“El regalo”
Hace ya tiempo la humanidad transita caminos de cambios económicos, políticos, sociales, religiosos; y éste es el momento, tal vez, de mirar distinto a los signos que hasta hoy tuvimos por sentado. Me llamó mucho la atención el regalo del presidente Evo Morales a Su Santidad el papa Francisco, y se me ocurre que es hora de mirar esa Cruz de Cristo desde otra perspectiva. La hoz sobre la que se apoyan los pies de Jesús, pregunto: ¿cuál es el uso corriente que siempre se dio y qué significa? Segar el cereal. ¿Para qué? Para convertirlo en harina y luego hacer pan, el de cada día, el que pedimos cada vez que rezamos el padrenuestro; pan partido y compartido en la mesa familiar o con los amigos y en la eucaristía. El martillo en el cual están clavados los brazos del Dios hecho hombre fue la herramienta por excelencia de su padre adoptivo, San José, un obrero, humilde, que pasa desapercibido y con el cual Jesús compartió y trabajó hasta el inicio de su vida pública. ¿No será este regalo el signo que necesitamos para ver al otro desde el deber y la misión, el compromiso y la fraternidad? Un Cristo que pende de una herramienta de la que cuelgan como él los niños abandonados y hermanos en riesgo de calle, los desocupados que no consiguen un trabajo digno, los mártires de la droga, los enfermos en hospitales, carenciados por la ambición desmedida de unos pocos en desmedro de muchos. ¿No será el Cristo abandonado por comodidad personal y falta de solidaridad? Basta de ayer, hay que mirar para adelante. Muchos desafíos nos esperan, pero sólo lograremos salir airosos si lo hacemos entre todos. Decía Martin Luther King: “La oscuridad no puede deshacer a la oscuridad, únicamente la luz puede hacerlo. El odio nunca puede terminar con el odio, sólo el amor puede hacerlo”. Que el señor del amor y de la paz dé pan a los que tienen hambre, y hambre de justicia a los que tienen pan. Bendiciones. María Angélica Alonso DNI 1.386.874 Neuquén
Hace ya tiempo la humanidad transita caminos de cambios económicos, políticos, sociales, religiosos; y éste es el momento, tal vez, de mirar distinto a los signos que hasta hoy tuvimos por sentado. Me llamó mucho la atención el regalo del presidente Evo Morales a Su Santidad el papa Francisco, y se me ocurre que es hora de mirar esa Cruz de Cristo desde otra perspectiva. La hoz sobre la que se apoyan los pies de Jesús, pregunto: ¿cuál es el uso corriente que siempre se dio y qué significa? Segar el cereal. ¿Para qué? Para convertirlo en harina y luego hacer pan, el de cada día, el que pedimos cada vez que rezamos el padrenuestro; pan partido y compartido en la mesa familiar o con los amigos y en la eucaristía. El martillo en el cual están clavados los brazos del Dios hecho hombre fue la herramienta por excelencia de su padre adoptivo, San José, un obrero, humilde, que pasa desapercibido y con el cual Jesús compartió y trabajó hasta el inicio de su vida pública. ¿No será este regalo el signo que necesitamos para ver al otro desde el deber y la misión, el compromiso y la fraternidad? Un Cristo que pende de una herramienta de la que cuelgan como él los niños abandonados y hermanos en riesgo de calle, los desocupados que no consiguen un trabajo digno, los mártires de la droga, los enfermos en hospitales, carenciados por la ambición desmedida de unos pocos en desmedro de muchos. ¿No será el Cristo abandonado por comodidad personal y falta de solidaridad? Basta de ayer, hay que mirar para adelante. Muchos desafíos nos esperan, pero sólo lograremos salir airosos si lo hacemos entre todos. Decía Martin Luther King: “La oscuridad no puede deshacer a la oscuridad, únicamente la luz puede hacerlo. El odio nunca puede terminar con el odio, sólo el amor puede hacerlo”. Que el señor del amor y de la paz dé pan a los que tienen hambre, y hambre de justicia a los que tienen pan. Bendiciones. María Angélica Alonso DNI 1.386.874 Neuquén
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