A 19 años de la masacre del Limay: el crimen de los chicos de Valentina

Tenían 14, 16 y 17 años cuando fueron degollados y quemados. Otros dos, de 11 años, sobrevivieron a las puñaladas tras hacerse los muertos. El autor, Julio Aquines, podría pedir su liberación.



Las angostas calles del casco viejo de Valentina Sur tienen aún marcada a fuego la página más negra en la historia de la ciudad. La masacre del Limay fue el nombre que se acuñó para evitar reavivar el dolor de decir que tres niños fueron asesinados y dos más se salvaron milagrosamente por hacerse los muertos.

Pasaron ya 19 años de esa tarde del 14 de noviembre de 1998 cuando los cinco chicos salieron a pasar la tarde pescando en el río. Allí quedarían tres de ellos: Carlos Trafipán (16) y los hermanos Cayetano (17) y César Correa (14). Claudio Painebilú y Juan Carlos Urra, tenían 11 años en ese momento, y hasta hoy siguen viviendo en el barrio, en las mismas calles en las que aún se recuerda a flor de piel todo lo ocurrido.

La palabra inolvidable tiene un sabor amargo cuando quien la dice es Painebilú, ahora con 30 años. Para el joven, que logró sobrevivir a las seis puñaladas que Julio Eduardo Aquines le asestó, “lo que pasó es inolvidable”. Y con la mirada perdida en el pasado asegura que “me acuerdo todos los días, lo tengo bien en claro, como si hubiese sido ayer”.

A Claudio no le gusta hablar de lo ocurrido y aunque dice que “con el tiempo todo se supera” también advierte que “trato de olvidarlo, pero no puedo”.

Este nuevo aniversario de la masacre lo encontró trabajando en el mismo taller mecánico que hace años, con una pareja consolidada y tres hijas. “Pasaron 19 años, ya dentro de todo me siento bien”, asegura hablando pausado y agrega que “la familia ayuda bastante”.

Esa tarde de hace 19 años Carlos, Cayetano, César, Juan Carlos y Claudio fueron al río a tirar latitas esperando pescar algo. Salieron temprano, en plena siesta, y hasta las 18 estuvieron junto a otros dos amigos más de esas pocas manzanas en donde todos vivían.

Poco después de las 18.30 Aquines, que entonces tenía 25 años, sorprendió a los más chicos cuando estaban haciendo un fuego para el mate. Los increpó diciéndoles que no podían estar ahí.

Una vez que los más grandes salieron del agua a socorrer a sus amigos, Aquines los amenazó con una pistola que luego se supo que era de plástico y los obligó a atarse las manos con los cordones de las zapatillas.

A punta de cuchillo los hizo caminar unos metros más hasta el lugar donde finalmente desató su furia y fue apuñalando uno a uno a cada chico. Claudio y Juan Carlos fueron los primeros, recibieron 6 y 11 puñaladas respectivamente.

A Carlos y los hermanos Correa los atacó con más violencia. Les cortó el cuello y no conforme con las múltiples puñaladas, les arrojó encima ramas y los prendió fuego. Carlos falleció en el acto, pero Cayetano y César estaban aún vivos cuando el fuego los alcanzó.

Esa fue la escena que a pocos metros de distancia veían Claudio y Juan Carlos. Ambos estaban en el piso, sangrando, pero decidieron hacerse los muertos y finalmente Aquines se fue del lugar.

“Esa nochecita yo estaba con unos amigos acá en la esquina y vimos que pasó Aquines, que venía del río, pero nunca se nos ocurrió que venía de apuñalar a los chicos”, contó Patricio Astete quien por entonces vivía en la casa lindera a la de Claudio y a pocos metros de la de los hermanos Correa.

Aquines caminó hasta su casa, se cambió y se fue a bailar con su mujer. Al otro día la policía lo detuvo cuando aún estaba durmiendo y encontró en su propia casa las mochilas que le robó a los chicos.

Tres horas después de la masacre, Claudio y Juan Carlos llegaron hasta la Escuela 223 en donde, por esas cosas del destino, había una peña y estaba llena de vecinos que no dudaron en cargar a los chicos de inmediato y llevarlos al hospital.

Luego se supo que Claudio cargó casi todo el camino a Juan Carlos, que tenía perforado un pulmón. “Ni yo se cómo hice, no lo puedo entender”, cuenta Claudio tras sonrojarse cuando se le dice que es un héroe.

Pese a la experiencia compartida y a vivir a pocas cuadras, Claudio reconoce que con Juan Carlos “no nos vemos nunca, pero de vez en cuando nos cruzamos”. Juan Carlos también formó familia, es colectivero y se mudó, pero apenas un par de cuadras.

A 19 años del brutal ataque y a días de que este miércoles se cumplan 18 años de la condena impuesto a Aquines a prisión perpetua, Claudio asegura que al hombre que lo dio por muerto “no le tengo rencor”. Pero reconoce que “no se cómo me lo tomaría”, que en un año pueda acceder a la libertad condicional.

El asesino que “quiso dejar su sello para que nadie lo olvide”

La psicóloga Mabel Pigna no sólo brindó uno de los testimonios clave en el juicio en contra de Julio Aquines, en noviembre de 1999, sino que contó que fue ella quien lo trató cuando tenía apenas 10 años y su familia ya no podía contenerlo.

En el juicio por los crímenes que el mismo acusado había reconocido meses antes, la psicóloga reveló que “él quiere dejar su sello en la sociedad, quiere impresionar haciendo algo muy grave para que nadie lo olvide. Yo lo relacioné con el Triple Crimen de Cipolletti”, ya que tres días antes de la masacre se había cumplido el primer aniversario del crimen cipoleño y una movilización masiva recordó a sus víctimas.

La condena de Aquines está ahora, 18 años después del fallo, en manos de la jueza de Ejecución Penal Raquel Gass, quien indicó que “tratarlo es muy complejo, no cualquier especialista puede hacerlo y en este momento el Gabinete Técnico Criminológico se quedó sin personal porque hubo cuatro renuncias”.

La magistrada advirtió que “el tratamiento no necesariamente da resultados en todos los casos, pero tenemos que confiar que una persona puede ser recuperada porque sino la cárcel no tendría sentido”.

Aquines en uno más de varios reclusos del sistema penitenciario neuquino, quienes a pesar de sus largos años tras las rejas no han recibido un correcto tratamiento.

A Aquines se le diagnosticó un trastorno antisocial en la variante narcista del tipo psicopático. Los especialistas consideran que tiene tendencia a la crueldad, falta de remordimiento y empatía, pues ve a las personas como objetos. Algo que el mismo Aquines evidenció cuando justificó sus acciones en que el día anterior los chicos que apuñaló le habían dado un pelotazo en la cabeza cuando estaban jugando en la calle.

Gass, reconoció que “que Aquines no haya recibido un tratamiento en los 19 años que lleva detenido es un falencia del Estado”, pero advirtió que “nunca es tarde”. Hasta la fecha todos los informes han desaconsejado su liberación.

El 14 de noviembre se cumplieron 19 años de la masacre que marcó a todo un barrio. En las calles no hay murales alegóricos pero los vecinos lo rememoran.

“Aquines era un pibe sano hasta los 14 ó 15. Corríamos en maratones, pero después se perdió en la bebida y la droga y se puso violento”,

recordó Patricio, un vecino que esa noche vio pasar al asesino rumbo a su casa.

Los dos niños que sobrevivieron tienen hoy 30 años. El 14 de noviembre se cumplieron 19 años de la masacre que marcó al barrio y toda la ciudad.

Claudio Painebilú, sobrevivió tras recibir seis puñaladas en su cuerpo.

“A mí me conoce todo el mundo. Acá en el barrio todos se acuerdan de lo que pasó, aunque yo nunca quise salir a hablar de esto, nunca quise salir en los medios”.

Cronología de la masacre

Datos

El 14 de noviembre se cumplieron 19 años de la masacre que marcó a todo un barrio. En las calles no hay murales alegóricos pero los vecinos lo rememoran.
“Aquines era un pibe sano hasta los 14 ó 15. Corríamos en maratones, pero después se perdió en la bebida y la droga y se puso violento”,
Los dos niños que sobrevivieron tienen hoy 30 años. El 14 de noviembre se cumplieron 19 años de la masacre que marcó al barrio y toda la ciudad.
14/11/1998
15:30
Los cinco chicos pescan en la costa del Limay.
14/11/1998
18:35
Julio Aquines los increpa, los apuñala y quema a tres.
14/11/1998
21:30
Painebilú y Urra llegan heridos a la escuela.
14/11/1998
21:00
Aquines invita a su pareja y se van a bailar.
15/11/1998
La policía detiene a Aquines en su casa y da con evidencias.
29/11/1999
Aquines es condenado a prisión perpetua. Descartan enviarlo a un psiquiátrico.
15/11/2013
Aquines cumplió el plazo para solicitar salidas transitorias. Se las negaron.
Octubre de 2018
Aquines podrá solicitar cumplir la pena en libertad condicional.

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