Buscan pistas en los mensajes del celular de Muñoz

Un especialista en comunicaciones llegó a Bariloche para analizar el aparato. Tratará de hallar textos que permitan reconstruir las últimas horas del oficial.

Redacción

Por Redacción

Buscan pistas en los mensajes del celular de Muñoz

Los investigadores intentan armar el rompecabezas para esclarecer el homicidio del oficial ayudante de la Policía de Río Negro, Lucas Muñoz, pero aún faltan demasiadas piezas. Por eso, tienen la expectativa de hallar alguna pista firme entre los mensajes de texto o de whatsapp que están guardados en la memoria del celular del policía asesinado.

Ayer arribó a esta ciudad el responsable de la Oficina de Investigación de Telecomunicaciones (Oitel) del Poder Judicial de la provincia, el ingeniero David Baffoni, que indagará en los mensajes del celular de Muñoz.

Es una de las tantas diligencias pendientes que el fiscal Martín Govetto, a cargo de la investigación del homicidio del policía, solicitó al juez de la causa Bernardo Campana. Fuentes judiciales explicaron ayer que faltan las conclusiones definitivas de la autopsia. También, el informe de los rastros genéticos hallados en la Fiat Qubo, que secuestraron el 16 de agosto pasado en el domicilio de una familia que se dedica a la compra y venta de automotores.

Las fuentes indicaron que los dueños de la compra venta declararon, pero no trascendieron detalles de sus testimonios. Esta semana, Govetto recibió varias declaraciones. Sin embargo, la investigación en marcha aún no identificó al autor o los autores del crimen de Muñoz.

Además, falta establecer dónde estuvo cautivo durante 20 ó 25 días, que es el tiempo que los investigadores creen que el policía estuvo vivo.

Muñoz desapareció el 14 de julio pasado cuando se dirigía a trabajar en la comisaría 42 del barrio 2 de Abril. Dos agentes vieron a Muñoz en la avenida Juan Herman cuando dialogaba con el conductor de un Chevrolet Corsa, gris, a pocas cuadras de la unidad policial. Pero nunca llegó. Tampoco se pudo identificar al conductor del auto.

Durante 27 días se lo buscó en Bariloche y los alrededores. Policías del COER hallaron su cadáver el 10 de agosto último en un descampado, próximo a la Ruta de Circunvalación, a menos de 2 kilómetros de la comisaría 42. El policía de 29 años tenía un tiro en la nuca. Estaba vestido con su uniforme, tenía su arma reglamentaria, sus documentos y hasta su celular, lo que desconcertó a los investigadores. No es habitual encontrar el teléfono de una víctima. Otro dato perturbó a los investigadores: Muñoz estaba afeitado y sin indicios de haber bajado de peso durante su prolongado cautiverio. Lo único que no hallaron fue su mochila.

Por el crimen de Muñoz no hay ningún imputado. Los únicos acusados corresponden a la causa que investiga el fiscal Guillermo Lista por el presunto entorpecimiento policial en la búsqueda de Muñoz.

Lista imputó a los comisarios Manuel Poblete, David Paz, Jorge Elizondo, al subcomisario José Jaramillo, que aún no fueron indagados. También acusó al sargento Néstor Meyreles y al oficial Federico Valenzuela por el delito de encubrimiento agravado por su condición de funcionario público y de abuso de autoridad. Campana procesó con prisión preventiva a ambos imputados. El juez procesó además a los oficiales Luis Irusta y Maximiliamo Morales, acusados por Lista por el delito de allanamiento ilegal. Aunque Morales no quedó detenido. Todos los procesamientos fueron apelados.

La principal hipótesis para tratar de explicar el homicidio, según los investigadores, apunta a una banda mixta dedicada a la venta de estupefacientes en esta ciudad, con una logística importante. Por eso, hay sospechas de la participación de policías.


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