“Abandone el estilo de una oratoria vaticana”
Monseñor Virginio Bressanelli, el video que “Río Negro” editó sobre la preocupación de su Obispado sobre la explotación del gas no convencional ha sido claro y parcial al mismo tiempo. Lo invito a reflexionar juntos. 1) Afirma que su intención es sólo plantear una alerta para profundizar el estudio del impacto ambiental de esta producción, argumento absolutamente irrebatible. Pero esta recomendación suya no esconde la inclinación que –indirectamente– expresa al señalar la desconfianza sobre la información que proporciona el gobierno sobre el tema. “No resultan creíbles las afirmaciones del gobierno ni de los operadores, porque están teñidos de sus propios intereses”, vienen a decir. Propone un informe en primer lugar de las universidades, “a pesar de que muchas veces están subvencionadas por las empresas, de modo que no tienen libertad intelectual para opinar”. Monseñor Bressanelli, Ud. recibe un salario, asignación o como llame a la retribución económica que le proporciona el Estado a la Iglesia; según sus propias palabras, ¿debo sospechar que ese dinero condiciona su libertad intelectual y por lo tanto sus criterios están teñidos de parcialidad? No lo creo. 2) Su misma duda inhabilita a todas las universidades, sin exclusión, incluidas por supuesto las católicas y los institutos educativos católicos, muy prestigiosos muchos de ellos. 3) Remarca la falta de credibilidad de los gobiernos en general ante la opinión pública, sin recordar que la Iglesia Católica también está envuelta en esa desconfianza por su estrecha alianza no sólo con los poderes de este mundo sino muchas veces con las más deleznables capas del mismo como la mafia, organismos de inteligencia de las superpotencias, las finanzas internacionales, los imperialismos políticos, etcétera. Salvo el veranillo de Francisco, de sólo un año de duración y por lo tanto más una fuerte intención que una realidad, sin que se pueda determinar cuánto durará, la Iglesia es y ha sido parte del sistema imperial establecido. La Iglesia argentina, particularmente su jerarquía, fue la máxima institución en proporcionar apoyo ideológico a la dictadura militar, escondiendo los crímenes incluso de su hermano, monseñor Angelelli; justificando los asesinatos y las torturas como lo hizo monseñor Adolfo Tortolo, poniendo casi en cero la credibilidad de la Iglesia, que ahora trata de recuperar paso a paso. 4) La producción neuquina de petróleo data de 1918, cuando se descubrió el hidrocarburo en Plaza Huincul. Desde entonces hasta hoy la Iglesia Católica jamás expresó su preocupación por la industria, ni en Neuquén ni en ninguna parte del mundo. 5) Toda industria produce residuos, desechos; en una palabra, contaminación. No se trata de “señalar el riesgo” sino de hallar formas concretas de reducirla o eliminarla. Todos estos daños son irreversibles. El primer mandamiento biológico del Hombre no es “No contaminar” sino “Primero es comer”. Busquemos cómo hacerlo con la menor agresividad contra el medioambiente, con el menor deterioro, con la mayor honradez. 6) Señor obispo, por último una recomendación: abandone el estilo de una oratoria vaticana, sutil, flexible, donde digo y no digo, donde señalo pero no acuso… el lenguaje “vaticanés” de decir y no decir que se ha cultivado por siglos en el Vaticano y que, afortunadamente, parece que Francisco quiere erradicar. Súmese a las intenciones del pontífice. Póngase al frente de una institución pluralista, eficiente, científica, que Ud. ampare; llame a una consultora de confianza, como hizo Francisco sobre las finanzas, etcétera, para dejar de opinar a medias palabras. Recuerde el Evangelio: “Sea vuestra forma de habla: sí, sí; no, no” (Mt 5-37). 7) Deje de escuchar “ruidos” y busque la mejor información posible sobre el tema, que por su complicada estructura está más allá de lo que Ud., yo, el buen párroco de Centenario y el Colegio Don Bosco pueden investigar. No hay, hasta ahora, ninguna evidencia científica de que la explotación del gas no convencional sea necesariamente contaminante no controlable. “Veritas liberabit vos” no es sólo una frase de San Juan (“La verdad os hará libres”) usada por San Pablo, sino que puede utilizarla como mensaje personal. Hugo Martínez Viademonte DNI 4.951.463 Buenos Aires
Hugo Martínez Viademonte, DNI 4.951.463 Buenos Aires