Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inesperado»: todo lo que queremos es ser felices

La obra de la consagrada dramaturga francesa Yasmina Reza llega al Alto Valle para dos funciones, en Neuquén y Roca. Germán Palacios e Inés Estevez, protagonistas y codirectores de la puesta hablaron con Diario RÍO NEGRO de esta comedia romántica que invita a la reflexión.

Por Juan Mocciaro

Inés Estévez y Germán ¨Palacios en "El hombre inesperado". (Foto: Malu Campello)

Inés Estévez y Germán ¨Palacios en "El hombre inesperado". (Foto: Malu Campello)

Un hombre viaja en tren. Solo. De Paris a Frankfurt. Una mujer sube y se sienta a su lado. No se conocen. En realidad, sí: ella a él. Él, Pablo Parsky, es un escritor consagrado que enfrenta lo más cercano a una crisis existencial. Y ella, Marta, no es lectora de la obra de Parsky: lo admira. Y sin esperarlo, lo encuentra a su lado para un largo viaje en tren. ¿Cuánto hay en este inesperado encuentro? ¿Y cuánto del del destino? La respuesta, si la hay, la dará el propio viaje del que los espectadores también son parte.


Escrita por la consagrada actriz, novelista y dramaturga francesa Yasmina Reza, “El hombre inesperado”, propone un encuentro impensado, entre dos soledades que viajan en un mismo vagón de tren. Sus pensamientos vuelan hasta entrecruzarse en un intercambio pleno de poesía, humor, inteligencia y giros sorprendentes llenos de intriga que podrían transformar sus vidas.

Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inepserado». (Foto: Malu Campello)

Actuada y codirigida por Germán Palacios e Inés Estévez, “El hombre inesperado” ofrecerá funciones este viernes, a las 21, en el Cine Teatro Español de Neuquén; y el sábado, a las 21, en Casa de la Cultura” de Roca. Para la función de Neuquén, las entradas en venta a través de ticketway.com.ar y en la Juguetería Flipper (A. Argentina 178, Neuquén). Para la función de Roca, a través de survivo.com.ar o en la boletería del teatro.

Quién es ese hombre inesperado

“Pablo Parsky está en crisis con muchas cosas”, revela Germán Palacios, en un extenso diálogo con Río Negro poco antes de emprender viaje con la obra. “Está en crisis con la escritura, está en crisis con envejecer, está en crisis con el amor, con el sexo, con un montón de situaciones. Y es un personaje, como la mayoría de los personajes de Yasmina Reza, refinado, culto, inteligente, con mucho humor y con un gran sarcasmo”.


Y sentada a un metro y medio de Parsky, viaja una mujer que es una ferviente admiradora de este autor y que cuando sube al tren, lo reconoce de inmediato, pero no sabe qué hacer. “Le va a tocar viajar a un metro y medio de este tipo que es su ídolo”, sigue contando Palacios. “Y la verdad es que no sabe cómo comportarse, no sabe si quedarse en el tren, si bajar. Y para colmo en su cartera lleva la última novela escrita por Parsky”.

“Este hombre es un escritor de muchísimos renombres y esta mujer admira su literatura”; describe a su vez Inés Estévez. “Ella una mujer adulta que tiene un nivel intelectual muy similar al de ese hombre que admira, eso creo que la describe en gran medida. Ahora, lo gracioso es que estos dos personajes, que tienen aparentemente una elaboración espiritual y catedrática, en realidad si escarbás un poco en sus interiores, quieren lo que quiere todo el mundo: vivir, vivir mejor, ser mejores personas, pasarla mejor en la vida. Están dispuestos al cambio, están abiertos a modificar sus vidas en función de seguir evolucionando, consciente o inconscientemente están buscando que la vida los sorprenda”.


Él está renegando de la pequeña sorpresa banal y cotidiana que es el hecho de que su hija está noviando con un tipo que a él le parece muy grande. Sus insinuaciones tienen que ver con cosas muy prosaicas y egoístas. Mientras ella está revisando un poco la existencia y muy sorprendida de lo que acaba de suceder, de lo que le tiene reservado el destino.

Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inepserado». (Foto: Malu Campello)


“Acaba de morir su mejor amigo, está en un momento de autocuestionamientos en relación a la existencia y al devenir de la vida y a lo que significa estar o no estar en el mundo”, profundiza Estévez sobre su personaje. “Es una persona que quiere aprovechar su estadía en el mundo, no quiere que le pase por encima. Entonces es muy interesante porque justo está en un momento de duelo pero también de revisión de lo que significa vivir y con muchas ganas de vivir. Es una persona muy entusiasta y lo dice. Y lo conoce a él a través de su obra más que él a sí mismo. Ella, sin hablar con él, en su pensamiento dice ‘en cambio vos que no amás nada, que te quejás de todo…’ Hay algo ahí del conocimiento del artista a través de su obra que es sumamente conmovedor”.


A partir de esta situación dramática, de este planteo dramático, la autora invita al espectador a ser partícipe de este viaje, lo convierte en un viajero más que verá cómo se irán vinculando a estos dos personajes a través de sus pensamientos. “Lo que vos recibís como espectador es lo que les va pasando a cada uno de ellos a través del viaje”, anticipa Palacois. “Y ellos relatan sus pensamientos a través de monólogos que se van interconectando. Que van generando un nuevo vínculo entre ambos, que no voy a anticipar, pero que está hecho con maestría. Y es muy gracioso porque ella tiene mucho humor. El personaje de Marta, de la viajera, también tiene mucho humor”. La situación es bastante graciosa en principio porque Parsky está muy en otra, tiene otra problemática y ni la mira. Y para ella es como viajar con su ídolo. Entonces ya ahí hay un conflicto muy jugoso de arranque, redondea Palacios.

Dos solitarios en viaje

La historia transcurre en el camarote de un vagón de tren. ¿Pero qué pasa?, se pregunta el actor y codirector de la obra. “La obra muchas veces fue representada literalmente en un vagón de tren, un espacio pequeño que le quita mucha movilidad y, a la vez, le da mucha literalidad al texto que es muy poético. Entonces, lo primero que sospechamos y que coincidimos con Inés fue en sacarla de ese lugar, acentuar el aspecto poético y onírico que la obra tiene”.

El teatro es como dice Mauricio Kartun: tiene el poder de aludir.

Germán Palacios


A partir de ahí fue que diseñaron unas ventanas que, en sus propias palabras, “no se entiende muy bien si es un adentro o un afuera, y que nos parecía maravilloso como para poder transitar la obra más libremente. Después inventamos también, dentro de ese lugar indescifrable, pero que a la vez entendés que algo de tren tiene, otros lugares para que los personajes se puedan mover y sacar un poco también de ese encierro que le puede dar un camarote de tren. Y la verdad que estamos muy contentos porque funciona”.

Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inepserado». (Foto: Malu Campello)


Para el actor que fuera protagonista de “Pasajeros de una pesadilla”, filme de 1984l filme basado en el caso Schoklender, “es muy emocionante traducir las ideas en el papel o en la cabeza cuando se materializan en el escenario y ves que funcionan, que el espectador las entiende y las adopta. Porque ahí te das cuenta de que el teatro es como dice Mauricio Kartun, el teatro tiene el poder de aludir. Entonces, ¿qué sentido tiene hacer un tren si ya la historia está contando que es en un tren? Tiene mucho más valor, por lo menos para nosotros, aludir a algo que haga que el espectador pueda completar y pueda viajar con la historia”.

¿De qué habla la obra? “Yo creo que habla de casi todos los temas comunes a la existencia humana de una manera muy curiosa que, a mi entender, tiene tres niveles de lectura”, destaca Inés. “La persona que quiere ir a ver algo que puede encuadrar dentro de la comedia romántica ve una comedia romántica con textos elaborados y muy bien escrita, una comedia romántica con humor y con amor. La persona que quiere ir a ver o a escuchar y a emparentarse con textos de una gran profundidad y altura intelectual, también puede. Y la persona que quiere apreciar , también puede”.

Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inepserado». (Foto: Malu Campello)

“Eso es lo interesante de esta obra, que no es necesariamente elitista, a pesar de que mantiene un lenguaje y unos conceptos que mucha gente nos dice que quiere verla de nuevo para escuchar de nuevo determinados textos. Hay gente que nos pide el texto para leerlo, pero también hay quien se queda con el cuento, que es la idea también. El cuento es muy simple, la historia es muy sencilla, en un mismo vagón coinciden un autor muy conocido y su lectora más ferviente que lleva en su cartera, en ese momento, el último libro que escribió”.

Un texto poético

Germán Palacios conocía a Yasmina Reza porque durante más de diez años codirigió y protagonizó, junto a Ricardo Darín, ART, una de sus obras más aclamadas. Pero no conocía “El hombre inesperado”. Una noche, durante una cena con los productores Nachi Bredeston y Alejandro Figueiras, conversando acerca de posibles materiales y demás, me hablaron de esta obra. La conocía, pero no la había leído. Lo cierto es que, como me gusta mucho la autora, me puse en campaña para conseguir el material. Un director amigo, Luis Romero, el Indio Romero, que en su momento la había dirigido, muy amablemente me envió el material. Y bueno, me pasó que lo leí y me enamoré, me enamoré del material a tal punto que al día siguiente me puse a estudiarla como actor, tuve como una impronta de que lo quería actuar”.


“La primera imagen que tuve fue la de Inés”, confiesa cuando habla de su compañera en escena. “Hacía muchos años que yo había trabajado con ella, muchos, muchos, 30 años. Hicimos un par de cosas juntos, un par de películas y siempre tuve un recuerdo muy lindo de ella”. Para Germán, la actriz que lo acompañara debía ser, en principio, más o menos de su edad porque así lo indicaba el texto. “Y a la vez, la obra es altamente poética y, si queremos definirla, es una comedia romántica, si se quiere. Entonces, hacía falta una actriz bella, sensible, con una vida transcurrida. La llamé y me dijo que sí al instante. Ella conocía la obra, la había visto, le encantaba, y bueno, se subió, se subió al tren”.

Inés recuerda aquel momento de manera similar: “Yo vi esta obra en el 2007 protagonizada por Luis Brandoni y Bettiana Blum, me conmovió profundamente. Siempre la tuve en mente y después de muchísimos años me llamó Germán, con el cual habíamos trabajado solo en cine, en dos oportunidades, cuando éramos muy chicos, y nunca más habíamos vuelto a coincidir, y me llamó para contarme que había gente conocida de él que tenía los derechos de una obra, que la quería hacer y él quería saber si me animaba. Cuando me la empezó a contar yo lo interrumpí porque me dí cuenta de ka obra que me estaba contando, le dije no me cuentes más nada, la conozco, me encanta, por supuesto, hagámosla”.

Inés Estévez y Germán Palacios en «El hombre inepserado». (Foto: Malu Campello)


Con Inés Estévez subida al tren, empezaron a ensayar en septiembre del año pasado hasta que, en abril de este año, llegó el momento del estreno en el teatro Maipo de la ciudad de Buenos Aires, aunque la idea era que fuera una puesta viajera. “La historia transcurre en un tren, ¿no? Y el espectáculo tiene una concepción viajera, tiene un espíritu viajero” reflexiona Palacios. “Entonces, cuando empezamos a planificar y a intercambiar ideas de puesta con Inés, siempre tuvimos claro que queríamos descentralizarla de Buenos Aires, llevar la obra a distintos escenarios del país, pero en la misma condición que acá en Buenos Aires.


Lo que sucedió fue que no era una obra para estrenar en cualquier espacio, tenía ciertos requerimientos estéticos y demás que debían lucir. Entonces, esperando a ver qué teatro podía ser acorde apareció el Maipo en un hueco que había “y fue lo mejor que nos podía haber sucedido”, reconoce. “Porque es un teatro realmente maravilloso y con un personal divino, y ayer (domingo) terminamos de hacer nuestra última función de este año, porque nos ofrecen volver, y lo más probable es que volvamos, porque la hemos pasado muy bien, y porque es un ámbito ideal para esta, que es una obra de texto”.


«El hombre inesperado»: las funciones

Neuquén
Viernes, a las 21, en el Cine Teatro Español.
Entradas en venta a través de Ticketway.com.ar y punto de venta en la “Juguetería Flipper” sucursal centro (Av. Argentina 178, Neuquén)
Valor de entradas:
Platea A : $ 50.000.
Platea B : $ 45.000.
Platea C : $ 40.000.

Roca
Sábado, a las 21, en Casa de la Cultura.
Entradas a través de survivo.com.ar o en la boletería del teatro (9 de Julio 1043)
Valor de las entradas: $45.000 generales


Un hombre viaja en tren. Solo. De Paris a Frankfurt. Una mujer sube y se sienta a su lado. No se conocen. En realidad, sí: ella a él. Él, Pablo Parsky, es un escritor consagrado que enfrenta lo más cercano a una crisis existencial. Y ella, Marta, no es lectora de la obra de Parsky: lo admira. Y sin esperarlo, lo encuentra a su lado para un largo viaje en tren. ¿Cuánto hay en este inesperado encuentro? ¿Y cuánto del del destino? La respuesta, si la hay, la dará el propio viaje del que los espectadores también son parte.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora

Comentarios