La reina Beatriz inaugura el Rijksmuseum tras millonaria renovación

Así, la soberana restituye a los holandeses su Siglo de Oro.

Redacción

Por Redacción

CULTURA

Fuegos artificiales, fanfarrias, inmensa alfombra naranja y entrada libre hasta la medianoche: la reina Beatriz de Holanda abrió este sábado las puertas del célebre Rijksmuseum, tras una década de millonarias obras de renovación que le permiten ahora arrojar una nueva luz sobre su incomparable colección dedicada al Siglo de Oro.

Recibida por fanfarrias en uniforme provenientes de todo el país – e incluso de los territorios de ultramar- la reina, en compañía del director del museo, Wim Pijbes, abrió simbólicamente las puertas del Rijksmuseum con una llave gigante.

El cielo se iluminó entonces de azul, blanco y rojo – los colores de la bandera nacional –y de naranja–, el color nacional.

Este evento marcó la última aparición oficial de la soberana como jefa de Estado, tras su sorpresiva abdicación en favor de su hijo, el príncipe Guillermo-Alejandro, prevista para el próximo 30 de abril.

Este sábado, el museo recibirá al público hasta la medianoche. Se espera la visita de decenas de miles de personas.

“Estoy impaciente de ver las renovaciones que han hecho”, dijo Jan, que planea visitar el museo de fama mundial este sábado por la tarde, junto su nieto. “El Rijksmuseum es un orgullo para los holandeses, es uno de los museos más bellos del mundo”, añadió.

Pero no sólo los holandeses esperaban con ansias la reapertura del Rijksmuseum. Amber Gunn, una turista estadounidense, visitará también el museo con su esposo e hijos. “Es un museo de fama mundial, ¡será un placer conocerlo!”

En la mañana, la reina fue recibida por el alcalde de Amsterdam, Eberhart van der Laan, para una visita guiada por Wim Pijbes en persona.

Además de las obras de Johannes Vermeer, Gabriel Metsu y otros importantes artistas del Siglo de Oro, la reina pudo contemplar la principal atracción del museo: “La Ronda de Noche”, el lienzo más famoso del artista holandés Rembrandt (1606-1669).

Esta monumental pintura de 3,8 metros de alto sobre 4,5 metros de ancho y de 337 kilogramos tiene su propio salón, “El salón de la Ronda de Noche”, ubicada al final de la suntuosa “Galería de Honor”, dedicada al Siglo de Oro, periodo que abarca el siglo XVII y durante el cual los Países Bajos dominaban el comercio mundial.

Los trabajos de renovación del Rijksmuseum fueron financiados por el Estado holandés –a través del ministerio de Cultura–, por el propio museo y por otros mecenas como la empresa Philips o ING.

A cargo de la renovación, los arquitectos sevillanos Antonio Cruz y Antonio Ortiz tenían como consigna poner en valor el trabajo romántico-gótico de Pierre Cuypers, el arquitecto holandés que diseñó el edificio que alberga el Rijksmuseum desde 1885.

El trabajo de acondicionamiento de las salas fue confiado al francés Jean-Michel Wilmotte, conocido principalmente por su trabajo en el museo del Louvre.

La mayor innovación reside en la manera en la que las obras están presentadas: ya no se trata de separar las armas, muebles y pinturas en distintas salas, ahora todas las obras están ordenadas por periodos históricos, y al estar juntas son como una ventana de su época.

En total, unas 8.000 piezas están expuestas en 80 salas para contar 800 años de historia holandesa, de 1200 a 2000, “de la Edad Media a Mondrian”.

El museo, que cuenta con una nueva entrada a través de un espectacular atrio, tiene una superficie total de 30.000 metros cuadrados. (AFP)


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