Franceses unidos por infancias duras, cárcel y redes yihadistas
Coulibaly, su mujer Hayat Boumeddienne (prófuga) y los hermanos Cherif y Said Kouachi protagonizaron el raid terrorista de 53 horas.
PARÍS (AFP).- Los tres hombres que aterrorizaron a Francia desde el atentado del miércoles contra el semanario “Charlie Hebdo” hasta la toma de rehenes en el este de París afirmaron actuar de manera coordinada y reivindicaron su pertenencia a Al Qaeda en el Yemen y al grupo Estado Islámico. Cherif y Said Kouachi, de 32 y 34 años, de nacionalidad francesa, murieron en un asalto de las fuerzas de seguridad contra la imprenta donde se atrincheraban al noreste de París, dos días después de perpetrar un atentado contra “Charlie Hebdo”. Cherif afirmaba cumplir una misión en Francia para Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), rama de esta red extremista en Arabia Saudita y Yemen. El pasado tumultuoso de los dos hombres, abandonados durante su infancia por sus padres de origen argelino, les valió la inscripción de su nombre “desde hace años” en la lista negra de terroristas en EE. UU. Los dos hermanos estuvieron bajo el cuidado de los servicios sociales entre 1994 y 2000 en un centro educativo del centro de Francia. El jefe del servicio educativo del centro, Patrick Fournier, los describió como “perfectamente integrados” y sin “problemas de conducta”. Cherif Kouachi, “un joven bastante clásico, que fumaba, bebía y ligaba con chicas”, según su abogado, se volvió un conocido de los servicios antiterroristas franceses desde que se radicalizó. En 2003, Cherif siguió los cursos religiosos del joven “emir” Farid Benyettou en domicilios privados o mezquitas de Stalingrad, un barrio popular del noreste de París y poco a poco se fue convirtiendo, lo que le llevó entre otras cosas a dejar de fumar marihuana y a respetar los ritos religiosos . En sus cursos, Benyettou apoyaba la yihad en Irak, un tema que trató en particular con Cherif, a quien le decía que en ese contexto el islam considera “legítimos” los atentados suicidas. Cherif, apodado ahora Abou Issen, se integró a la denominada red de Buttes-Chaumont –nombre de un parque del norte de París–, que reclutaba yihadistas para la rama iraquí de Al Qaeda. En 2005, cuando se disponía a viajar a Irak tras formarse en el mantenimiento de fusiles kalashnikov, Cherif fue detenido y encarcelado. Finalmente, fue condenado a tres años de prisión. Durante su estancia en la cárcel, de noviembre de 2005 a octubre de 2006, conoció a Djamal Beghal, una figura del islam radical en Francia condenado a una pena de 10 años por preparar atentados. También conoció en prisión a Amedy Coulibaly, quien murió también ayer en un asalto de las fuerzas de seguridad contra una tienda judía y un día después de que matara a una policía. En 2010, el nombre de Cherif fue inculpado en un proyecto de fuga de la cárcel de un líder islamista, Smain Ait Ali Belkacem, exmiembro del Grupo Islámico Armado argelino (GIA). Pero fue sobreseído. Amedy Coulibaly fue condenado en 2013 a cinco años de prisión por estos mismos hechos. Por su parte, Said, nacido en septiembre de 1980 también en París, pasó más inadvertido. Sin embargo, frecuentó en Yemen un universidad fundamentalista ligada a Al Qaeda. En 2013, participa con otros estudiantes extranjeros en la defensa del centro salafista de Dammaj, en el norte de Yemen, contra milicias chiitas. Said residía en Reims con su esposa y un hijo Coulibaly, por su parte, adoptó una visión radical del islam en prisión. Antes de morir a manos de la policía, se reivindicó como miembro del grupo Estado Islámico. Este hombre menudo, de 32 años y cuyos padres son de origen malí, inició su trayectoria delictiva en 2000. Su primera condena, seguida de muchas otras, tuvo lugar en 2001 por robo. En 2010, participa del proyecto de fuga de Belkacem. Condenado a cinco años de prisión, termina de cumplir su condena en mayo de 2014. Coulibaly vivía en Fontenay-aux-Roses, a las afueras de París. El yihadista, que cuenta con estudios superiores, encadenó varios contratos en una fábrica de Coca Cola entre 2008 y 2010. En julio de 2009, junto a otros jóvenes, fue recibido por el entonces presidente, Nicolas Sarkozy. La policía busca aún a una cuarta persona: Hayat Boumeddienne, de 26 años, presentada como la esposa de Coulibaly, ambos casados religiosamente pero no civilmente.
Coulibaly, su mujer Hayat Boumeddienne (prófuga) y los hermanos Cherif y Said Kouachi protagonizaron el raid terrorista de 53 horas.
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