“Clase media golpeada”

Redacción

Por Redacción

El ciudadano común es el hombre promedio de la calle, que desempeña diversas tareas de distinta índole que le permiten vivir con dignidad junto a su familia. En nuestro país una proporción interesante de ciudadanos de clase media vive con holgura y cierto grado de satisfacción. Sus vicisitudes son el signo distintivo de la idiosincrasia argentina. En los últimos años en lo material han mejorado con el progreso tecnológico, pero en lo sociocultural muchos han descendido a niveles casi paupérrimos. El fenómeno ocurre debido a la incapacidad de resistir la acción demagógica de la dirigencia, especialmente la política, y a una actitud conformista propia de ciudadanos cómodos poco interesados en ser participativos en los problemas comunes de la sociedad. Han transcurrido ya varios años en esa indolente postura porque prefieren que los temas básicos referidos a la vida cotidiana (salud, seguridad, costo de vida, etc.) los manejen y resuelvan quienes han prometido hacerlo en las campañas políticas y/o gremiales. El individuo pierde de ese modo su potestad, social y política, dejando en manos de los ventajeros e inescrupulosos tan importantes derechos y obligaciones personales. La responsabilidad, a no dudarlo, es de todos El interés por el desarrollo cultural, que es el aspecto fundamental de crecimiento de toda sociedad, se diluye y masifica inexorablemente. Sin educación y cultura el hombre pierde independencia y cede sus derechos a favor de oportunistas que se convierten en “dueños”, utilizando prácticas populistas y demagógicas haciendo del vecino un ciudadano holgazán y sin ambiciones. Los ejemplos indeseables abundan desde lo más alto y los padecemos todos. ¡No hace falta nombrarlos! Es necesario superar esos escollos a la brevedad para no caer en el creciente mundo marginal y, para ello, los que detentan mayor responsabilidad son las instituciones públicas, privadas, cámaras empresariales, colegios de profesionales, etc. que no pueden soslayar los problemas referidos a la comunidad. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén

Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén


El ciudadano común es el hombre promedio de la calle, que desempeña diversas tareas de distinta índole que le permiten vivir con dignidad junto a su familia. En nuestro país una proporción interesante de ciudadanos de clase media vive con holgura y cierto grado de satisfacción. Sus vicisitudes son el signo distintivo de la idiosincrasia argentina. En los últimos años en lo material han mejorado con el progreso tecnológico, pero en lo sociocultural muchos han descendido a niveles casi paupérrimos. El fenómeno ocurre debido a la incapacidad de resistir la acción demagógica de la dirigencia, especialmente la política, y a una actitud conformista propia de ciudadanos cómodos poco interesados en ser participativos en los problemas comunes de la sociedad. Han transcurrido ya varios años en esa indolente postura porque prefieren que los temas básicos referidos a la vida cotidiana (salud, seguridad, costo de vida, etc.) los manejen y resuelvan quienes han prometido hacerlo en las campañas políticas y/o gremiales. El individuo pierde de ese modo su potestad, social y política, dejando en manos de los ventajeros e inescrupulosos tan importantes derechos y obligaciones personales. La responsabilidad, a no dudarlo, es de todos El interés por el desarrollo cultural, que es el aspecto fundamental de crecimiento de toda sociedad, se diluye y masifica inexorablemente. Sin educación y cultura el hombre pierde independencia y cede sus derechos a favor de oportunistas que se convierten en “dueños”, utilizando prácticas populistas y demagógicas haciendo del vecino un ciudadano holgazán y sin ambiciones. Los ejemplos indeseables abundan desde lo más alto y los padecemos todos. ¡No hace falta nombrarlos! Es necesario superar esos escollos a la brevedad para no caer en el creciente mundo marginal y, para ello, los que detentan mayor responsabilidad son las instituciones públicas, privadas, cámaras empresariales, colegios de profesionales, etc. que no pueden soslayar los problemas referidos a la comunidad. Omar A. González DNI 5.749.340 Neuquén

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