“Si hay una banda ‘porfiada’, es El cuarteto

El grupo de rock charrúa desembarcará el 26 en Cipolletti para presentar su último material discográfico.

Redacción

Por Redacción

María Pía Mendiberri

NEUQUÉN (AN).- Fue en la década del 80 que el rock irreverente, irónico y difícil de rotular de El cuarteto de nos comenzó a sonar en el lado oriental del Río de la Plata. Promediando el 2006, de la mano de “Raro”, y más tarde con “Bipolar” el grupo charrúa hizo estallar su popularidad en esta orilla del río.

Hoy la banda nacida en Montevideo, en el seno de un grupo de amigos, juega de local en la Argentina. A los pies de cada escenario al que sube se agolpan centenares de fans de todas las edades que no paran de poguear o cantar al ritmo de El cuarteto…

Sus canciones tienen un sello distintivo, cuentan historias en primera persona, están plagadas de información y sus conceptos siempre tienen otra vuelta de rosca.

A algo más de cuatro meses de estar girando por las compacteras de su público, “Porfiado”, el último disco de la banda uruguaya, ya se ha ganado su lugar.

El 26 de agosto, cuando El cuarteto… pise suelo valletano, temas como “Cuando sea grande”, “Buen día Benito” o “Algo mejor que hacer” sonarán en el complejo bailable cipoleño ubicado a metros del puente carretero.

Semanas antes de su primera visita a la región, el cantante del grupo, Roberto Musso, habló vía telefónica con “Río Negro” sobre su último trabajo discográfico y sobre El cuarteto…

–“Porfiado” es el material más reciente con el que cuentan, ¿qué podés decirnos del disco?

–Es un disco que, como nosotros decimos, forma parte de una trilogía que empezó con “Raro”, el disco con el cual el cuarteto salió de las fronteras de acá, de Uruguay, siguió con “Bipolar” y ahora “Porfiado”, que viene a ser, para mucha gente, el tercer disco. Si bien El cuarteto… es una banda establecida masivamente acá en Uruguay desde mediados de los 90, a partir de entonces, de “Raro”, fue que nos conoció la mayoría del público argentino y de toda Latinoamérica. Yo creo que “Porfiado” viene como a confirmar, para mucha gente que nos conocía con “Raro” y con “Bipolar”, que El cuarteto… es un grupo que sigue hacia adelante.

–¿Se puede decir que es un disco más maduro que los anteriores?

–Cuando empecé a componer las canciones pensaba que quería resaltar, un poco, lo mejor de cada disco en sí. “Raro” es un disco como más guitarrero y de canciones pop y por ahí “Bipolar” es un disco más volcado al hip hop, entonces como que me gustó, en teoría, hacer una suerte de balance entre los dos –cuenta Musso–. Pero ahora, ya con el disco en la calle hace unos meses, es como que nos damos cuenta de que tiene una identidad propia muy marcada y pasó algo interesantísimo que es que con el disco recién salido ya estamos tocando las 12 canciones en el show. Tuvo como un impacto muy grande en la gente de entrada.

–No será la primera vez que te lo preguntan, pero es casi una obligación hacerlo. ¿A qué se debe el nombre “Porfiado”?

–Mirá, estuvimos viendo cómo eran los personajes de estas doce canciones y vimos que el denominador común que tenían era –hace una pausa, buscando las palabras adecuadas– lo tercos que eran, lo obstinados que eran en conseguir su objetivo, y se me ocurrió el “Porfiado”, buscando sinónimos. Es una palabra que tiene algo de inocente y medio de infantil, seguro que en este aspecto es mejor que terco, por decirte algo, y creo que calzó bárbaro –señala orgulloso–. Después nos dimos cuenta nosotros de que, también, venía bien para la banda en sí, porque si hay una banda “porfiada” es El cuarteto… –asegura entre risas–.

–¿Considerás que el hip hop se transformó en una herramienta para vos a la hora de cantar?

–Sí, sobre todo para el tipo de canciones que me gusta hacer, que tienen esa cantidad de información enorme y que desarrollan historias tipo guiones cinematográficos. La única forma de que eso entre en un formato de canción de tres o cuatro minutos es rapeándolo –admite Musso entre risas y al mismo tiempo aclara–: siempre fui un fanático de los payadores, entonces es como que me gusta darle la impronta de que sea un hip hop más tirado hacia el sur, para el Río de la Plata.

–Las canciones en su mayoría tienen una gran carga irónica, ¿cuánto hay de tu personalidad en esa ironía?

–Muchísimo. Ya te digo: me gusta hacer canciones de cosas, situaciones o personajes que me ha tocado vivir, que hemos pasado y que sé de lo que estoy hablando. En ese aspecto me parece que no sería honesto conmigo mismo si cantara cosas que me son ajenas. Pero, por otro lado, son canciones que están muy llevadas al límite y al borde de la ironía o de lo inverosímil, aunque para mí la emoción de lo que canto la tengo que sentir para poder transmitirla a un semejante, por más que ninguna de las historias es 100% real, digo, porque si no no podría estar viviendo –acota irónicamente entre risas–.

–El cuarteto de nos, que en realidad es un quinteto, siempre está jugando con las palabras. ¿Ésa es la base del grupo?

–Sí, sí, yo creo que es el sello distintivo de la banda. Por más que hay un soporte musical importantísimo, lo que llama la atención a un primer escucha son las letras. Las letras tienen eso… a mí me gusta meter conceptos que no sean muy trillados y, si es un concepto que es repetido, buscarle una óptica diferente para que llame la atención. Además, ponerle muchísima información, investigar del tema y ponerle ese lenguaje florido de rimas y de juego con las palabras que hace que cada frase tenga sentido y no esté puesta porque sí.

–Este juego de palabras, ¿permite dejar el juego abierto para más de una interpretación?

–Eso seguro, a mí en el momento de componer me gusta que cada canción tenga por lo menos dos lecturas: una lectura primera, que es la que te salta a la vista, pero que después vos puedas hacer un paralelismo o una simbología con otra cosa, que es algo que yo creo que, a veces, se ha perdido un poco tanto en la literatura como en la música.

–Por último, ¿qué esperan de su primera visita a la zona?

–A esta altura estamos yendo a muchos lugares de Argentina por cuarta o quinta vez y cada tanto estamos yendo por primera vez a un lugar. Y, claro, la primera vez en un lugar tiene una adrenalina extra que está buenísima, porque vos sabés que es la primera vez en la vida que toda esa gente te está viendo. Eso tiene una presión, pero una presión linda, donde vos no jugás con tu historia sino que la gente va a ir a ver si El cuarteto… realmente suena en vivo como es en el disco y a tratar de confirmar lo que ellos piensan que es El cuarteto… Es como que tiene esa presión que está bárbaro tenerla arriba, tiene una carga extra que es superpositiva –cierra Musso–.

La cita con los cinco uruguayos es el 26 de este mes a las 20 en el local bailable cipoleño ubicado a metros del puente carretero. Las entradas tienen un costo general de 120 pesos y pueden adquirirse en el local de Alcorta 261 de Neuquén o por vía electrónica en www.viaticket.com.ar.


María Pía Mendiberri

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