La capital es el principal, pero no el único foco
Con la inclusión del sistema de Mari Menuco se vierten hasta 70 millones de litros de líquidos sin tratar por día. Plottier y la cordillera, en problemas.
Neuquén
Victoria Terzaghi Con agencias San Martín, Villla La Angostura, Cutral Co, Chos Malal y Centenario
En enero del 2007 fue grande la sorpresa cuando en San Martín de los Andes se debió inhabilitar el lago Lácar como consecuencia de la contaminación generada por el sistema cloacal. Sin embargo, la experiencia de la principal ciudad turística de la provincia parece no haber tenido el efecto esperado, dado que el volcado de líquidos cloacales crudos o mal tratados a los cursos de agua se repite en muchos municipios. De acuerdo con los datos del Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), a fines del 2011 el 64% de la población neuquina contaba con algún sistema de saneamiento de efluentes en su hogar, lo que ubicaba a la provincia en el cuatro puesto a nivel nacional. Pero, con 35 municipios de primera categoría, el EPAS sólo contaba entonces con siete plantas de tratamiento de efluentes y dos lagunas de tratamiento, a las que se deben adicionar las que dependen exclusivamente de los municipios, como en Centenario y Plottier. En un mapa de la provincia, el mal funcionamiento de las plantas de tratamiento fija la zona con mayor contaminación en la Confluencia, por el río Neuquén, donde descargan la planta de Parque Industrial y la del barrio Rincón de Emilio, pero también por el Limay, que inicia su zona más afectada en Plottier y se recrudece en la descarga de la planta Tronador. Precisamente el caso más importante, por el impacto demográfico, es el de la ciudad de Neuquén, donde a 43 años del inicio de la construcción de la planta de tratamiento de líquidos cloacales Tronador, aún no se construyeron los 12 módulos diagramados para una ciudad que en ese momento (1970) tenía apenas 45.140 personas. El representante de los obreros en el directorio del EPAS, Carlos Muñoz, aseguró: “Estamos peor que nunca porque se llegan a tirar por día hasta 70.000.000 de litros de líquidos sin tratar sólo por la planta Tronador”. La explicación del director obrero es simple: “Con la conexión del sistema de agua de Mari Menuco la ciudad pasó de recibir y distribuir 6.000 metros cúbicos por hora a 16.000 metros cúbicos en el mismo lapso, y un porcentaje de esa mayor cantidad de agua va a parar a las cloacas, que no tuvieron ampliación desde que se conectó Mari Menuco”. A fines del 2003 el Banco Mundial aprobó un crédito al entonces gobernador Jorge Sobisch que permitió ampliar la planta principal de la ciudad hasta seis módulos de tratamiento. En ese momento sólo funcionaban dos de los tres iniciales. Con cuatro de los seis módulos en marcha, en el 2007 un estudio de impacto ambiental realizado para una obra en el Paseo de la Costa reveló que la planta tenía capacidad para procesar 24.000.000 de litros por día pero, como recibía 55.000.000, arrojaba sin tratar 31.000.000 de litros. “Ahora estamos peor porque, si bien la planta tiene siete de los nueve módulos en marcha, se reciben hasta 140.000.000 de litros por día y lo que no se puede tratar sigue fluyendo por el bypass al río”, indicó Muñoz junto al delegado Héctor Nördenstrom, quien recordó que “la planta de Parque Industrial tampoco procesa el 100% de lo que recibe porque no está terminada o, lo que es más grave, porque son residuos de industrias”. A la ciudad de Neuquén el río Limay llega arrastrando cargas de otras ciudades como Plottier, donde la municipalidad habría decidido no medir los caudales que ingresan, aunque desde el EPAS se cree que el 60% de lo recibido no logra ser tratado. “De cinco aireadores funcionan dos y no hay insumos para el tratamiento, pero se siguen conectando barrios nuevos”, detalló la titular de ATE Plottier, Pilar Sagredo. Y remarcó que “nadie ve lo que sale porque el caño está enterrado en el medio del río”, una forma poco visible de descarga que se está construyendo en este momento en la planta Tronador. En la reciente polémica entre autoridades provinciales y del EPAS con las del municipio capitalino por la firma del contrato de concesión del servicio, el director de Planificación de la Subsecretaría de Servicios Públicos de la provincia, Rubén Larrondo, aseguró que se necesita invertir 500 millones de pesos en los próximos cinco años para que el sistema de cloacas y agua de la ciudad de Neuquén funcione bien. Reconoció que la planta Tronador fue ideada para doce módulos de tratamiento y que “con los cinco que restan se solucionaría este problema”. Sólo para tres módulos la inversión está estimada en 60.000.000 de pesos. Muchos kilómetros aguas arriba, en Junín de los Andes, la contaminación afecta al río Chimehuín, un afluente indirecto del Limay. “La capacidad de la planta de tratamiento se superó hace tiempo y gracias a la insistencia de los trabajadores hace dos años que no se permite conectar nuevos barrios”, remarcó Muñoz, quien indicó que “Chos Malal es la única ciudad que está realmente bien porque ahí se hizo una planta pensando en el crecimiento a 25 años”. También en la planta de Centenario las inspecciones e informes de vertido de líquidos cloacales tratados al río Neuquén son favorables para la comuna, encargada del saneamiento. El subsecretario de Servicios Públicos de la comuna, Esteban Videla, dijo que, de los 250 metros cúbicos diarios que se erogan desde la planta cloacal al río Neuquén, “según los informes del EPAS tenemos niveles de turbiedad adecuados”, detalló. “Todo el proceso se hace por decantación, sin elementos químicos”, describió.
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