Largas colas para votar en el referéndum de Cataluña: “no nos vamos a rendir”
Los vecinos comenzaban a entrar a cuentagotas al colegio para votar. “Usan la violencia contra gente pacífica, pero no entienden que iremos a votar a otro colegio, esto es imparable”, afirmaron.
Montse Bosch, de 53 años, espera a sus hijos, que hacen cola delante de la escuela Fort Pienc de Barcelona, uno de los centros de votación habilitados para el referéndum de secesión de Cataluña en el que se está votando con cierta tranquilidad. “Si piensan que nos vamos a rendir, se equivocan. Yo he votado”, afirma desafiante.
El arranque de la jornada electoral fue tenso y violento en varios puntos de la ciudad condal y en distintas ciudades de Cataluña, donde la Policía Nacional española y la Guardia Urbana entraron por la fuerza en puntos de votación para retirar las urnas por orden de la Justicia, que declaró ilegal el referéndum de secesión convocado para hoy.
“Estábamos sentados pacíficamente, y nos sacaron a los empujones, hubo golpes y heridos leves, y una mujer de uso 80 años que fue atendida por una ambulancia”, explicó a su vez Celia Mayoral, una joven de 17 años que no puede votar, pero se concentró en el centro de votación de la escuela Ramón Llull para brindar a apoyo a la gente que sí quiere hacerlo.
Tras varios minutos de forcejeos en el interior del centro de votación, la policía logró retirarse con las urnas entre gritos gritos como “¡Somos gente de paz!”.
Mientras, a pocas cuadras de distancia se producían cargas policiales en el colegio Ramón Llull, los vecinos comenzaban a entrar a cuentagotas al colegio para votar.
Las urnas estaban adentro “por arte de magia”, dijo, enigmático, un militante independentista que pidió mantener el anonimato, pocos minutos antes de que abrieran las puertas del centro de votación.
Montse estuvo esperando en la calle desde las siete de la mañana, bajo la lluvia, mientras amigos le enviaban mensajes que alertaban de una posible carga policial.
Finalmente pudo votar pasado el mediodía y se muestra muy orgullosa: “Miedo ninguno, este es un proceso democrático, queremos ser una República independiente”, afirmó en declaraciones a Télam.
“Voté Sí a la independencia porque el gobierno de España no me representa, está en manos de un partido franquista, y el 90% por ciento de sus políticas no las comparto. Además, el ‘país vecino’ es el único que después de ser República volvió a ser monarquía”, subrayó, dando por hecho que Cataluña prácticamente, con este referéndum, se independizó de España.
“Mis hijos tienen 21 y 19 años, ellos votan con la esperanza de estar construyendo un país nuevo”, añadió esta arquitecta y profesora universitaria, quien recalcó que a ella “no le lavan el cerebro” para votar a favor de la secesión.
“Estoy muy triste, esto es una vergüenza como nos tratan, no se dan cuenta que con esta represión queremos votar aún más. Lo que están haciendo es impensable, inimaginable, no se veía desde la dictadura franquista”, dijo Elisenda Sant, una vecina de 47 años que esperaba para votar en la escuela Ramón Llull.
“Usan la violencia contra gente pacífica, pero no entienden que iremos a votar a otro colegio, esto es imparable”, añadió.
“Hasta ayer no tenía esperanzas de que íbamos a votar, pero esta mañana, viendo tanta gente, la verdad que me emocioné”, dijo por su parte Jana Melero, una joven que desde las 6 de la mañana se posicionó junto con toda su familia en la cola del centro de votación.
Jana cree que lo más importante que ya consiguió el referéndum es “esta gran movilización social en defensa de la democracia, más allá de quien vote a favor o en contra”.
Muchas personas mayores como “Paquita”, que tiene 80 años, esperaban desde muy temprano para votar. “Nací durante la guerra, me crié en la postguerra y cuando veo esta represión lo único que hacen es recordarme aquella época”, explicó.
“No sé por qué no entienden que lo único que queremos es poder votar”, añadió, antes de poder emitir su esperado voto a favor de la secesión.
Aunque el Ejecutivo central de Mariano Rajoy dio por “desarticulado” el referéndum a primera hora de la mañana con los operativos policiales de la policía nacional, que retiró urnas y precintó varios centros electorales, el gobierno regional catalán informó que se está votando con “normalidad” en el 96% de los puntos de votación.
La Guardia Civil, por su parte, dijo que había neutralizado el “censo universal” electrónico que el gobierno catalán anunció justo antes del inicio de la jornada electoral. Para ello, se cortó el servicio de Internet en varios colegios. La corresponsal de Télam comprobó que en algunos puntos no funcionaba.
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