Benedicto XVI: “Soy consciente de la gravedad de mi renuncia”
En la plaza San Pedro tuvo su última audiencia pública. “Estoy conmovido, veo a la Iglesia que está viva”, admitió antes unos 100.000 fieles.
SE DESPIDE ANTE 100.000 FIELES
Por última vez antes de retirarse, el papa Benedicto XVI saludó esta mañana a decenas de miles de peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro para despedirse de él.
“Estoy conmovido, veo a la Iglesia que está viva”, dijo el sumo pontífice al inicio de la audiencia. Mencionó “las aguas agitadas” que marcaron sus ocho años de pontificado y advirtió que “Dios no dejará que la Iglesia se hunda”, durante la última audiencia pública de su pontificado.
Aseguró ser “consciente de la gravedad y la novedad” de su histórica renuncia al pontificado y anunció que “se dedicará a la oración” y que su intención no es regresar “a la vida privada” “¡Orad por mi sucesor, que Dios os acompañe!”, instó a la multitud emocionada.
Benedicto XVI fue conducido por la plaza en el papamóvil, rodeado de guardaespaldas. En cierto momento se detuvo a besar un bebé con la ayuda de su secretario.
La Plaza de San Pedro estaba colmada de gente. Tanto peregrinos como otros visitantes buscaron sitios a lo largo de la cercana avenida principal para ver el suceso en televisores gigantes.
Unas 50.000 entradas fueron solicitadas para que los peregrinos pudiesen asistir a la última audiencia semanal de Benedicto XVI, pero los medios italianos estimaban que el número real de personas es el doble, en este momento.
Esta es una audiencia histórica donde fieles y personalidades de todos los continentes que honrarán al primer Papa que renuncia en siete siglos de historia.
Benedicto XVI, que dedicó buena parte de sus últimos días del pontificado a rezar, según contó el portavoz del Vaticano, pronunciará sus últimas palabras públicas a los fieles.
Bajo un sol resplandeciente y en medio de fuertes medidas de seguridad, jóvenes voluntarios, la mayoría del movimiento Opus Dei, organizaron la entrada a la plaza, bloqueada por barreras metálicas.
Grupos de peregrinos, en un clima alegre, llevaban instrumentos musicales y camisetas dedicadas al Año de la Fe e izaban banderas amarillas y blancas, los colores de la Santa Sede.
“Vine para agradecerle al Papa lo que ha hecho en ocho años de pontificado”, contó Giulio, de 67 años, un sacerdote de la región de los Abruzos (centro de Italia).
El alemán Joseph Ratzinger, su nombre civil, de 85 años, causó estupor al anunciar su renuncia, el pasado 11 de febrero, alegando falta de “fuerzas” para seguir al frente de una Iglesia de 1.200 millones de fieles, confrontada en los últimos años a una serie de escándalos.
Agencias AP, AFP y DPA
SE DESPIDE ANTE 100.000 FIELES
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