Tsipras, el estratega que vuelve al gobierno

Asumió otra vez como primer ministro griego. Llevará adelante un duro programa de ajuste.

Redacción

Por Redacción

AP

En Grecia

ATENAS.- ¿Se puede decir que Alexis Tsipras vuelve a ser una superestrella política? Después de todo, el dirigente lo ha vuelto a conseguir a pesar de tenerlo todo en contra: ganó sorpresivamente y con contundencia las elecciones y ahora tendrá que gobernar en tiempos duros, de nuevo con un duro programa de ahorro y con dolorosas reformas. Tsipras asumió ayer nuevamente como primer ministro de Grecia después de que su partido se alzara como primera fuerza en las elecciones parlamentarias del domingo. El diario centrista “Ta Nea” anunciaba ayer en el titular una “era Tsipras”. El político, de 40 años, parece hecho para las tareas difíciles. Volvió a sorprender a sus adversarios y durante la campaña electoral actuó de forma estratégica con el sentir de la población. Para gobernar no ha dudado en aceptar una nueva alianza con los populistas de derecha, con los que formó coalición tras vencer en las elecciones de enero pasado. Tras la convocatoria de un adelanto electoral, Tsipras daba la impresión de estar nervioso, se le veía sudoroso y parecía que perdía su aire juvenil y distendido. En ocasiones reaccionaba crispado a las preguntas incómodas sobre el creciente desempleo en Grecia, pero volvió a conquistar a los electores con su encanto político. Reconoció haber cometido errores como primer ministro y también admitió haberse equivocado en la elección de colaboradores, pero dijo que aprendió y que reaccionará mejor en el futuro. Y muchos electores parecen haberle creído, al menos no vieron ninguna alternativa mejor. Y Tsipras sí ha cometido errores: cuando asumió de forma triunfal el gobierno en enero pasado, quería frenar en seco el programa de ahorro. Negoció con los acreedores internacionales, pero dio un giro radical cuando no vio posibilidad de acuerdo y consultó a los griegos, en referéndum, si aceptaban o no las propuestas de ahorro y el paquete de reformas de los acreedores. Casi el 62 por ciento de los electores lo rechazó. ¿Y qué hizo Tsipras? Lo aceptó con condiciones aún más duras. Él quería subir las pensiones y los salarios, sin embargo se recortarán. Quería ajustar el cinturón a la elite millonaria y a los evasores fiscales, pero no se verán afectados. Tsipras comenzó como idealista, pero se convirtió cada vez más en un astuto y poderoso político. El poder de los grandes en la UE no le dejó margen, dijo Tsipras. Y cediendo consiguió evitar a su país la catástrofe de una salida de la Eurozona. (DPA)


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