“Actitud + aptitud = eficiencia”
Gran satisfacción e íntima congratulación me causó la designación como subjefe de la Policía de Río Negro a la persona de Eladio Infante, con quien, pese a no haber trabajado juntos, nos une el sentimiento de pertenecer a una generación de policías en cuyo seno se cultivaban insoslayables valores, que en un tiempo no muy lejano enaltecían el prestigio institucional. Entre estos valores intrínsecos se pueden enunciar algunos como: vocación de servicio, camaradería, abnegación, solidaridad, sentido del deber, espíritu de cuerpo, responsabilidad, urbanidad, compañerismo, dignidad, circunspección, porte, rayo vector con que se irradiaba a la sociedad; consideración y respetabilidad. Seguramente estará con la idea de implementar el Programa de Seguridad Integral, diseñado y planificado con el fallecido Carlos Soria y con técnicos que debatían las prioridades y metas para revertir el fenómeno delictual que todavía hoy aqueja a los rionegrinos. Con dotes de excelente conductor, a través de los MCS, lo he visto en entrevistas, mientras recorría el interior de la provincia, manifestar que se hallaba visitando todas las unidades policiales, incluidos destacamentos alejados de los centros urbanos como son los de la Línea Sur, exhortando y persuadiendo a los policías como una muestra de fortalecimiento, camaradería y sentido de pertenencia. Ello como un incentivo y motivación a los hombres y mujeres de la institución policial. La incólume intención es resaltar la actitud de este conductor, que no se prodiga en trasmitir un predicamento de hombre recio o carente de sensibilidad, muy por el contrario, enuncia comprensión a lo que ocurre en la sociedad y a lo que no escapa el contexto policial. Todo muy diferente a otras designaciones que se han prodigado en menguar la credibilidad en la institución policial y a denigrarla altaneramente, generalizando situaciones puntuales de algunos de sus integrantes, como si con ello se supliera la falta de articulación de políticas públicas con la esencial en seguridad; obviando que el verdadero flagelo y enemigo social es la delincuencia y que los malos policías, que son los menos, se autodepuran gracias al sistema reglamentario y normativo del sistema. Es un aliciente de que nos encontramos creciendo, en franco desarrollo y progreso para beneplácito de la sociedad rionegrina. Por todo ello, al camarada y amigo, le deseo y auguro una excelente gestión. Carlos Rodríguez DNI 7.578.269 – Las Grutas
Gran satisfacción e íntima congratulación me causó la designación como subjefe de la Policía de Río Negro a la persona de Eladio Infante, con quien, pese a no haber trabajado juntos, nos une el sentimiento de pertenecer a una generación de policías en cuyo seno se cultivaban insoslayables valores, que en un tiempo no muy lejano enaltecían el prestigio institucional. Entre estos valores intrínsecos se pueden enunciar algunos como: vocación de servicio, camaradería, abnegación, solidaridad, sentido del deber, espíritu de cuerpo, responsabilidad, urbanidad, compañerismo, dignidad, circunspección, porte, rayo vector con que se irradiaba a la sociedad; consideración y respetabilidad. Seguramente estará con la idea de implementar el Programa de Seguridad Integral, diseñado y planificado con el fallecido Carlos Soria y con técnicos que debatían las prioridades y metas para revertir el fenómeno delictual que todavía hoy aqueja a los rionegrinos. Con dotes de excelente conductor, a través de los MCS, lo he visto en entrevistas, mientras recorría el interior de la provincia, manifestar que se hallaba visitando todas las unidades policiales, incluidos destacamentos alejados de los centros urbanos como son los de la Línea Sur, exhortando y persuadiendo a los policías como una muestra de fortalecimiento, camaradería y sentido de pertenencia. Ello como un incentivo y motivación a los hombres y mujeres de la institución policial. La incólume intención es resaltar la actitud de este conductor, que no se prodiga en trasmitir un predicamento de hombre recio o carente de sensibilidad, muy por el contrario, enuncia comprensión a lo que ocurre en la sociedad y a lo que no escapa el contexto policial. Todo muy diferente a otras designaciones que se han prodigado en menguar la credibilidad en la institución policial y a denigrarla altaneramente, generalizando situaciones puntuales de algunos de sus integrantes, como si con ello se supliera la falta de articulación de políticas públicas con la esencial en seguridad; obviando que el verdadero flagelo y enemigo social es la delincuencia y que los malos policías, que son los menos, se autodepuran gracias al sistema reglamentario y normativo del sistema. Es un aliciente de que nos encontramos creciendo, en franco desarrollo y progreso para beneplácito de la sociedad rionegrina. Por todo ello, al camarada y amigo, le deseo y auguro una excelente gestión. Carlos Rodríguez DNI 7.578.269 - Las Grutas
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