Corrupción empaña elección brasileña
BRASILIA.- Una combinación de grandes acuerdos políticos para garantizar apoyos y graves denuncias de corrupción y enriquecimiento ilícito empañan la imagen del candidato favorito para ocupar la presidencia de la Cámara Baja de Brasil, que los diputados votarán hoy. El favorito, gracias a esos acuerdos, es el diputado centrista Henrique Eduardo Alves, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño, principal aliado del gobierno de izquierda de la presidenta Dilma Rousseff y líder de la fuerza política con mayor representación en el Congreso Nacional. De asumir el cargo, sería la persona que se quedaría al frente del país en ausencia de la presidenta y del vicepresidente. Los demás aspirantes, denominados “anticandidatos” por las escasas posibilidades de revertir el resultado, son el diputados Chico Alencar, del partido Socialismo y Libertad (izquierda radical); Julio Delgado, del Partido Socialista Brasileño (PSB); y Rose de Freitas, correligionaria del candidato favorito en el PMDB. La candidatura de Alves cuenta con el apoyo de casi la totalidad de su partido y del oficialista Partido de los Trabajadores, que actualmente preside la Cámara Baja de la mano del diputado Marcos Maia, y no presentó candidato propio en esta elección. También lo apoyan el principal opositor del gobierno nacional, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), el conservador partido Demócratas (DEM) y varios partidos que integran la base aliada del oficialismo. (DPA)
Henrique Eduardo Alves, el principal candidato.
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