“Llovió y es un martirio llegar a San Antonio Oeste”
La semana que culminó el siete de febrero del 2016 contuvo diversos comentarios, fundamentalmente sobre el “faraónico acceso a SAO”, al cual me referí en similares términos por este mismo medio aproximadamente en el mes de marzo del 2015, anticipando que la obra no se terminaría y que los desvíos eran nefastos con una total inhabilidad en su construcción por la fragilidad ante cualquier lluvia y que no se tomaron los existentes recaudos técnicos constructivos para evitar que no resulten intransitables y resultara sumamente oneroso su mantenimiento. A un año, el tiempo dio la razón, pero con matices que en aquel momento se desconocían y que ahora son motivo de investigación, según rezan las notas de Nicolás Carassale y el diputado nacional Sergio Wisky, que seguramente no caben dudas en cuanto a su veracidad. Lamentablemente a las 17:30 horas del citado día concurrí a cargar combustible a San Antonio Oeste, y me expreso así por la penuria que me tocó vivir junto con una gran cantidad de vehículos, que con seguridad eran turistas, ante el espantoso mal estado del piso, y aparte de la irritación personal me afectó la vergüenza ajena por la imagen negativa que demostramos ante quienes nos visitan. Para dar una idea del calamitoso estado del camino basta decir que no sólo es una sucesión indefinida de pozos, sino que existen lugares con grietas que superan los dos metros de longitud y que su profundidad se puede estimar superior a los cincuenta centímetros. Y si esto fuera poco, gran parte de la calzada está inundada, obligando a dejar pasar a los vehículos que vienen en la mano contraria a fin de continuar la circulación. Es de desear que a los responsables de semejante calamidad no se les ocurra realizar controles de verificación técnica vehicular (VTV), porque luego de atravesar esos cráteres más de uno sufrió la rotura del tren delantero o su amortiguación. De más está decir que me sumo a Nicolás Carassale y Sergio Wisky en sus observaciones, rechazando las expresiones de la Agrupación Acción Peronista por improcedentes en cuanto a la realidad que presentan las citadas notas, refiriéndose a temas que no hacen a las mismas. Norberto Montinero DNI 4.296.652 Las Grutas
Marcos A. Machado DNI 108.891.93 Beccar, Buenos Aires
La semana que culminó el siete de febrero del 2016 contuvo diversos comentarios, fundamentalmente sobre el “faraónico acceso a SAO”, al cual me referí en similares términos por este mismo medio aproximadamente en el mes de marzo del 2015, anticipando que la obra no se terminaría y que los desvíos eran nefastos con una total inhabilidad en su construcción por la fragilidad ante cualquier lluvia y que no se tomaron los existentes recaudos técnicos constructivos para evitar que no resulten intransitables y resultara sumamente oneroso su mantenimiento. A un año, el tiempo dio la razón, pero con matices que en aquel momento se desconocían y que ahora son motivo de investigación, según rezan las notas de Nicolás Carassale y el diputado nacional Sergio Wisky, que seguramente no caben dudas en cuanto a su veracidad. Lamentablemente a las 17:30 horas del citado día concurrí a cargar combustible a San Antonio Oeste, y me expreso así por la penuria que me tocó vivir junto con una gran cantidad de vehículos, que con seguridad eran turistas, ante el espantoso mal estado del piso, y aparte de la irritación personal me afectó la vergüenza ajena por la imagen negativa que demostramos ante quienes nos visitan. Para dar una idea del calamitoso estado del camino basta decir que no sólo es una sucesión indefinida de pozos, sino que existen lugares con grietas que superan los dos metros de longitud y que su profundidad se puede estimar superior a los cincuenta centímetros. Y si esto fuera poco, gran parte de la calzada está inundada, obligando a dejar pasar a los vehículos que vienen en la mano contraria a fin de continuar la circulación. Es de desear que a los responsables de semejante calamidad no se les ocurra realizar controles de verificación técnica vehicular (VTV), porque luego de atravesar esos cráteres más de uno sufrió la rotura del tren delantero o su amortiguación. De más está decir que me sumo a Nicolás Carassale y Sergio Wisky en sus observaciones, rechazando las expresiones de la Agrupación Acción Peronista por improcedentes en cuanto a la realidad que presentan las citadas notas, refiriéndose a temas que no hacen a las mismas. Norberto Montinero DNI 4.296.652 Las Grutas
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