“Derecho a la identidad y la ciudadanía”
En la apertura del año judicial, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Lorenzetti, se refirió a varios aspectos que tienen que ver con el conflicto creado por intereses políticos. Citó continuamente la Constitución nacional, que tiene que ver con la defensa de la democracia, el respeto a las instituciones –a todas–, el sistema republicano de división de poderes y la progresividad de los derechos fundamentales expresados en ella, que significa la expansión de sus derechos y no la reducción de los mismos. Ir para adelante, no para atrás. Quizás pasó desapercibido cuando habló sobre la reforma al Código Civil y el reconocimiento de los derechos fundamentales de la ciudadanía del siglo XXI y fue entonces que enumeró algunos derechos personalísimos, entre ellos el derecho a la identidad y a la dignidad. Para quienes estamos desde hace un poco más de una década reclamando por el derecho a la identidad y su universalidad, esa rápida enumeración del Dr. Lorenzetti no pasó inadvertida. Muchísimos ciudadanos de todo el país buscamos la verdadera identidad de origen, que es un derecho humano básico. Nuestros DNI tienen datos falsos –fecha de nacimiento y lugar– y por supuesto esta alteración de datos proviene de la partida de nacimiento, donde figuramos como hijos biológicos cuando no lo somos. No fuimos adoptados por eso no tenemos un expediente para consultar cualquier referencia sobre nuestros orígenes. La supresión de identidad genera daños físicos y psicológicos, pero nuestra necesidad de buscar muchas veces se ve acrecentada cuando nuestra salud o la de nuestros hijos están en juego y los médicos solicitan información sobre antecedentes familiares. El Dr. Lorenzetti recalcó que todos los Poderes deben trabajar y colaborar para el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos que están en la Constitución nacional. En ese sentido, si bien el Poder Ejecutivo no acciona (ni reacciona) a favor nuestro, en el Poder Legislativo se ha trabajado, por lo menos la mayoría de los diputados y senadores de la oposición. Por primera vez en el Congreso de la Nación hay cuatro proyectos de ley para la búsqueda de la verdadera identidad de origen, pero es necesario que el partido gobernante, el FpV, no los trabe y permita que sean incorporados en la agenda parlamentaria para su tratamiento. No quiero olvidar la situación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde en el 2006 la Legislatura porteña votó por unanimidad la ley 2202 de Apertura de Archivos en Hospitales y Clínicas Privadas, ley única en el país y que el gobierno de la Ciudad hasta la fecha se ha negado a reglamentar. Tampoco el jefe de Gobierno Mauricio Macri se ha ocupado de elaborar políticas que garanticen la búsqueda de identidad como lo establece claramente el art. 12 de la Constitución de la Ciudad. Para los que tenemos sustracción de identidad, las palabras del Dr. Lorenzetti fueron esperanzadoras en cuanto reconoce lo que falta hacer y la responsabilidad que le cabe a cada Poder del Estado. Ojalá estemos en el inicio de un proceso de maduración y que el Estado trabaje en función de todos nuestros derechos, es decir que cumpla con lo que establece la Constitución nacional. Graciela Palma Arizaga DNI 16.496.527 Buenos Aires
Graciela Palma Arizaga DNI 16.496.527 Buenos Aires
En la apertura del año judicial, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Lorenzetti, se refirió a varios aspectos que tienen que ver con el conflicto creado por intereses políticos. Citó continuamente la Constitución nacional, que tiene que ver con la defensa de la democracia, el respeto a las instituciones –a todas–, el sistema republicano de división de poderes y la progresividad de los derechos fundamentales expresados en ella, que significa la expansión de sus derechos y no la reducción de los mismos. Ir para adelante, no para atrás. Quizás pasó desapercibido cuando habló sobre la reforma al Código Civil y el reconocimiento de los derechos fundamentales de la ciudadanía del siglo XXI y fue entonces que enumeró algunos derechos personalísimos, entre ellos el derecho a la identidad y a la dignidad. Para quienes estamos desde hace un poco más de una década reclamando por el derecho a la identidad y su universalidad, esa rápida enumeración del Dr. Lorenzetti no pasó inadvertida. Muchísimos ciudadanos de todo el país buscamos la verdadera identidad de origen, que es un derecho humano básico. Nuestros DNI tienen datos falsos –fecha de nacimiento y lugar– y por supuesto esta alteración de datos proviene de la partida de nacimiento, donde figuramos como hijos biológicos cuando no lo somos. No fuimos adoptados por eso no tenemos un expediente para consultar cualquier referencia sobre nuestros orígenes. La supresión de identidad genera daños físicos y psicológicos, pero nuestra necesidad de buscar muchas veces se ve acrecentada cuando nuestra salud o la de nuestros hijos están en juego y los médicos solicitan información sobre antecedentes familiares. El Dr. Lorenzetti recalcó que todos los Poderes deben trabajar y colaborar para el cumplimiento de los derechos de los ciudadanos que están en la Constitución nacional. En ese sentido, si bien el Poder Ejecutivo no acciona (ni reacciona) a favor nuestro, en el Poder Legislativo se ha trabajado, por lo menos la mayoría de los diputados y senadores de la oposición. Por primera vez en el Congreso de la Nación hay cuatro proyectos de ley para la búsqueda de la verdadera identidad de origen, pero es necesario que el partido gobernante, el FpV, no los trabe y permita que sean incorporados en la agenda parlamentaria para su tratamiento. No quiero olvidar la situación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde en el 2006 la Legislatura porteña votó por unanimidad la ley 2202 de Apertura de Archivos en Hospitales y Clínicas Privadas, ley única en el país y que el gobierno de la Ciudad hasta la fecha se ha negado a reglamentar. Tampoco el jefe de Gobierno Mauricio Macri se ha ocupado de elaborar políticas que garanticen la búsqueda de identidad como lo establece claramente el art. 12 de la Constitución de la Ciudad. Para los que tenemos sustracción de identidad, las palabras del Dr. Lorenzetti fueron esperanzadoras en cuanto reconoce lo que falta hacer y la responsabilidad que le cabe a cada Poder del Estado. Ojalá estemos en el inicio de un proceso de maduración y que el Estado trabaje en función de todos nuestros derechos, es decir que cumpla con lo que establece la Constitución nacional. Graciela Palma Arizaga DNI 16.496.527 Buenos Aires
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