Caso Araceli: investigan más elementos hallados en el cementerio

Redacción

Por Redacción

BUENOS AIRES.- Expertos de la Policía Científica continuaron ayer realizando excavaciones y diligencias en el cementerio de González Catán (La Matanza) para intentar establecer si allí podría estar el cuerpo de Aída Amoroso, la desaparecida anciana dueña de la casa de Caseros a la que fue citada la joven Araceli Ramos, luego asesinada. En tanto la madre de Araceli, Griselda González, volvió a reclamar una condena para el exprefecto Walter Vinader, único detenido, pero reclamó que la decisión de los jueces “llegue en menos de dos meses” porque, de lo contrario, marchará al Congreso y ante la presidenta Cristina Fernández. “Voy a hacer las marchas al Congreso y si tengo que mover a las Presidenta, voy a mover a la presidenta, pero no voy a parar. Un año no aguanto. Doy dos meses. Porque si no, le pido a toda la Argentina que se una en una marcha conmigo”, dijo. Vinader está encerrado en la Alcaidía Departamental de San Martín, en un calabozo individual y, por un pedido expreso del fiscal general de San Martín, Marcelo Lapargo, con custodia reforzada para que no sufra ningún tipo de altercado, ni pueda ser agredido por otros detenidos. Ayer pasadas las 15, periodistas y camarógrafos pudieron registrar cómo el personal de la Policía Científica encontró sábanas y una caja que fueron secuestradas inmediatamente para ser peritadas. Con picos, palas y la ayuda de perros, los uniformados siguieron trabajando hasta el anochecer en ese cementerio, donde ya habían estado el sábado pasado. Los detectives llegaron hasta ese lugar por el testimonio de un remisero que contó que llevó hasta allí a Vinader. Ese remisero había declarado haber llevado el 2 de octubre pasado al sospechoso desde su casa de Mataderos hasta el predio de la exfábrica Jabón Federal, en Crovara y General Paz. Allí fue encontrado el viernes pasado, a la madrugada, el cadáver de Araceli, quien estaba desaparecida desde el 30 de septiembre, cuando fue a una supuesta entrevista laboral en la calle Puán al 3700 de Caseros (Tres de Febrero). Esa casa, deshabitada desde la desaparición de Araceli, es propiedad de Aída Amoroso, de 82 años, madre de Emilio Rezzonico, al que Vinader conoció en la cárcel. Rezzonico murió y fue cremado por disposición de Vinader, quien se mostró todo el tiempo como un sostén ante los familiares del fallecido. La nieta de Amoroso sostiene que fueron engañados por Vinader, que éste “le llenó la cabeza” a su abuela y que se apropió de la escritura de la vivienda de Caseros para luego deshacerse de la anciana. Si bien la sospecha de los investigadores apunta en esa dirección, hasta ahora no hay datos ciertos que permitan hallar a la mujer viva o muerta. Además, los detectives están atando cabos para establecer si Vinader pergeñó un plan para vengarse de los policías que habrían dispuesto su arresto por actividades ilícitas. La madre de Araceli, en tanto, dijo también que no le interesa que el acusado Vinader declare: “La palabra de él no sirve, lo que quiero es la prueba, y las pruebas están. Déjense señores jueces de ser lentos, por favor, no aguanto más, quiero Justicia ya”. Las declaraciones de la mujer precedieron a una movilización de vecinos y amigos de Araceli hasta la Ruta 8, a cinco cuadras de la casa de la víctima. (DyN/Télam)


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