Boleta única electrónica, un salto de calidad

Redacción

Por Redacción

Las elecciones municipales del 4 de octubre en la ciudad de Neuquén serán históricas. Y no me refiero a cualquier eventual resultado del comicio, sino a que por primera vez los neuquinos utilizaremos un mecanismo diferente para emitir nuestro sufragio. La sagrada voluntad popular se expresará a través de la boleta única electrónica. La utilización de este sistema representará un salto en calidad para nuestra todavía joven democracia que, cuando recién ha cumplido 32 años ininterrumpidos, ha recibido graves estocadas a partir de lo ocurrido en distintos distritos en las últimas PASO y sobre todo por lo acontecido en Tucumán. En nuestra provincia el caso emblemático ha sido Plaza Huincul, donde la elección del próximo intendente –realizada el 17 de mayo– se completará con una votación en siete mesas el 13 de este mes, es decir, cuatro meses después y apenas tres días antes de asumir. El manto de sospecha sobre el proceso electoral es inevitable. Desde la ciudad de Neuquén comenzaremos a escribir una historia diferente en toda la provincia. En el 2013, en la renovación parcial de las bancas del Concejo Deliberante, quisimos hacer una prueba piloto en algunas mesas con la boleta única electrónica, pero no tuvimos el aval de la Justicia Electoral. En abril del 2014 el cuerpo legislativo aprobó por unanimidad la implementación del nuevo sistema. Especulaciones políticas llevaron a que algunos sectores que apoyaron la ordenanza –caso concreto el MPN– lanzaran una fuerte campaña de cuestionamiento del sistema, pero no tuvieron otra alternativa que rendirse ante lo evidente: 1) el amplio respaldo de los ciudadanos de Neuquén, 2) la exitosa implementación de la boleta única electrónica en otras ciudades del país y 3) las falencias mostradas en los últimos comicios nacionales y en especial en Tucumán por el mecanismo tradicional, por nombrar solamente algunas razones. La realidad les pasó por encima. Con el nuevo sistema quedarán atrás viejos vicios de la política y el peso del aparato partidario y la industria del punteraje, al menos el día de la elección, tendrán menor injerencia en el resultado final. Con la boleta única electrónica se acaba la práctica de ponerles el voto en el bolsillo a los electores como una forma de asegurarse su fidelidad, se aniquila cualquier posibilidad de intentar el mítico “voto cadena” y se termina con el habitual robo de boletas del cuarto oscuro, lo que beneficia claramente a los partidos más chicos. Es de esperar que, así como lo hicimos en la ciudad capital, en las próximas elecciones provinciales se pueda votar a través de la boleta electrónica. Para ello es imprescindible que los señores diputados debatan y aprueben el proyecto de ley que presenté personalmente en julio junto a los diputados Manuel Fuertes (Nuevo Compromiso Neuquino) y Gabriel Romero (Frente Renovador). Si no lo hacen bajo la actual composición, debe incluirse en la agenda de temas prioritarios que tendrá la nueva integración de la Legislatura a partir del 10 de diciembre y nuestros diputados trabajarán con ese objetivo. La implementación de la boleta única electrónica es un proceso irreversible que llegó para quedarse y con el que se gana en la agilidad del escrutinio y en transparencia. En definitiva, ganamos todos porque, independientemente del resultado, gana la democracia. (*) Intendente de Neuquén. Candidato a la reelección

Horacio Quiroga (*)


Las elecciones municipales del 4 de octubre en la ciudad de Neuquén serán históricas. Y no me refiero a cualquier eventual resultado del comicio, sino a que por primera vez los neuquinos utilizaremos un mecanismo diferente para emitir nuestro sufragio. La sagrada voluntad popular se expresará a través de la boleta única electrónica. La utilización de este sistema representará un salto en calidad para nuestra todavía joven democracia que, cuando recién ha cumplido 32 años ininterrumpidos, ha recibido graves estocadas a partir de lo ocurrido en distintos distritos en las últimas PASO y sobre todo por lo acontecido en Tucumán. En nuestra provincia el caso emblemático ha sido Plaza Huincul, donde la elección del próximo intendente –realizada el 17 de mayo– se completará con una votación en siete mesas el 13 de este mes, es decir, cuatro meses después y apenas tres días antes de asumir. El manto de sospecha sobre el proceso electoral es inevitable. Desde la ciudad de Neuquén comenzaremos a escribir una historia diferente en toda la provincia. En el 2013, en la renovación parcial de las bancas del Concejo Deliberante, quisimos hacer una prueba piloto en algunas mesas con la boleta única electrónica, pero no tuvimos el aval de la Justicia Electoral. En abril del 2014 el cuerpo legislativo aprobó por unanimidad la implementación del nuevo sistema. Especulaciones políticas llevaron a que algunos sectores que apoyaron la ordenanza –caso concreto el MPN– lanzaran una fuerte campaña de cuestionamiento del sistema, pero no tuvieron otra alternativa que rendirse ante lo evidente: 1) el amplio respaldo de los ciudadanos de Neuquén, 2) la exitosa implementación de la boleta única electrónica en otras ciudades del país y 3) las falencias mostradas en los últimos comicios nacionales y en especial en Tucumán por el mecanismo tradicional, por nombrar solamente algunas razones. La realidad les pasó por encima. Con el nuevo sistema quedarán atrás viejos vicios de la política y el peso del aparato partidario y la industria del punteraje, al menos el día de la elección, tendrán menor injerencia en el resultado final. Con la boleta única electrónica se acaba la práctica de ponerles el voto en el bolsillo a los electores como una forma de asegurarse su fidelidad, se aniquila cualquier posibilidad de intentar el mítico “voto cadena” y se termina con el habitual robo de boletas del cuarto oscuro, lo que beneficia claramente a los partidos más chicos. Es de esperar que, así como lo hicimos en la ciudad capital, en las próximas elecciones provinciales se pueda votar a través de la boleta electrónica. Para ello es imprescindible que los señores diputados debatan y aprueben el proyecto de ley que presenté personalmente en julio junto a los diputados Manuel Fuertes (Nuevo Compromiso Neuquino) y Gabriel Romero (Frente Renovador). Si no lo hacen bajo la actual composición, debe incluirse en la agenda de temas prioritarios que tendrá la nueva integración de la Legislatura a partir del 10 de diciembre y nuestros diputados trabajarán con ese objetivo. La implementación de la boleta única electrónica es un proceso irreversible que llegó para quedarse y con el que se gana en la agilidad del escrutinio y en transparencia. En definitiva, ganamos todos porque, independientemente del resultado, gana la democracia. (*) Intendente de Neuquén. Candidato a la reelección

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora