Más muertos en Egipto tras nuevos y sangrientos enfrentamientos
EL CAIRO, Egipto (AP).- Sangrientos enfrentamientos se desataron ayer durante los funerales de varios partidarios del derrocado presidente islamista de Egipto, al tiempo que el líder supremo de la Hermandad Musulmana exhortó a sus seguidores a mantenerse firmes después que más de 80 ellos perecieron en la violencia del fin de semana. En lo que crea condiciones para nuevos choques, el presidente interino colocado por los militares dio al primer ministro la autoridad para permitir que las fuerzas armadas arresten a civiles, en lo que funcionarios del gobierno dijeron podía ser el preludio de una importante ofensiva contra los partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi o extremistas islámicos que han arreciado sus ataques contra las fuerzas de seguridad en la península del Sinaí. La amplitud del derramamiento de sangre ha dado al traste con las esperanzas de reconciliación entre los dos campos políticos del país, profundamente separados por el golpe militar del 3 de julio que derrocó al primer presidente egipcio electo democráticamente después de las protestas de millones de ciudadanos que exigían su renuncia. Los islamistas insisten en que la única solución a la crisis es el regreso de Morsi a la presidencia. Mientras tanto, el gobierno interino mantiene un plan de transición expedito para regresar a un gobierno democráticamente electo el próximo año. El ministro del Interior, a cargo de la policía, también prometió enfrentar decisivamente cualquier intento de desestabilizar el país, una advertencia velada a los partidarios de Morsi que ocupan dos plazas en El Cairo. Mientras tanto, la comunidad internacional ha pedido a las partes que se contengan. El peor brote de violencia desde el derrocamiento de Morsi ocurrió el sábado antes del amanecer, cuando la policía y civiles armados abrieron fuego contra los partidarios del presidente derrocado mientras trataban de ampliar su campamento trasladándose a un bulevar cercano.
EL CAIRO, Egipto (AP).- Sangrientos enfrentamientos se desataron ayer durante los funerales de varios partidarios del derrocado presidente islamista de Egipto, al tiempo que el líder supremo de la Hermandad Musulmana exhortó a sus seguidores a mantenerse firmes después que más de 80 ellos perecieron en la violencia del fin de semana. En lo que crea condiciones para nuevos choques, el presidente interino colocado por los militares dio al primer ministro la autoridad para permitir que las fuerzas armadas arresten a civiles, en lo que funcionarios del gobierno dijeron podía ser el preludio de una importante ofensiva contra los partidarios del presidente derrocado Mohamed Morsi o extremistas islámicos que han arreciado sus ataques contra las fuerzas de seguridad en la península del Sinaí. La amplitud del derramamiento de sangre ha dado al traste con las esperanzas de reconciliación entre los dos campos políticos del país, profundamente separados por el golpe militar del 3 de julio que derrocó al primer presidente egipcio electo democráticamente después de las protestas de millones de ciudadanos que exigían su renuncia. Los islamistas insisten en que la única solución a la crisis es el regreso de Morsi a la presidencia. Mientras tanto, el gobierno interino mantiene un plan de transición expedito para regresar a un gobierno democráticamente electo el próximo año. El ministro del Interior, a cargo de la policía, también prometió enfrentar decisivamente cualquier intento de desestabilizar el país, una advertencia velada a los partidarios de Morsi que ocupan dos plazas en El Cairo. Mientras tanto, la comunidad internacional ha pedido a las partes que se contengan. El peor brote de violencia desde el derrocamiento de Morsi ocurrió el sábado antes del amanecer, cuando la policía y civiles armados abrieron fuego contra los partidarios del presidente derrocado mientras trataban de ampliar su campamento trasladándose a un bulevar cercano.
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