Cuba permanecerá en la lista de países que apoyan el terrorismo

Redacción

Por Redacción

Gustavo Chopitea (*)

Cuba, cabe recordar, es uno de aquellos países en los que sus gobiernos dictatoriales recurren –desembozada y constantemente– a la mentira. Sin el menor empacho. Como si ella fuera tan sólo un instrumento más de su particular manera de conducir arbitrariamente el país. Lo hacen tanto en materia de política doméstica, como cuando actúan en política exterior. Desde siempre. Nos tienen, en rigor, acostumbrados. Por esto Cuba sostiene ahora que “no apoya” el terrorismo. Quienes, sin embargo, seguimos de cerca su estrecha vinculación con las FARC y con el ELN colombianos, sabemos que esto no es –para nada– así. Y los ejemplos abundan. Cuba ha venido apoyando, de distintas maneras (incluyendo, naturalmente, la ideológica) a la enorme mayoría de los movimientos terroristas regionales. Lo hace desde la década del 70, cuando Cuba asistiera materialmente –entre otros– a algunos de los movimientos terroristas que entonces actuaron en suelo argentino. Como el propio Fidel Castro lo admitiera, expresa y públicamente, para luego preferir callar prudentemente sobre el tema, obviamente, por las implicancias legales de sus poco prudentes dichos. En los últimos tiempos Cuba ha estado procurando que los Estados Unidos la eliminen de la lista de gobiernos que, según ese país, apoyan al terrorismo. Lista muy poco atractiva que incluye, además, los gobiernos de Irán, Siria y Sudán, como corresponde, obviamente. En su momento estuvieron también en la lista Libia y Corea del Norte. Bonito club. Corea del Norte salió de ella como (fallida) condición, impuesta por los norcoreanos en el 2008, para seguir negociando la transparencia de su programa nuclear, lo que jamás se lograra. La Libia de Gaddafi simplemente no existe más. La lista “negra” norteamericana del terrorismo fue creada en 1979. Se publica y se renueva año a año. La inclusión de Cuba, ocurrida en 1982, tiene como consecuencia directa que no pueda operar con el Banco Mundial. Sanción que no parecería ser demasiado grave, desde que los Estados Unidos también votan en contra del otorgamiento de créditos por parte de esa institución a otros países, por otras razones. Hoy es notorio, por ejemplo, que los norteamericanos votan contra la posibilidad de prestarle a la Argentina en los organismos internacionales de crédito, para no consentir que nuestro país continúe publicando estadísticas y cifras oficiales que juzgan apócrifas. No son ciertamente los únicos que así opinan. Quienes estamos en contra de esas sanciones, lo estamos por muy diversos motivos. Entre ellos, en mi propio caso, porque las sanciones económicas norteamericanas se usan, por parte de las autoridades cubanas, como excusa para disimular sus fracasos en el plano económico, pretendiendo que ellos derivan de esas sanciones, cuando en verdad son atribuibles a su incapacidad y a un sistema económico (el colectivista) que históricamente sólo ha cosechado fracasos tras fracasos. En todas partes. Cuba está, cabe recordar, incluida además en una segunda lista “negra”: la de aquellos que no cooperan en la lucha de la comunidad internacional contra el terrorismo. Ocurre que Cuba protege, aún hoy, a los terroristas de ETA, algunos de los cuales viven plácidamente en la isla. Y también a algunos otros. Por esto mismo es que los dirigentes de las FARC están hoy negociando cómodamente en Cuba la posible paz con el gobierno colombiano. Porque saben que Cuba es el único país del mundo en el que los hombres y mujeres de las FARC (así como los del ELN) sienten y saben que están en su propia casa, sin correr riesgos de ninguna naturaleza o especie y con amigos en un gobierno con el que han mantenido relaciones muy estrechas de cooperación por espacio de varias décadas. Así de simple. Por lo antedicho, pese a que la publicación de la lista “negra” de este año esté, como es habitual, retrasada, no sorprende demasiado que el propio vocero del Departamento de Estado haya adelantado ya que Cuba seguirá, al menos por un año más, explícitamente incluida en ella. (*) Analista Internacional del Grupo Agenda Internacional


Gustavo Chopitea (*)

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora