“Cambalache rionegrino”

Redacción

Por Redacción

Después de más de 30 años de vida democrática ininterrumpida se perdió el rumbo ideológico, la esencia de los partidos políticos. En los últimos tiempos se perdió el valor agregado de la política, sus ideas. En la política no hay enemigos sino adversarios circunstanciales, porque lo que se discute son las ideas acerca de cómo gobernar o cómo llevar una gestión de gobierno beneficiando a la mayor cantidad de vecinos. Los partidos están tan faltos de políticos con ideas claras que se convirtieron en un “cambalache”. Es muy fácil ser peronista en la Unidad Básica o radical en el Comité, lo que es difícil es ser peronista en el Comité y radical en la Unidad Básica. “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador… todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”… la letra del tango “Cambalache” sintetiza muy bien el momento político actual de la provincia de Río Negro, así como de Allen. Esto no enaltece a las personas que actúan en política; muy al contrario, se perdieron las convicciones, se volvió moneda corriente buscar un candidato ungido como el salvador. Estos hechos hablan muy mal de los partidos políticos; se busca al supuesto salvador sin una idea clara y sin militancia. Los paracaidistas de la política aterrizan cada cuatro años en los partidos diciendo que tienen la solución a todo y para todos simplemente por ser empresarios exitosos o buenos doctores. La política necesita de políticos comprometidos. Por estas razones muchas gestiones de gobierno fracasan; no es lo mismo administrar lo propio que manejar los destinos de una comunidad. La función pública no tiene que ser usada como una ocasión para el enriquecimiento personal o de los amigos, sino como un verdadero servicio aun a costa del patrimonio propio. A la hora de la elección de los gobernantes y para los poderes Ejecutivo y Legislativo de todos los niveles, el candidato necesita capacidad e idoneidad para la función pública. No se trata sólo de pergaminos académicos, lo principal es una preparación personal adecuada y exhibir el respaldo de un equipo de gobierno capacitado para hacerse cargo con competencias de la complejidad de la administración del Estado o de la tarea legislativa. Alejandro Fernández DNI 25.666.117 Allen


Después de más de 30 años de vida democrática ininterrumpida se perdió el rumbo ideológico, la esencia de los partidos políticos. En los últimos tiempos se perdió el valor agregado de la política, sus ideas. En la política no hay enemigos sino adversarios circunstanciales, porque lo que se discute son las ideas acerca de cómo gobernar o cómo llevar una gestión de gobierno beneficiando a la mayor cantidad de vecinos. Los partidos están tan faltos de políticos con ideas claras que se convirtieron en un “cambalache”. Es muy fácil ser peronista en la Unidad Básica o radical en el Comité, lo que es difícil es ser peronista en el Comité y radical en la Unidad Básica. “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio o chorro, generoso o estafador... todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor”... la letra del tango “Cambalache” sintetiza muy bien el momento político actual de la provincia de Río Negro, así como de Allen. Esto no enaltece a las personas que actúan en política; muy al contrario, se perdieron las convicciones, se volvió moneda corriente buscar un candidato ungido como el salvador. Estos hechos hablan muy mal de los partidos políticos; se busca al supuesto salvador sin una idea clara y sin militancia. Los paracaidistas de la política aterrizan cada cuatro años en los partidos diciendo que tienen la solución a todo y para todos simplemente por ser empresarios exitosos o buenos doctores. La política necesita de políticos comprometidos. Por estas razones muchas gestiones de gobierno fracasan; no es lo mismo administrar lo propio que manejar los destinos de una comunidad. La función pública no tiene que ser usada como una ocasión para el enriquecimiento personal o de los amigos, sino como un verdadero servicio aun a costa del patrimonio propio. A la hora de la elección de los gobernantes y para los poderes Ejecutivo y Legislativo de todos los niveles, el candidato necesita capacidad e idoneidad para la función pública. No se trata sólo de pergaminos académicos, lo principal es una preparación personal adecuada y exhibir el respaldo de un equipo de gobierno capacitado para hacerse cargo con competencias de la complejidad de la administración del Estado o de la tarea legislativa. Alejandro Fernández DNI 25.666.117 Allen

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