La producción porcina del Valle Inferior está en riesgo
Los productores sostienen que la inestable situación se debe a que la obra de la planta de faena se encuentra paralizada en San Javier.
La cadena de producción y comercialización de cerdos se encuentra en problemas, y de no haber soluciones existen posibilidades de mayores riesgos para continuar la actividad en los establecimientos de la colonia agrícola del Valle Inferior; según lo transmitido el martes por un grupo de productores al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Provincia de Río Negro.
El detonante para iniciar un reclamo ante las autoridades fue que un operativo de control dispuesto por el Comando Regional de la Policía rionegrina, del que tomaron parte todas las unidades de orden público, se interceptó una camioneta que trasladaba en la caja, unas 10 medias reces de lechones con el propósito de ser vendidas en esta ciudad sin tomar demasiados recaudos bromatológicos.
Los productores expresaron sus molestias en virtud de las condiciones inestables con que se desarrolla la actividad como consecuencia -principalmente- de la demora en no contar con una planta de faena, cuya construcción se encuentra paralizada desde hace varios años en la vecina localidad de San Javier.
Incide en demasía, a su criterio, la suba del alimento y que cada vez son menos los productores que deciden afrontar el costo de envío a procesar en el frigorífico de J.J. Gómez.

Esta serie de reclamos fueron trasladados en la jornada pasada a los secretarios de Coordinación, Fernando Malaspina, y de Agricultura y Ganadería, Tabaré Bassi.
“Si alguien tiene la intención de comer esta noche un pollo, lo mandarías desde Viedma a faenar a Bahía Blanca (276 kilómetros)”, preguntó el productor Ernesto Guidi poniendo como ejemplo de las dificultades que atraviesa el sector para procesar el stock en forma local.
En el mismo sentido, la referente ruralista Susana Bagnato, advirtió que “hay 1.000 capones que no sabemos qué es lo que va a pasar en 27 días” si no se encuentra un lugar alternativo de faena.
Una de las posibilidades que se barajaron es que el gobierno provincial concrete una gestión ante el frigorífico regional Fridevi para que se les habilite a los productores una playa de faena, aunque sea dos veces a la semana, y por un tiempo prudencial. Podrían ser dos meses, hasta tanto se concluya la obra civil de la planta de faena móvil con punto fijo que está paralizada desde 2015.
El lunes pasado, los productores se reunieron con el legislador Mario Sabbatella (FpV). En ese encuentro se coincidió en que la combinación de políticas económicas, de importación y la falta de apertura de la planta “son una olla a presión para la supervivencia del sector”, indicó el legislador que también fue presidente del Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi)..
En ese marco se trazó un diagnóstico relacionando el crítico momento con una suba de costos en el valor del maíz, la caída en un 70% de las chanchas madres, un 65% menos de productores, no se completa el cupo de carga hacia el centro de faena en Roca, si quieren faenar en sus propios lotes la policía los persigue, y que el gobierno “hace oídos sordos”.
Gentileza
Los coletazos de la nueva estructura comercial que se erigió con la apertura económica irrestricta permitió repetir la historia, y el desembarco de carne de Dinamarca y Brasil en los supermercados regionales; según se denunció en esta capital.
“La venta de carne extranjera y el ‘des-proteccionismo’ hacia el pequeño productor argentino”, fue planteado por el legislador Luis Sabbatella. Hoy presentará ante el parlamento provincial un pedido de comunicación al Poder Ejecutivo de Río Negro a fin de esclarecer el controvertido ingreso.

En este marco, exigirá que se pongan en marcha los módulos de faenamiento de pequeños animales que están parados en la planta de San Javier – a 30 kilómetros de Viedma – desde hace un año, y que tenían como objetivo colaborar con los pequeños productores regionales y así colocar su producción en el mercado regional.
Para este pedido de comunicación aporta fotografías de dos casos concretos que cualquiera puede observar. Por un lado en una sucursal de un supermercado perteneciente a una multinacional se exhiben productos con el sello de la empresa La Costa Sociedad Anónima de Comodoro Rivadavia pero al dorso en letra chica figura la consigna que provienen de Dinamarca.
De acuerdo a las investigaciones, esa misma empresa compraba antes carne en esta zona, en tanto que ahora se exhibe -además- en los comercios locales cortes de bondiola de cerdo importada de Brasil.

Para el legislador “esta presencia de productos importados es totalmente provocativa ya que si hay algo que se produce en nuestro país es carne, y demuestra la aplicación totalmente ‘des-proteccionista’ de medidas neoliberales de parte del gobierno nacional”.
En cuanto a la falta de oportunidades para el sector cárnico regional, plantea que la actual administración provincial declaró de interés el proyecto de San Javier a instancia de Juntos Somos Río Negro, y que a esos módulos “solo hace falta ponerlos en acción”.
Recuerda que “los módulos móviles de faena se trajeron a Viedma hace un año, están parados en la planta de San Javier y es no solo una inversión desaprovechada, sino que perjudica a los pequeños productores”
A su entender al gobierno no le interesan sus propios proyectos y “ahora parece que no les importan más y permiten que ingrese carne de Dinamarca y Brasil”.
Agrega que también debe actuar el Instituto de Desarrollo del Valle Inferior (Idevi) “ debe actuar y el gobernador debe ponerse firme para que la estructura ya instalada, funcione a favor de nuestros pequeños productores”.
Esta situación no es nueva ya que desde el año anterior se vienen registrado ingresos a la Patagonia. Por caso, en Neuquén se constató que los productores de porcinos no pueden competir porque el precio del maíz se duplicó. Los cortes entran como consecuencia de en Europa hay stock al no poder vender a Rusia, y a valores del año pasado, el kilogramo de cerdo local llegó a costa en esa plaza 125 contra 75 del exterior.
El año pasado habrían ingresado al país cerca de 1.200 toneladas de cortes congelados de cerdo provenientes de Dinamarca. Buena parte de ese volumen se destinó a la Patagonia porque la normativa vigente prohíbe el ingreso a esa región de cortes porcinos provenientes de zonas que no sean libres de aftosa sin vacunación.
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