Caso Solano: esposas de efectivos, sin eco en Viedma
La procuradora las recibió pero no respaldó su pedido de liberación.
VIEDMA
VIEDMA (AV).- Hoy se cumple una semana del acampe en la plaza San Martín de las esposas de los siete policías detenidos por su presunta participación en la desaparición y asesinato de Daniel Solano. Poco es lo que han conseguido hasta el momento en relación al pedido de libertad de sus maridos, quienes el sábado cumplieron dos años detenidos y aún la causa no ha sido elevada a juicio. Por el contrario, el juez penal de Choele Choel, Julio Martínez Vivot, concedió al fiscal Guillermo Bodrato un año más de prórroga para mantener privados de la libertad a los imputados.
El objetivo principal de las mujeres al instalarse en una carpa frente a la Casa de Gobierno en Viedma fue lograr una entrevista con el gobernador, Alberto Weretilneck, posibilidad que estaría descartada teniendo en cuenta un encuentro casual que tuvieron con el mandatario en el patio de la gobernación. Según trascendió, el gobernador se retiraba de su despacho y fue abordado por las mujeres, quienes horas antes se habían informado sobre la prórroga de las detenciones. Weretilneck les habría anticipado que no las recibiría porque la causa no depende de él sino de la Justicia, sin disimular su malestar por un panfleto que fue distribuido en Viedma con críticas hacia él.
Sabiendo cerrada esa puerta, las mujeres golpearon otras como la del despacho de la procuradora general de Río Negro, Silvia Baquero Lazcano, de quien dependen los fiscales de toda la provincia. La funcionaria las escuchó en la mañana de ayer pero sin alentar expectativas en torno al pedido orientado a que la investigación de la causa continúe pero con los policías en libertad.
Las esposas también buscaron entrevistarse con los presidentes de los bloques legislativos y la Defensora del Pueblo, Nadina Díaz, y el viernes pasado golpearon a la puerta del despacho del presidente del Superior Tribunal de Justicia, Sergio Barotto, quien les respondió ayer través de una nota. Tras explicarles las reglas legales que se deben respetar en resguardo de “la imparcialidad esencial para el desempeño correcto de las funciones jurisdiccionales” de un juez, “sin favoritismos, predisposición o prejuicio”, Barotto les manifestó estar dispuesto a recibirlas pero convocando también al ministerio Público Fiscal -en cabeza de la procuradora general- y a la representación legal de la parte querellante que interviene en la causa. En ese marco pidió a las esposas de los policías una respuesta para fijar fecha de la reunión, en el caso que acepten esas condiciones.
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