El cine y la política

Redacción

Por Redacción

Campanella, consecuente con su posición habitual, no habla de política y cuando se acerca a esas cuestiones, prefiere hacerlo por la red social Twitter, aunque en diálogo con Télam, se refirió al programa en el que Jorge Lanata criticó al Incaa y la industria cinematográfica local. “En este momento los grandes problemas que tiene nuestro cine son aquellos que nos exceden. Creativamente está como siempre porque es imprevisible: hay años buenos y años malos. Los grandes problemas que tiene la industria del cine no dependen de la industria del cine: el dólar atrasado le hace mal al cine y por eso la industria del servicio de producción murió”, aclara. “Pero las discusiones del cine debemos darlas puertas adentro porque en la medida que se politizan y toman estado público, antes de lo pensado empieza la confusión. Cuando se mezcla cine con política se embarra la cancha”, piensa. “Soy amigo de Liliana (Mazure) hace mucho tiempo, y han mejorado mucho las cosas. Hablo asiduamente con ella, y ya debatiré con Lanata su informe. Estoy de acuerdo en general con lo que se hace cine y desde el 2004, cuando apoyé la Ley de Cine. En este momento el cine argentino, creativamente está como siempre: es como el vino, hay un buen año y un mal año”, concluyó.


Campanella, consecuente con su posición habitual, no habla de política y cuando se acerca a esas cuestiones, prefiere hacerlo por la red social Twitter, aunque en diálogo con Télam, se refirió al programa en el que Jorge Lanata criticó al Incaa y la industria cinematográfica local. “En este momento los grandes problemas que tiene nuestro cine son aquellos que nos exceden. Creativamente está como siempre porque es imprevisible: hay años buenos y años malos. Los grandes problemas que tiene la industria del cine no dependen de la industria del cine: el dólar atrasado le hace mal al cine y por eso la industria del servicio de producción murió”, aclara. “Pero las discusiones del cine debemos darlas puertas adentro porque en la medida que se politizan y toman estado público, antes de lo pensado empieza la confusión. Cuando se mezcla cine con política se embarra la cancha”, piensa. “Soy amigo de Liliana (Mazure) hace mucho tiempo, y han mejorado mucho las cosas. Hablo asiduamente con ella, y ya debatiré con Lanata su informe. Estoy de acuerdo en general con lo que se hace cine y desde el 2004, cuando apoyé la Ley de Cine. En este momento el cine argentino, creativamente está como siempre: es como el vino, hay un buen año y un mal año”, concluyó.

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