“Maltrato, clientelismo, discriminación… están ocurriendo ahora”
Vecinos de Viedma, compañeros municipales, familia: Una vez más la política o, mejor dicho, los que ensucian y viven de la política están abusando del poder que la ciudadanía de Viedma les ha otorgado en las urnas. Hoy puedo decir que siento lástima, pero sobre todo vergüenza ajena, por el accionar de parte de los funcionarios de turno de la gestión actual, al frente de la Municipalidad. Y digo “parte” porque tal vez haya “alguno” que pueda permanecer ajeno a los manejos nefastos, persecutorios y arbitrarios que sistemáticamente están llevando a cabo para con los ciudadanos de Viedma en general y los empleados municipales en particular. Hoy veo que los viles manejos de los oscuros años de la dictadura no han desaparecido, sino que han mutado. Hoy no te persiguen, ni matan para silenciarte. Hoy te dicen que: • Si pensás distinto y querés hacer valer tus derechos, no podrás ser parte del personal municipal. • Si sos de planta permanente, serás destituido de ese cargo que tan bien supiste ocupar mientras fuiste sumiso y utilizable. Tu familia está condenada a vivir con las migajas que ellos te quieran dar. • Hoy debes callar todas injusticias que ves y sufrís a diario. • Hoy tus pares te señalan por tener pensamiento y voz propia. Por tener dignidad. • Hoy, si no te alineás y acatás la forma de manejo o desmanejo del poder, “haces política en contra de esta gestión que el pueblo eligió” y para ello te aprietan, diciéndote que si querés hacer y cobrar horas extras, tenés que firmar una nota renunciando al reclamo por un salario digno que una vez hiciste. No te asignan tareas, no te asignan vehículos, no te asignan lugar: constantemente sufrimos la discriminación y el ninguneo. A los ciudadanos, beneficiarios de algún tipo de asistencia o plan, llámense subsidios, módulo, chapas, colchones, útiles escolares, zapatillas, proyecto de los jóvenes, becas, Casa Viedma, Techo, que les otorgara el municipio, los adoctrinan diciéndole que deben votar por “el candidato”. A una persona que tiene una real necesidad la tienen a las vueltas durante dos semanas sin darle ayuda… pero los subsidios para la gente del palo corren, de a $ 200, $ 300 y hasta $ 500, etc., de un día para el otro. ¡Y qué diligentes que son algunos funcionarios! ¡Cómo corren! Los filtros del padrón: en lo que va del año, las personas que necesitan alguna asistencia pasan por un padrón y, si están en la vereda del frente, les dicen –pero sin sutileza– andá a pedirle De Rege, Sabatella, o sos hijo, hermano o familiar “de”… Esos “de” somos los empleados municipales que tenemos dignidad y valores que muchos estudiosos, con títulos y cargos, han perdido. Somos los que, gane quien ganare, estaremos pidiendo por un salario digno. ¿De qué forma y a dónde van a parar los recursos de municipio? Es un secreto a voces que el municipio está entregando ayuda a la gente. Pero es necesario que desde los comités se entreguen las órdenes de retiro con membrete y firmadas por funcionarios municipales para el otorgamiento de zapatillas, chapas, alimentos, etc. ¿Quiénes y de qué manera recepcionan la documentación de los solicitantes de subsidios? Bien sabemos que todo funcionario público debe estar al servicio de la ciudadanía, sin importar credo, nacionalidad, ideología política o grado de instrucción. Lo que digo es verdad y mis compañeros municipales no me dejarán mentir, porque por nuestras manos pasan los trámites, la documentación, nuestros ojos y oídos ven y oyen a diario las injusticias; nosotros somos. Y esto no es hacer campaña en contra, esto es decir las cosas como son. Mis superiores han escuchado personalmente de mí estos planteos. El maltrato, el clientelismo, la discriminación… están ocurriendo acá y ahora. Le pido a Dios la fuerza necesaria para no callar, para reclamar dignidad y, en lo posible, no morir en el intento. María Julia Kucich, DNI 20.363.716 Viedma
María Julia Kucich, DNI 20.363.716 Viedma
Vecinos de Viedma, compañeros municipales, familia: Una vez más la política o, mejor dicho, los que ensucian y viven de la política están abusando del poder que la ciudadanía de Viedma les ha otorgado en las urnas. Hoy puedo decir que siento lástima, pero sobre todo vergüenza ajena, por el accionar de parte de los funcionarios de turno de la gestión actual, al frente de la Municipalidad. Y digo “parte” porque tal vez haya “alguno” que pueda permanecer ajeno a los manejos nefastos, persecutorios y arbitrarios que sistemáticamente están llevando a cabo para con los ciudadanos de Viedma en general y los empleados municipales en particular. Hoy veo que los viles manejos de los oscuros años de la dictadura no han desaparecido, sino que han mutado. Hoy no te persiguen, ni matan para silenciarte. Hoy te dicen que: • Si pensás distinto y querés hacer valer tus derechos, no podrás ser parte del personal municipal. • Si sos de planta permanente, serás destituido de ese cargo que tan bien supiste ocupar mientras fuiste sumiso y utilizable. Tu familia está condenada a vivir con las migajas que ellos te quieran dar. • Hoy debes callar todas injusticias que ves y sufrís a diario. • Hoy tus pares te señalan por tener pensamiento y voz propia. Por tener dignidad. • Hoy, si no te alineás y acatás la forma de manejo o desmanejo del poder, “haces política en contra de esta gestión que el pueblo eligió” y para ello te aprietan, diciéndote que si querés hacer y cobrar horas extras, tenés que firmar una nota renunciando al reclamo por un salario digno que una vez hiciste. No te asignan tareas, no te asignan vehículos, no te asignan lugar: constantemente sufrimos la discriminación y el ninguneo. A los ciudadanos, beneficiarios de algún tipo de asistencia o plan, llámense subsidios, módulo, chapas, colchones, útiles escolares, zapatillas, proyecto de los jóvenes, becas, Casa Viedma, Techo, que les otorgara el municipio, los adoctrinan diciéndole que deben votar por “el candidato”. A una persona que tiene una real necesidad la tienen a las vueltas durante dos semanas sin darle ayuda… pero los subsidios para la gente del palo corren, de a $ 200, $ 300 y hasta $ 500, etc., de un día para el otro. ¡Y qué diligentes que son algunos funcionarios! ¡Cómo corren! Los filtros del padrón: en lo que va del año, las personas que necesitan alguna asistencia pasan por un padrón y, si están en la vereda del frente, les dicen –pero sin sutileza– andá a pedirle De Rege, Sabatella, o sos hijo, hermano o familiar “de”… Esos “de” somos los empleados municipales que tenemos dignidad y valores que muchos estudiosos, con títulos y cargos, han perdido. Somos los que, gane quien ganare, estaremos pidiendo por un salario digno. ¿De qué forma y a dónde van a parar los recursos de municipio? Es un secreto a voces que el municipio está entregando ayuda a la gente. Pero es necesario que desde los comités se entreguen las órdenes de retiro con membrete y firmadas por funcionarios municipales para el otorgamiento de zapatillas, chapas, alimentos, etc. ¿Quiénes y de qué manera recepcionan la documentación de los solicitantes de subsidios? Bien sabemos que todo funcionario público debe estar al servicio de la ciudadanía, sin importar credo, nacionalidad, ideología política o grado de instrucción. Lo que digo es verdad y mis compañeros municipales no me dejarán mentir, porque por nuestras manos pasan los trámites, la documentación, nuestros ojos y oídos ven y oyen a diario las injusticias; nosotros somos. Y esto no es hacer campaña en contra, esto es decir las cosas como son. Mis superiores han escuchado personalmente de mí estos planteos. El maltrato, el clientelismo, la discriminación… están ocurriendo acá y ahora. Le pido a Dios la fuerza necesaria para no callar, para reclamar dignidad y, en lo posible, no morir en el intento. María Julia Kucich, DNI 20.363.716 Viedma
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