El debate es “espectáculo televisivo que no suma calidad democrática”

Redacción

Por Redacción

Uno de los puntos centrales de la campaña electoral se producirá este domingo, con el primer debate público entre los candidatos a la presidencia. Sin embargo, la iniciativa quedó algo devaluada luego de que el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, primero en las encuestas, anunciara que no asistirá y varios de los canales que habían comprometido su transmisión desistieran de hacerlo. Miguel Croceri, licenciado en Comunicación Social y docente, estuvo recientemente en General Roca dictando un seminario de Comunicación Política Electoral en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNCo y analizó para “Debates” este y otros aspectos comunicacionales de la campaña electoral. El comunicador sostuvo que tanto el enfoque comunicacional del candidato del oficialismo como los encuadres de los principales candidatos opositores se ubican en esquemas propios de esta época. “Una gran centralidad de los medios de comunicación y muy atravesados por las tensiones propias de la política argentina, especialmente desde el 2008 en adelante”, explicó. “El posicionamiento del gobierno, muy confrontativo con el poder mediático liderado por el grupo Clarín, marcó mucho el proceso político”, agregó el docente. Independientemente de la diversidad de opiniones, Croceri ve dos grupos importantes de significados comunicacionales. Por un lado mensajes que tienden a la identificación con las políticas llevadas a cabo por el kirchnerismo, de “defensa de la matriz ideológica del gobierno y su proyecto”, y por el otro una interpretación opositora “en buena parte vinculada a las grandes corporaciones mediáticas y económicas”, señala. En relación a la sensación de que falta discusión de ideas y menos “carpetazos” –como expresó el sociólogo Horacio González de Carta Abierta–, Croceri no coincide. “Debate se da bastante, y además se dan también mezquindades, acusaciones menores, frivolidades; pero creo que hay debate, porque el gobierno tiene un rumbo, la oposición parece querer algo distinto y una parte considerable de la sociedad apoya a una y otra posición”. “Lo que pasa es que a veces se trata de frivolizar y hacer anclaje solamente en hechos de corrupción; es lo que acertadamente se denomina ‘pirotecnia verbal’, fuegos de artificio más bien”, añadió. Lo que él sostiene que subyace en el fondo es un debate de modelos de país, donde el gobierno dio un rol central al Estado en la economía, mientras que los sectores de la oposición en general creen que el gobierno no honra las normas republicanas y produce efectos nocivos en la economía. En ese sentido, Croceri indicó que “la oposición está en lo cierto cuando dice que el gobierno no habla de ellos”, como la inflación. Al ser consultado respecto de la iniciativa de debate entre candidatos a la presidencia, el periodista se mostró escéptico, al asegurar que no cree que los debates televisivos sean una obligación republicana. “Creo que los ciudadanos reciben mensajes de los candidatos y de las fuerzas que compiten en la arena electoral por una multiplicidad infinita de medios, todos los días; se forjan una opinión, configuran una percepción de los candidatos, de las fuerzas que disputan los cargos públicos”, opinó. Sostuvo que el debate puede o no hacerse, pero que de no realizarse, no resta calidad democrática sino espectáculo político, y sentenció que “de ese espectáculo viven los medios, los asesores, los consultores, los publicistas, gran parte de los entornos de los candidatos y los principales dirigentes, pero no enriquece la calidad democrática; pasa a ser una competencia casi deportiva en lugar de lo que presuntamente es: un debate de propuestas e ideas”. Respecto de la apuesta comunicativa del gobierno, Croceri apuntó que busca la revalidación y apuesta a una imagen de Daniel Scioli como una alternancia con continuidad del modelo kirchnerista, aun con matices. Lo más importante para este espacio es vencer en primera vuelta y evitar un balotaje que se le complicaría. Por otro lado, el docente destacó la estrategia del candidato opositor, Mauricio Macri. Afirmó Croceri que el macrismo “me parece una derecha pragmática, moderna, muy acorde a las estéticas de esta época, al imaginario social de esta época, al uso de los recursos comunicacionales de esta época, pero finalmente un proyecto conservador”, y agregó que, “ganando o no, es una fuerza que se perfila como importante”.

Raúl rojas raulrojas@rionegro.com.ar

El académico disertó en Roca sobre los vínculos entre política, elecciones y medios.

análisis: Miguel Croceri, comunicador social


Uno de los puntos centrales de la campaña electoral se producirá este domingo, con el primer debate público entre los candidatos a la presidencia. Sin embargo, la iniciativa quedó algo devaluada luego de que el candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, primero en las encuestas, anunciara que no asistirá y varios de los canales que habían comprometido su transmisión desistieran de hacerlo. Miguel Croceri, licenciado en Comunicación Social y docente, estuvo recientemente en General Roca dictando un seminario de Comunicación Política Electoral en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNCo y analizó para “Debates” este y otros aspectos comunicacionales de la campaña electoral. El comunicador sostuvo que tanto el enfoque comunicacional del candidato del oficialismo como los encuadres de los principales candidatos opositores se ubican en esquemas propios de esta época. “Una gran centralidad de los medios de comunicación y muy atravesados por las tensiones propias de la política argentina, especialmente desde el 2008 en adelante”, explicó. “El posicionamiento del gobierno, muy confrontativo con el poder mediático liderado por el grupo Clarín, marcó mucho el proceso político”, agregó el docente. Independientemente de la diversidad de opiniones, Croceri ve dos grupos importantes de significados comunicacionales. Por un lado mensajes que tienden a la identificación con las políticas llevadas a cabo por el kirchnerismo, de “defensa de la matriz ideológica del gobierno y su proyecto”, y por el otro una interpretación opositora “en buena parte vinculada a las grandes corporaciones mediáticas y económicas”, señala. En relación a la sensación de que falta discusión de ideas y menos “carpetazos” –como expresó el sociólogo Horacio González de Carta Abierta–, Croceri no coincide. “Debate se da bastante, y además se dan también mezquindades, acusaciones menores, frivolidades; pero creo que hay debate, porque el gobierno tiene un rumbo, la oposición parece querer algo distinto y una parte considerable de la sociedad apoya a una y otra posición”. “Lo que pasa es que a veces se trata de frivolizar y hacer anclaje solamente en hechos de corrupción; es lo que acertadamente se denomina ‘pirotecnia verbal’, fuegos de artificio más bien”, añadió. Lo que él sostiene que subyace en el fondo es un debate de modelos de país, donde el gobierno dio un rol central al Estado en la economía, mientras que los sectores de la oposición en general creen que el gobierno no honra las normas republicanas y produce efectos nocivos en la economía. En ese sentido, Croceri indicó que “la oposición está en lo cierto cuando dice que el gobierno no habla de ellos”, como la inflación. Al ser consultado respecto de la iniciativa de debate entre candidatos a la presidencia, el periodista se mostró escéptico, al asegurar que no cree que los debates televisivos sean una obligación republicana. “Creo que los ciudadanos reciben mensajes de los candidatos y de las fuerzas que compiten en la arena electoral por una multiplicidad infinita de medios, todos los días; se forjan una opinión, configuran una percepción de los candidatos, de las fuerzas que disputan los cargos públicos”, opinó. Sostuvo que el debate puede o no hacerse, pero que de no realizarse, no resta calidad democrática sino espectáculo político, y sentenció que “de ese espectáculo viven los medios, los asesores, los consultores, los publicistas, gran parte de los entornos de los candidatos y los principales dirigentes, pero no enriquece la calidad democrática; pasa a ser una competencia casi deportiva en lugar de lo que presuntamente es: un debate de propuestas e ideas”. Respecto de la apuesta comunicativa del gobierno, Croceri apuntó que busca la revalidación y apuesta a una imagen de Daniel Scioli como una alternancia con continuidad del modelo kirchnerista, aun con matices. Lo más importante para este espacio es vencer en primera vuelta y evitar un balotaje que se le complicaría. Por otro lado, el docente destacó la estrategia del candidato opositor, Mauricio Macri. Afirmó Croceri que el macrismo “me parece una derecha pragmática, moderna, muy acorde a las estéticas de esta época, al imaginario social de esta época, al uso de los recursos comunicacionales de esta época, pero finalmente un proyecto conservador”, y agregó que, “ganando o no, es una fuerza que se perfila como importante”.

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