No es el Charles de Gaulle
El domingo pasado leí en el periódico una nota describiendo el desprecio que las autoridades del aeropuerto de Neuquén exhiben hacia pasajeros y familiares a partir de los cambios en la cafetería. Pena, abuso y a veces exasperación sentimos –como se dice en la nota– quienes esperamos y fantaseamos con la llegada/partida de los aviones; primero, cuando se desplazó la sala para ser usada por la cafetería, y ahora porque ya ni siquiera podemos arrinconarnos junto a una mesa vacía. Pero eso pasa a ser solo una crueldad gratuita cuando nos detenemos a observar el estado del estacionamiento. La foto que se adjunta es del mes de octubre. La explicación del personal fue que la concesión iba a cambiar y con ella el estado del pavimento. Te cobran un peaje como si estuvieras en el De Gaulle, pero el servicio es el de un aeródromo de cuarta. A veces llueve, señores, y se debe caminar por esa zona sin saber si el piso está liso o uno se está metiendo en un pozo encharcado, con maletas y todo; otras, los vehículos son tantos que estacionan en esa estrecha entrada y no queda más remedio que caminar como se pueda por entre las piedras (tuve ocasión de querer presentar una queja por ese motivo, pero como no era horario de oficina no había personal en la estación para tomarlo). En fin, un robo a mano armada. Y ya hace bastantes años. Mercedes Liliana Pinto DNI 6.669.209 Cipolletti
Mercedes Liliana Pinto DNI 6.669.209 Cipolletti
El domingo pasado leí en el periódico una nota describiendo el desprecio que las autoridades del aeropuerto de Neuquén exhiben hacia pasajeros y familiares a partir de los cambios en la cafetería. Pena, abuso y a veces exasperación sentimos –como se dice en la nota– quienes esperamos y fantaseamos con la llegada/partida de los aviones; primero, cuando se desplazó la sala para ser usada por la cafetería, y ahora porque ya ni siquiera podemos arrinconarnos junto a una mesa vacía. Pero eso pasa a ser solo una crueldad gratuita cuando nos detenemos a observar el estado del estacionamiento. La foto que se adjunta es del mes de octubre. La explicación del personal fue que la concesión iba a cambiar y con ella el estado del pavimento. Te cobran un peaje como si estuvieras en el De Gaulle, pero el servicio es el de un aeródromo de cuarta. A veces llueve, señores, y se debe caminar por esa zona sin saber si el piso está liso o uno se está metiendo en un pozo encharcado, con maletas y todo; otras, los vehículos son tantos que estacionan en esa estrecha entrada y no queda más remedio que caminar como se pueda por entre las piedras (tuve ocasión de querer presentar una queja por ese motivo, pero como no era horario de oficina no había personal en la estación para tomarlo). En fin, un robo a mano armada. Y ya hace bastantes años. Mercedes Liliana Pinto DNI 6.669.209 Cipolletti
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