y el restante 35% proviene de otras fuentes, entre ellas sistemas de calefacción, bioenergía y energías limpias.

Otra diferencia relevante es el origen de esos recursos. Argentina se posiciona como un país netamente exportador de energía, mientras que Inglaterra necesita importar entre el 40% y el 46% del gas que consume, principalmente desde Noruega y mediante cargamentos de gas natural licuado.


La generación eléctrica marca otro contraste


El informe también compara la forma en que ambos países producen electricidad. En Argentina, la generación continúa apoyándose mayoritariamente en el gas natural, que representa el 46,4% del total. Le siguen la energía hidroeléctrica con el 21,6%, la eólica con el 12,4% y la energía nuclear con el 7,7%.

En Inglaterra, en cambio, el liderazgo corresponde a la energía eólica, que alcanza el 37% de la generación eléctrica. El gas natural aporta el 26%, la energía nuclear entre el 11% y el 12%, mientras que la biomasa representa cerca del 7%.

El documento destaca además que el sistema británico se fortalece mediante una extensa red de interconexiones eléctricas submarinas con Francia, Dinamarca y otros países escandinavos, permitiendo intercambiar electricidad y reforzar la estabilidad del sistema europeo.

Las diferencias entre ambas matrices también se reflejan en las emisiones de dióxido de carbono asociadas a la generación eléctrica. Según el informe, la electricidad producida en Argentina presenta una intensidad de carbono de entre 257 y 273 gramos de CO₂ por kWh.

En Inglaterra, ese indicador se reduce a unos 129 gramos de CO₂ por kWh, prácticamente la mitad, como resultado del crecimiento sostenido de las energías renovables y del aporte de la generación nuclear.


Vaca Muerta frente a la integración europea


El estudio identifica a Vaca Muerta como el principal activo estratégico de Argentina para consolidar el autoabastecimiento energético, incrementar las exportaciones y generar divisas a partir del desarrollo del gas natural.

Del lado británico, el documento destaca el proyecto Viking Link, el cable submarino que conecta Inglaterra con Dinamarca y posibilita el intercambio de energía renovable entre ambos países, fortaleciendo la seguridad del sistema eléctrico europeo mediante la integración regional.

La principal conclusión del informe es que no existe un modelo único para alcanzar la seguridad energética. Argentina apuesta a aprovechar la abundancia de sus recursos fósiles, fortalecer el mercado interno y ampliar las exportaciones energéticas.

Inglaterra, en cambio, basa su estrategia en la diversificación de fuentes, la integración con otros países europeos y una fuerte inversión en infraestructura vinculada a las energías limpias.

Lejos de establecer un ganador, el documento sostiene que ambos modelos responden a realidades geográficas, económicas y políticas diferentes. Cada país adapta su estrategia a sus fortalezas y limitaciones con un objetivo común: garantizar un suministro energético seguro y sostenible en el largo plazo.

La comparación entre sus sistemas energéticos deja en evidencia otro partido de alto impacto estratégico, donde dos modelos muy distintos buscan responder al mismo desafío: asegurar la energía que impulsa el desarrollo de sus sociedades.


Mientras todos los argentinos estamos pensando en la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra, un informe comparativo presentó una mirada distinta del enfrentamiento basada en sus modelos energéticos. Si bien ambos países buscan garantizar el abastecimiento y la seguridad energética, cada uno recorre un camino completamente diferente, condicionado por sus recursos, su economía y su posición geopolítica.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios