Giro insólito en el juicio de Maradona: advierten que la Junta Médica analizó estudios clínicos de su padre por error

La defensa de la coordinadora de la prepaga apuntó que los peritos evaluaron exámenes que no correspondían al Diez, sino a Don Diego. Las defensas no descartan pedir la nulidad del proceso (pese a que fue la propia prepaga que entregó los informes), mientras que los fiscales minimizan el hallazgo.

Redacción

Por Redacción

Diego Armando Maradona. (Foto: gentileza)

Diego Armando Maradona. (Foto: gentileza)

El debate oral por la muerte de Diego Maradona enfrenta un nuevo y sorpresivo peligro de nulidad. A solo cuatro meses de haber iniciado este segundo proceso —luego de que el juicio original fuera anulado en 2025 al descubrirse que la exjueza Julieta Makintach filmaba un documental a escondidas—, un insólito error volvió a sacudir los tribunales de San Isidro.

El escándalo golpea de lleno a la Junta Médica, la prueba fundamental que tiene la Fiscalía para sostener la acusación de homicidio simple con dolo eventual contra los siete trabajadores de la salud imputados. Este equipo de expertos había concluido que la muerte del astro era evitable, basándose en la revisión de su historia clínica y diversos estudios.

El descubrimiento del error


Según precisó Infobae, la irregularidad salió a la luz durante la última audiencia, a raíz de una observación de Nicolás D’Albora, abogado defensor de Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga Swiss Medical. El letrado advirtió que dentro del expediente judicial existen exámenes médicos fechados entre 2012 y 2015 que no pertenecen a Diego Maradona, sino a su padre, «Don Diego», fallecido justamente en el año 2015.

El defensor detectó la inconsistencia durante la declaración del nefrólogo Hernán Trimarchi. Para fundamentar que el «Diez» padecía una enfermedad renal crónica, el especialista se apoyó en análisis de laboratorio correspondientes a esos años. Sin embargo, D’Albora notó un desfasaje geográfico y temporal: muchos de esos estudios databan de 2015, época en la que Maradona residía en Dubai.

Frente a esta situación, la defensa solicitó al tribunal que se envíe un oficio a la prepaga para corroborar el número de socio que figura en los análisis. Además, pidió que se revisen los registros de la Dirección de Migraciones para certificar si el ex DT se encontraba o no en el país al momento de las extracciones.

Cabe destacar que estos estudios fueron aportados por la propia prestadora médica en los inicios de la investigación, cuando Forlini aún no se encontraba imputada en la causa. Llamativamente, el error de identidad pasó inadvertido durante años tanto para los fiscales como para los peritos oficiales.

Pedidos de nulidad y la postura de la Fiscalía


La gravedad del hallazgo radica en su temporalidad: el error se destapa en la recta final del debate oral y en pleno testimonio de los integrantes de la Junta Médica. Los profesionales sostienen que un tratamiento adecuado de los antecedentes clínicos habría evitado el desenlace fatal, por lo que ahora el tribunal deberá determinar qué porcentaje exacto de los análisis evaluados corresponden efectivamente al exfutbolista y cuántos a su padre.

El impacto en las 12 partes que integran el juicio fue inmediato y se espera que la reanudación del debate de este jueves esté cargada de cruces. Francisco Oneto, abogado defensor del médico Leopoldo Luque, graficó el desconcierto del bloque de defensas, que no descarta volver a pedir la caída del juicio: “Es tan inédito y escandaloso que es imposible de saber qué hacer”.

Por su parte, los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren intentaron restarle peso al descubrimiento. Desde el Ministerio Público sostienen que la confusión no altera la teoría principal del caso, argumentando que se trata de pocos estudios y que son «todos de laboratorio». En la misma línea, pusieron en duda la buena fe del defensor de Forlini por revelar este dato crítico recién sobre el final del proceso, y deslizaron que esta maniobra procesal podría dejar al descubierto «más delitos».


El debate oral por la muerte de Diego Maradona enfrenta un nuevo y sorpresivo peligro de nulidad. A solo cuatro meses de haber iniciado este segundo proceso —luego de que el juicio original fuera anulado en 2025 al descubrirse que la exjueza Julieta Makintach filmaba un documental a escondidas—, un insólito error volvió a sacudir los tribunales de San Isidro.

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