Adiós al pequeño gigante de la canción brasileña

Redacción

Por Redacción

Su éxito se trasladó fronteras afuera del Brasil, a otros países latinoamericanos.

El cantante melódico religioso brasileño Nelson Ned, que saltó a la fama en la década de 1960, murió anteayer a los 66 años en un hospital de Sao Paulo tras una complicación en un cuadro de neumonía, informó la prensa local. Ned, conocido como “el pequeño gigante de la canción” en una alusión a su condición de enano (1,12 m de altura), también sufría de hipertensión, diabetes y estaría desarrollando el mal de Alzheimer, según el diario O Globo. Había sido hospitalizado el sábado por una infección urinaria y pulmonar. Ned grabó 32 discos en portugués y español, y cantó en importantes escenarios como el Carnegie Hall y el Madison Square Garden de Nueva York, indicó por su parte el sitio G1 de Globo. Su canción “Tudo pasará” (Todo pasará), lanzada en 1967, fue la que lo llevó a la fama, con conciertos llenos y apariciones en los más populares programas de televisión. “Es la (canción) que más me gusta. Cuando la canté en un programa me aplaudieron de pie en medio de la música. ¿Es eso ser cursi? ¿Quien no es cursi cuando se habla de amor? Es el amor que es cursi, no mi música”, habría dicho en una entrevista. En América Latina era muy popular en Colombia, Argentina y México. En la década de 1990, en el final de su carrera, se convirtió a la religión evangélica y su música se enfocó principalmente en temas religiosos. Un accidente cerebrovascular (ACV) en 2003, que afectó su voz y visión, lo alejó completamente de la vida pública. En su autobiografía “El pequeño gigante del mundo”, Ned contó que en el auge de su carrera sufrió de depresiones y abusó en el consumo de drogas y alcohol. Es que su éxito tuvo un lado oscuro: Ned cayó en la drogadependencia y otras adicciones. “Yo era un enfermo sexual. Tenía la filosofía de que la mejor mujer era la siguiente”, confesó en una entrevista en la televisión mexicana, donde también contó que a las mujeres les ofrecía cocaína a cambio de sexo. “No eran parrandas sociales: era yo con dos o tres mujeres encerrado en la suite de un hotel. Yo era bueno para hacer lo malo y hacerlo bien. Sería cómico si no fuera trágico” Se casó dos veces y tuvo tres hijos con su segunda esposa, Marly. Su hermana Neuma Nogueira lo cuidó en sus últimos años de vida. (Agencias)


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora