“Bariloche será el polo científico del país”

Convencido de que la provincia tiene un futuro muy significativo a escala nacional en materia de desarrollo científico-tecnológico, el flamante subsecretario de Ciencia Javier Peric estima que llega la hora de poner ese potencial en favor de la cotidianeidad de los rionegrinos.

Redacción

Por Redacción

entrevista: A Javier Peric, subsecretario de Ciencia y Tecnología de Río Negro

CARLOS TORRENGO

carlostorrengo@hotmail.com

Según el científico Mario Mariscotti en su libro “El secreto Atómico de Huemul”, Enrique Gaviola, figura trascendente en el pensamiento científico de nuestro país, sostenía que en el impulso de la ciencia “los hombres de ciencia son más importantes que los edificios: hay que encontrar al investigador primero y construirle el laboratorio después”. A partir de esta reflexión, ¿cuánto impulso tiene hoy la ciencia en Río Negro?

– Mucho y singular. Y por supuesto con mucho por delante, en lo cual tiene que ver el Estado, provincial y nacional…

– Pero para la gente ese “mucho” -no lo pongo en duda- suena a algo neutro, distante.

– Ese es otro problema. En todo caso un tema de divulgación, de pedagogía. Y… mire, no sé si es tan como lo dice usted. No desjerarquizo lo que usted señala, pero está en caso del Invap, nuestro, muy rionegrino. Ha forjado, vía su profesionalidad, eficiencia, rigor científico, imagen muy buena, pertenencia seguramente orgullo entre miles de rionegrinos. Como cientos de miles de americanos la tiene de su IMT, el Silicon Valley o Berkeley, etcétera. Pero esto no implica que todos los americanos abran el diario a la hora del desayuno para saber “qué inventaron estos tipos ayer”. Incluso habrá miles de americanos con ideas muy vagas sobre esas instituciones…

– Entonces, ¿qué hacer desde la subsecretaria de Ciencia y Tecnología para vincular positivamente en el imaginario de los rionegrinos que hay un saber que está pensando en ellos?

– Ayudar a coordinar el trabajo del sector público, privado y el de la investigación científica. Hacer palpar todo el potencial que esta relación tiene en muchas direcciones. Mire, le doy un dato que es resultante de mucho de esto: profesionales y estudiantes del Instituto Balseiro y del Centro Atómico Bariloche, como parte de un proyecto de investigación, realizaron un trabajo sobre la trazabilidad de la cadena de frío…

– Pásemelo en limpio…

– En otros términos: trabajaron sobre la confiabilidad de que en ningún lugar del trayecto o camino, la cadena de frío haya resultado dañada, cadena que sirve -claro está- para asegurar las etapas de comercialización de productos farmacéuticos y de la fruta, por tomar dos casos. Lograron un producto de fácil implementación que en base a propiedades físico químicas de pinturas especiales cambien de color por el efecto de la temperatura. Le doy una explicación, digamos, ligera. El tema es más complejo. Pero de hecho este avance tiene la doble lectura de apelar a una tecnología de bajo costo para asegurar calidad de producto y la ventaja enorme de no pagar royalties por aplicaciones similares en otras partes del mundo. Esto, que de hecho es un dispositivo sensor de temperaturas, fue inventado por Leonardo Scheidegger, Gabriel Meyer, Daniel Sparza, Pablo Riquelme, Gabriel Barceló y Carlos Arcipreste. Todo hecho en Bariloche y no para sensar el frío de Bariloche, sino para prevenir problemas en cadenas de frío; la fruticultura, por caso. Hay que trabajar en esta dirección: aportes concretos de la tecnología, la ciencia, para con los rionegrinos y más allá, claro.

– La semana anterior, Héctor Oteguy, piloto del Invap, señaló en entrevista a una revista, al referirse a la capacidad de innovación que tiene la empresa, que al fabricar piezas únicas para sus productos, de hecho Invap hace “artesanía tecnológica”.

– Y ese es el valor agregado que tiene Invap…

– ¿Cómo se asocia ese valor en relación al polo científico tecnológico que Invap integra con el Centro Atómico y el Instituto Balseiro?

– Marcando un camino para el quehacer científico de la provincia. Desde la subsecretaría de Ciencia y Tecnología y esta consigna, por llamarla de laguna manera, forma parte de los convencimientos con los que asumí el cargo: desde el sector público, alentar a que un inversor o un requerimiento específico, ese polo sea la primera imagen asociada a esa necesidad… tanto como cuando uno piensa en vitivinicultura y sus cadenas de valor automático y lo asocia con Mendoza. Tenemos que trabajar para que Bariloche sea la capital de la ciencia y la tecnología de Argentina.

– En ese marco, ¿dónde hacer jugar las inversiones del Estado?

– En ese rango, la mirada debe fundarse en el mediano y largo plazo en función de las necesidades de las sociedades por venir. Y la inversión debe dirigirse hacia todo aquello que haga a actividades cada vez más intensivas en conocimientos… Y quisiera aclararle algo, en relación al polo científico y tecnológico de Bariloche, no se trata sólo del Balseiro, Invap y Centro Atómico. Están Altec, el Inta, la NRN, Fundación Bariloche, Universidad Tecnológica Nacional, el agrupamiento de pymes que conforman el cluster tecnológico, las Unidades de Vinculación Tecnológica… todo un espacio que desde hace, en muchos casos, más de 40 años, trabaja intensamente. Mire, hay que colocar todo el saber que surge de las interacciones y sinergias positivas entre esos protagonistas, a escala o valor social. La gente es la que le da sentido a todos esos saberes y lo que se puede hacer con ellos. La responsabilidad social de la ciencia tiene ahí su objetivo. Fue desde este polo científico de Bariloche que se ayudó al esclarecimiento de la muerte de Teresa Rodríguez, o se descubrió cómo se procuraba engañar -tras ser robado hace muchos años- la devolución del sable de San Martín vía replicas metalúrgicas falsas… En ese polo se crean satélites, se trabaja en medicina nuclear y hasta se ayuda a investigar un delito. Y hay que involucrar desde todo este basamento a los municipios rionegrinos. Buscar sus agendas de temas en los que los podamos ayudar desde la subsecretaría de Ciencia y Tecnología.

– ¿Desde ese polo se está en condiciones de avanzar en investigaciones para el uso del hidrógeno como fuente de energía alternativa?

– Sí desde la experiencia que tiene la CNEA en esa materia a partir de los conocimientos del Centro Atómico Bariloche.

– Precisamente, ¿cómo define el hecho de que fuera con conocimientos y colaboración del Centro Atómico que Santa Cruz montase una planta para hidrógeno gaseoso y Río Negro no mostrara interés?

– Paradójico. Descuido por el saber…Y planta que hoy permite que en Santa Cruz funcionen con esa energía los colectivos de media distancia.

– ¿A cuánto asciende el presupuesto de la subsecretaría de Ciencia y Tecnología?

– A nada. Tenemos algunos aportes de Nación. También 200 mil pesos en una línea de crédito para invertir en tecnología y ciencia… Si una empresa necesita algo desde ese espacio, se lo financiamos. Pero con ese monto… en fin…

– ¿Cuánta gente tiene la subsecretaría?

– Menos de media docena. Somos ideas y ganas de hacer. No más.

– ¿Sigue el proyecto de energía eólica en Cerro Policía?

– Sigue y es el único proyecto en esa materia que hay en el país. Lo está trabajando el Invap. Aportará energía al sistema interconectado, y es una experiencia en el manejo de energía eólica a partir de baja y media potencia para ir avanzando. Se está buscando financiamiento del BID para desarrollarlo.


entrevista: A Javier Peric, subsecretario de Ciencia y Tecnología de Río Negro

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