Declaración “de manual”
NEUQUÉN (AN).- La declaración indagatoria de Rubén Figueroa lo pintó, en varios tramos, como figura en un manual de violencia de género. Negó el crimen, e intentó responsabilizar a su expareja. Por ejemplo, intentó justificar sus reacciones violentas acusándola de ser infiel (lo que por otra parte no sucedió, porque estaban separados cuando ella inició la relación con la víctima fatal Javier Juncos). Usó palabras crudas: “Yo trabajaba todo el día como perro y ellos revolcándose. Por eso pasó lo que pasó”. En el mismo sentido afirmó: “Yo no respetaba su decisión de separarse porque ella no era franca. No me decía que me estaba cagando”. También resultó significativo que Figueroa asegurara que a Juncos “no le echo la culpa” por lo que pasó. Resultó evidente que sí responsabiliza a su expareja. Respecto del homicidio, dijo que la noche del crimen fue hasta la casa de Mónica “para ver a mi hijo”, aunque el chico estaba en Neuquén con sus abuelos. Aseguró que Juncos salió a la calle armado con un cuchillo, forcejearon, Juncos regresó a la vivienda y al rato Mónica “me pidió que la ayudara porque estaba herido”. Según su versión, “no sé qué pasó, yo no quise matar a nadie”. También destacó que “me fui a entregar solo a la comisaría”.
NEUQUÉN (AN).- La declaración indagatoria de Rubén Figueroa lo pintó, en varios tramos, como figura en un manual de violencia de género. Negó el crimen, e intentó responsabilizar a su expareja. Por ejemplo, intentó justificar sus reacciones violentas acusándola de ser infiel (lo que por otra parte no sucedió, porque estaban separados cuando ella inició la relación con la víctima fatal Javier Juncos). Usó palabras crudas: “Yo trabajaba todo el día como perro y ellos revolcándose. Por eso pasó lo que pasó”. En el mismo sentido afirmó: “Yo no respetaba su decisión de separarse porque ella no era franca. No me decía que me estaba cagando”. También resultó significativo que Figueroa asegurara que a Juncos “no le echo la culpa” por lo que pasó. Resultó evidente que sí responsabiliza a su expareja. Respecto del homicidio, dijo que la noche del crimen fue hasta la casa de Mónica “para ver a mi hijo”, aunque el chico estaba en Neuquén con sus abuelos. Aseguró que Juncos salió a la calle armado con un cuchillo, forcejearon, Juncos regresó a la vivienda y al rato Mónica “me pidió que la ayudara porque estaba herido”. Según su versión, “no sé qué pasó, yo no quise matar a nadie”. También destacó que “me fui a entregar solo a la comisaría”.
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