Buscado por femicidio cayó dos meses después

Se había instalado en la zona rural de Allen. Lo sorprendieron mientras dormía. Estaba prófugo desde septiembre por el asesinato de Noemí Maliqueo en Neuquén.

Redacción

Por Redacción

NEUQUÉN (AN).- Marcelo Valdez (45) vivió 61 días en la clandestinidad, hasta ayer, cuando tres brigadas de la Policía de Río Negro y una delegación neuquina lo detuvieron en una pequeña vivienda en la zona rural de Allen. Estaba prófugo por ser el principal sospechoso del femicidio de Noemí Maliqueo, ocurrido en septiembre en Neuquén. Vivía desde hacía una semana en ese lugar y fue rastreado por medio de escuchas telefónicas. Ayer justamente se cumplían dos meses de la búsqueda de Valdez. Fue el mismo día que Noemí Maliqueo (21) ingresó al hospital Castro Rendón con dos tiros en la nuca, heridas por las cuales perdió la vida dos días después. El caso se presentó con numerosas incógnitas pero desde el inicio las pistas apuntaron a la pareja de Maliqueo. El hombre fue rápido en su accionar y logró esconderse. El subcomisario Sergio Llaytuqueo, integrante del departamento de Seguridad Personal de Neuquén, explicó que pudieron dar con él luego de semanas de trabajo de inteligencia. Se intervino un número telefónico y así obtuvieron información de su paradero mediante una triangulación de datos a través de las antenas de telefonía celular. Fue así que descubrieron que estaba a punto de escapar hacia Buenos Aires. Según la policía, las investigaciones pudieron determinar que Valdez se escabulló durante la mayor parte del tiempo en Neuquén. Se movió de un lado a otro entre los barrios del oeste y contaba con apoyo. La última semana se refugió en Allen, en la zona sur de la localidad, en una zona de chacras en la que hay una pequeña urbanización con aproximadamente siete casas. El hombre fue tomado por sorpresa a las 7 de ayer, mientras dormía, y tenía en su poder una pistola de bajo calibre que según las primeras informaciones podría corresponder con las balas que hirieron a la joven neuquina el 20 de septiembre. Pero esa información deberá ser corroborada con el cotejo del arma y los plomos que le quitaron la vida a Noemí. El operativo de ayer fue un amplio procedimiento en conjunto entre la Policía neuquina, con una brigada de investigaciones de Cipolletti y otra de Allen, por ser jurisdicción de la vecina provincia. Valdez permaneció ayer por la mañana en la comisaría Sexta de Allen y en horas de la tarde fue trasladado a Neuquén con una orden de extradición interna. Hoy se espera que la fiscalía le formule cargos por femicidio, delito por el que podría ser condenado a prisión perpetua. Los policías que lo detuvieron lo notaron “muy desmejorado” en cuanto a su imagen y dijeron que estaba “casi irreconocible”. Noemí murió a las 21 del martes 22 de septiembre. Le dispararon en una casilla del sector Los Hornos de esta capital, donde vivía con Valdez. Ella ingresó al hospital Heller el domingo 20, donde recibió sus primeros auxilios. La llevó una mujer en un Fiat Uno. Al otro día esa mujer declaró que Valdez, cuando fue a buscarla a su casa de Altos del Neuquén con Maliqueo en el asiento, herida de muerte, le había dicho: “Se me escapó el tiro, pero la rocé nada más…”. Eso fue lo que declaró la mujer de 41 años, desdiciendo lo dicho en primer término, cuando aseguró haber encontrado a la víctima tirada en una esquina del barrio Hipódromo. Otro testimonio que involucró a Valdez de lleno en el asesinato fue el de un vecino a quien el prófugo buscó para que lo ayude porque su “mujer había tenido un accidente”. Cuando el testigo llegó a la casilla de la calle Amuyén al fondo, en Los Hornos, Maliqueo estaba tirada afuera, descalza y con un disparo en la cabeza.

En Allen


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