El secreto que esconde el río Negro: la magia de una flotada de primavera

En primavera, Tras la Senda propone flotadas, pesca y recorridos para acercarse a un paisaje y descubrir desde el agua, las bardas, la estepa y una naturaleza que sorprende.

Por Lorena Vincenty

El río sorprende por la transparencia de sus aguas. Foto Osvaldo Alvarez.

Salir de la ciudad, tomar la rotonda hacia Paso Córdoba, doblar a la derecha a la altura de la Pulpería y agarrar el camino de tierra es como atravesar, en pocos minutos, una frontera invisible. El asfalto queda atrás, las casas empiezan a desaparecer y el paisaje urbano se transforma en otro donde el río Negro, la estepa y las bardas ocupan toda la escena. “Destino random”, repite Gustavo Monteseirín de Tras la Senda mientras avanza por el camino con el bote prendido atrás de la camioneta.

La palabra “random” resuena, define aquello que ocurre sin un plan o una lógica preestablecida y, de alguna manera, resume lo que sucede en este rincón de General Roca: un lugar que no nació como destino turístico tradicional, pero que sorprende porque aparece donde no se espera encontrarlo.

Al llegar a La Tubiana, la camioneta avanza hasta el río. Apenas se abre la puerta, la banda de sonido entona su mejor canción: los pájaros, el agua que corre transparente y el viento reemplazan al ruido de la ciudad. Gustavo desengancha la lancha, la perra se inquieta porque sabe que está por subir y Mariana Civicos termina de preparar todo. En unos minutos comienza la flotada recreativa por el río Negro.

Mariana y Gustavo son los creadores de Tras la Senda un emprendimiento que lleva casi 20 años de trabajo para convertir estos paisajes conocidos por los habitantes de la región en experiencias. Desde la primavera ofrece flotadas recreativas, fotográficas y de pesca, además de distintas salidas vinculadas con la naturaleza. La propuesta parece sencilla, pero ahí aparece el valor que intentan explicar: lo que para un roquense puede ser simplemente “el río”, puede convertirse en algo totalmente nuevo.

La caballada forma parte del paisaje que se descubre durante el recorrido. Foto Osvaldo Alvarez.

Mientras el bote avanza sobre el agua mansa y una brisa fresca golpea la cara, Gustavo recuerda a unos turistas porteños que los contrataron para conocer el circuito de la producción de la manzana en el verano. “Querían ver el proceso completo: desde que sale la manzana del árbol hasta que llega al cajón, del cajón al bin, al galpón, al frigorífico y del frigorífico a la exportación”, cuenta.

Era un empresario de Buenos Aires, dueño de una compañía de plásticos con más de 200 empleados y acostumbrado a viajar. Sin embargo, cuando Gustavo lo llevó al río, quedó sorprendido. “No podemos creer esto”, le dijo. Incluso su madre, de 75 años, se puso un chaleco y se metió al agua en un sector donde la corriente era tranquila. “¿Estoy haciendo esto a los 74 años? Nunca en mi vida me metí en un río así, a flotar”, le dijo a Gustavo.

Después vino una reflexión que todavía recuerda: “La verdad es que cuando ves un lugar así, lo que estás viendo es la belleza”. Para Gustavo, allí está parte del valor del lugar: un paisaje que todavía conserva su carácter natural.

Tras la Senda invita a explorar el entorno desde otra perspectiva, con flotadas, jornadas de pesca y recorridos. Foto: Gustavo Monteseirín.

“No podemos dejar de darle utilidad a esto, pero no hablo de utilidad en el sentido de explotarlo. Hablo de recorrerlo, navegarlo, de cuidarlo, hacer deportes acuáticos”, explica. El desafío, dice, es que más personas puedan disfrutarlo sin que el uso termine transformándolo. “El desafío no es que venga gente, sino cómo regularlo, para reducir el impacto”.

Desde el río, el paisaje ayuda a entenderlo: el verde aparece en las orillas, el agua corta la estepa y las bardas se levantan a la distancia. De repente, un cencerro suena y una caballada aparece en la orilla. Hay alazanes, tobianos, bayos y zainos que caminan tranquilos mientras pastan. “Cuando mirás el contraste entre el verde, el agua, la estepa y la barda allá al fondo, decís: ‘Esto es único’”.


De una tienda a una agencia


La historia de Tras la Senda comenzó el 7 de septiembre de 2007 con una tienda de ropa técnica en General Roca. En aquel momento, el concepto todavía resultaba extraño para buena parte de la ciudad. “Hace casi 20 años ni siquiera existía la palabra ‘ropa técnica’ en Roca”, recuerda Gustavo.

Foto: Gustavo Monteseirín.

Vendían indumentaria para montaña, pesca y actividades al aire libre, pero descubrieron que la gente no sabía para qué podía utilizarla. Entonces Mariana propuso generar esas experiencias. Facebook recién comenzaba a crecer y publicaron una invitación sencilla: “Voy al Lanín, ¿quién me acompaña?”. La reunión era un lunes y se anotaron 45 personas. Terminaron llevando cuatro grupos al volcán.

Cuando regresaron, Mariana lanzó la siguiente idea: “Bueno, ahora podemos ir a Machu Picchu”. Ahí entendieron que quizás habían encontrado algo más importante que una manera de vender ropa: había personas que necesitaban que alguien las ayudara a animarse, organizarse y conocer lugares a los que solas quizás nunca hubieran ido.

El remo se hunde en el agua y vuelve a subir en un movimiento hipnótico. El sonido de unos loros que se meten en cuevas sobre la barda de piedra roja irrumpe. Mientras el bote avanza, los pájaros quedan atrás y la naturaleza le da una dosis a de sedante natural a la mente.

Los destinos se multiplicaron y, hace unos cuatro años, Tras la Senda se convirtió también en agencia de viajes. Mariana es guía profesional de trekking y cuentan con habilitaciones para trabajar en Río Negro y Neuquén. Gustavo es guía de pesca y también sumó la habilitación para senderos.

Durante la temporada de pesca, que arranca el 1 de noviembre, ofrecen “un producto único en el país y casi te diría en Sudamérica: las flotadas de pesca de carpas con mosca”, dice Gustavo, e invita a vivir la experiencia en los próximos meses.

Foto: Gustavo Monteseirín.

“Volvimos hace unos días de la Feria Internacional de Turismo, y allá vemos muchos ejemplos a seguir, hacemos contactos y pensamos cómo ofrecer lo mejor”, dice Mariana. Pero después de casi dos décadas de recorrer destinos, Gustavo suma que también aprendieron que no hace falta ir demasiado lejos para encontrar paisajes capaces de sorprender.

“Nos dimos cuenta de que no estamos lejos de lo que vemos en otros lugares de la Argentina, acá tenemos todo”. El desafío, entonces, no parece ser inventar un destino, sino aprender a mirar el que ya existe.

Foto: Gustavo Monteseirín.

De repente, a lo lejos, comienza a verse el puente de Paso Córdoba. El bote dobla lento hacia la derecha y entra en un lugar verde, lleno de árboles. El silencio también espera allí, junto a un mantel a cuadros rojo y blanco con jugo natural de naranja, té o café caliente, sánguches y tortas.

Al bajar, la experiencia alegra al cuerpo, que respiró aire puro y paz. Eso es lo que intentan hacer desde Tras la Senda: mostrar una parte de General Roca que para muchos está ahí, todos los días, pero que desde hace años, ellos, junto a un grupo de prestadores, convierten en destino.


Todo lo que podés hacer


Flotadas en primavera: Tras la Senda ofrece flotadas fotográficas por el Río Negro y flotadas recreativas para familias.

Naturaleza y fauna: Durante el recorrido se pueden observar numerosas especies de aves y la diversidad de fauna que habita en el río y sus alrededores. La experiencia se completa con una merienda o desayuno y almuerzo al aire libre.

General Roca como destino turístico: Desde Tras la Senda sostienen que General Roca tiene todos los atributos para consolidarse como destino turístico. El Río Negro, con sus aguas claras, las bardas y el área natural protegida Paso Córdoba, donde se pueden realizar actividades como trekking, forman parte de una oferta que todavía tiene mucho por desarrollar.

Lo que viene con la temporada de pesca: A partir del 1 de noviembre comienza la temporada de pesca en la Norpatagonia y Tras la Senda suma sus flotadas de pesca de carpas con mosca.

Una invitación a descubrir lo cercano: La propuesta busca mostrar General Roca como un destino todavía poco conocido turísticamente, pero con paisajes y experiencias que tienen mucho por explorar.


Información útil


Foto: Gustavo Monteseirín.
  • ¿Cómo llegar? Paso Córdoba está a 15 km de Roca, y se accede por ruta 6 desde la rotonda de la ruta 22.
  • Hospedaje: $70.659 la noche sale un departamento para dos (Dpto Lyon General Roca).
  • Dónde contactarlos: Tras la Senda se encuentra en Facebook como Tras la Senda y en Instagram como @traslasenda_.


El río sorprende por la transparencia de sus aguas. Foto Osvaldo Alvarez.

Salir de la ciudad, tomar la rotonda hacia Paso Córdoba, doblar a la derecha a la altura de la Pulpería y agarrar el camino de tierra es como atravesar, en pocos minutos, una frontera invisible. El asfalto queda atrás, las casas empiezan a desaparecer y el paisaje urbano se transforma en otro donde el río Negro, la estepa y las bardas ocupan toda la escena. “Destino random”, repite Gustavo Monteseirín de Tras la Senda mientras avanza por el camino con el bote prendido atrás de la camioneta.

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