Compleja adaptación de los jóvenes a la vida laboral

El programa que se financia con fondos nacionales los forma, les consigue trabajo, pero las respuestas no son las esperadas en la mayoría de los casos. Los empleadores se quejan de las faltas.

Redacción

Por Redacción

Acceso al trabajo

La incorporación de los jóvenes de menos de 25 años al mercado laboral, a través de los programas que desde el gobierno nacional se canalizan por medio del Municipio local, presenta serias dificultades debido a la escasa dedicación y perseverancia que las autoridades y el sector privado detectan en buena parte de los inscriptos para la obtención del beneficio.

“Los comerciantes y pequeños empresarios se sienten decepcionados ante los incumplimientos de los postulantes que capacitamos y les ofrecemos para el ingreso a las actividades”, expresó la secretaria de Turismo y Desarrollo Económico de la Municipalidad de Viedma, Laura Ramos, de quien depende la Oficina de Empleo.

Ese órgano es el encargado de brindar asistencia a los privados para la selección de trabajadores. Cuenta con una base de datos de jóvenes con variado perfil, diversos grados de formación y experiencia a partir de la cual lleva adelante una preselección para proponer al empresariado local.

Sin embargo, los funcionarios detectaron en los últimos tiempos la falta de interés de los potenciales empleadores a pesar del beneficio que podría implicar sumar un trabajador durante algunos meses, con el costo de capacitación a cargo del Estado y luego, durante un año, afrontar sólo una parte de la remuneración del joven incorporado, mientras que el monto restante lo desembolsa el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social de Nación.

“Nos han notificado del plan, se ha difundido en los negocios pero no ha generado mucho interés”, indicó el presidente de la Cámara de Comercio de Viedma, Agustín Moggio. Al respecto, Laura Ramos, asegura que “los comerciantes se cansan porque los postulantes fallan, no van a horario, no cumplen y eso nos está generando escasa participación en los programas”.

Existen dos iniciativas oficiales puntuales destinadas a jóvenes de entre 18 y 24 años para insertarse en las tareas laborales. Por un lado, el Entrenamiento para el Trabajo (EPT), que permite a los interesados capacitarse a lo largo de entre 3 y 6 meses, con un aporte de unos 4 mil pesos, cumpliendo tareas en el ámbito privado sin ningún vínculo laboral.

Por otro, los Programas de Inserción Laboral (PIL) sirven para incorporar trabajadores jóvenes por un período de un año con un porcentaje del salario a cargo del Estado y otro a cargo del privado, en estos casos bajo la situación contractual legal a cargo del empresario.

Los responsables de los programas se encuentran preocupados por el nivel de deserción que se registra entre los jóvenes.

Los datos muestran que hubo cien ofrecimientos de incorporación a los cursos de introducción al trabajo (que son obligatorios para poder luego recibir la ayuda económica de los EPT) de los cuales sólo 50 dieron respuesta positiva, pero de ellos, apenas 15 se inscribieron. De ellos, solamente 7 continúan.

De la misma manera, en las entrevistas para incorporarse a la “bolsa laboral” un 15 por ciento son jóvenes de menos de 24 años y para la Formación Profesional, aunque el 50 por ciento de los inscriptos eran de rango etáreo, continúa un 25 por ciento de ellos con la capacitación.

“Los que no son del sector denominado joven, permanecen, pero de los menores de 24, la mitad deserta de la Formación Profesional, que es una capacitación que incluye prácticas, que les permite obtener una certificación oficial, pero igual, no lo sostienen”, indicó Laura Ramos.

“La problemática del empleo es innegable, pero es mucho más profunda que eso. Es estructural, cultural, de formación de competencias. No hay cultura del trabajo, no hay conductas dirigidas al cambio, a la autosuperación, no hay siquiera rutinas laborales”, sentenció la funcionaria.

Otro programa tendiente a la generación de puestos laborales que se canaliza a través del Municipio local es el Plan de Empleo Independiente que permite el financiamiento de proyectos de emprendedores locales por montos de hasta 43 mil pesos.

Para acceder a esos subsidios participaron del curso de capacitación 17 personas, de las cuales 7 llegaron a la etapa de formulación y tres tienen sus proyectos aprobados y están próximos a recibir los fondos provenientes de Nación.

“Los comerciantes y pequeños empresarios se sienten decepcionados ante los incumplimientos de los postulantes”

Laura Ramos, secretaria de Turismo de Viedma.

“Nos han notificado del plan en marcha, se ha difundido en

los negocios de la ciudad pero no ha generado mucho interés”

Agustín Moggio, presidente de la Cámara de Comercio.

Programas en marcha

Se realizaron 712 postulaciones (con perfiles preseleccionados), para cubrir puestos laborales para 25 comercios.

Programas en trámite.

ET (Entrenamiento para el Trabajo)

40 personas

“La problemática del empleo es innegable, pero es mucho más profunda que eso. Es estructural, cultural, de formación de competencias”

Laura Ramos, a cargo de la Oficina de Empleo.

Una entrevistadora que pasó por las mismas experiencias

Florencia empezó hace dos semanas a trabajar en la Oficina de Empleo. “Soy entrevistadora”, cuenta. En la tarea le toca sensibilizarse con quienes buscan trabajo, con jóvenes en situación de vulnerabilidad, que durante mucho tiempo intentaron pero no pudieron obtener una alternativa laboral.

Es su historia. “Creo que me asignaron este lugar porque entendieron que yo estuve del otro lado y que mi experiencia puede servir”, relata la joven que se incorporó recientemente a esa tarea en el marco del cumplimiento de la ordenanza que fija el denominado cupo “trans”.

Cumplió 31 años y admite que su vida fue siempre complicada. “Me crié sin mis padres y de muy chica hice las transición. Desde ahí se me cerraron muchas puertas. Quise empezar el secundario pero se abrían debates sobre cómo me tenían que llamar y algunos de mis compañeros o sus padres me calificaban como manzana podrida”, expresó.

Recuerda haber sido víctima del “chiste fácil” y del bullying, problemas que se reiteraron en su incorporación al ámbito laboral en diferentes empleos en los que no pudo consolidarse.

“Sé de casos de empleadores que tuvieron que despedir a compañeras porque sus mujeres se lo exigían, ya que siempre nos relacionaron con el trabajo sexual”, afirmó.

Hoy su vida cambió. La ordenanza que ellas mismas generaron desde la colectiva de mujeres trans en Viedma, replicando otra similar creada en Rosario, les abrió la puerta a nueva alternativa laboral.

Allí, cada día, recibe a jóvenes que buscan registrarse para acceder a un empleo. Algunos con historias complejas, con duras adversidades, en los que muchas veces puede verse reflejada.

El escenario está planteado, pero hay mucho trabajo por hacer para crear conciencia y marcar un nuevo horizonte.

La Oficina de Empleo cuenta con una base de datos de jóvenes con variado perfil, diversa formación y experiencia a partir de la cual se preselecciona.

EJEMPLOS POSITIVOS

Anahí Marraco tiene 29 años y desarrolla desde hace tres su emprendimiento a través del cual ofrece desayunos con bandejas, tazas y utensilios personalizados. La joven participó del curso y llegó a la instancia previa a la elaboración del proyecto. “Pero tuve que ponerme a trabajar en relación de dependencia por cuestiones personales y fui dada de baja de manera inmediata, porque quienes tenemos trabajo formal no podemos participar”, sostuvo.

“Yo voy a seguir con mi proyecto y el sueño es alguna vez poder ponerme un negocio. Yo creo en el trabajo independiente y autónomo y el curso que hicimos me sirvió muchísimo”.

En cifras

De ayudar a su padre albañil a la atención al público

Afortunadamente, frente al panorama adverso que observan las autoridades municipales y los empresarios emergen ejemplos positivos. Uno de ellos es Jonathan, un muchacho de 20 años que terminó de cursar quinto año el año pasado, le quedó una materia y no se decidió a avanzar a estudios superiores.

Durante meses ayudó a su padre como albañil pero admite que la tarea no es la que más le agrada.

“Me enteré que en el Municipio había una bolsa de trabajo, fui y entre febrero y marzo más o menos hice el curso de preparación y hace un tiempo me llamaron para incorporarme acá”, cuenta mientras se toma un minuto en la atención al público en un comercio de computación y telefonía celular en calle Buenos Aires. El Municipio articuló con el empresario que lo tomó a prueba en el marco del programa EPT. “Tengo hasta cerca de fin de año y después se verá si puedo seguir ya como empleado”, explicó.

Datos

“Los comerciantes y pequeños empresarios se sienten decepcionados ante los incumplimientos de los postulantes”
“Nos han notificado del plan en marcha, se ha difundido en
los negocios de la ciudad pero no ha generado mucho interés”
“La problemática del empleo es innegable, pero es mucho más profunda que eso. Es estructural, cultural, de formación de competencias”
La Oficina de Empleo cuenta con una base de datos de jóvenes con variado perfil, diversa formación y experiencia a partir de la cual se preselecciona.
15%
De los que se inscriben en las entrevistas para incorporarse a la “bolsa laboral” son jóvenes de menos de 24 años.
15
Comercios de la capital rionegrina han recurrido a los servicios de la Oficina de Empleo.


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