Abandono y viento, fórmula perfecta para el fuego en las chacras
Los incendios forestales mantienen en vilo a los bomberos roquenses. Además del desembolso, la asistencia genera desgaste: hay voluntarios que cumplen más de seis horas de trabajo por día.
Martes 19 de septiembre, 16 horas. Tres incendios en simultáneo en Roca e inicia el fuego en un cuarto punto, en Guerrico. El cuartel de Bomberos de Allen asiste. Propietarios del lugar reclaman mayor asistencia, es que el fuego se propaga: 15 hectáreas para el fondo por cuatro de ancho. Impacta. “A esa hora el que no estudia está trabajando. Y estábamos en otros tres incendios en simultáneo. No tenía móvil ni gente. Se entiende la desesperación ante el frutal que se daña o la casa que está por alcanzar, pero a veces no se da abasto, y se propaga con fuerza porque son chacras abandonadas”, apuntó el jefe del cuerpo de bomberos roquense, Cristian Lescano (36).
Las salidas por quema de pastizales mantienen en vilo a los voluntarios. El desgaste es alto y también el gasto. En un cálculo rápido, el jefe estima que el promedio de los focos de incendio en la zona de chacras se propagan al menos por terrenos de cuatro hectáreas. Eso demanda alrededor de 7.000 litros de agua –lo que requiere la asistencia de más de una autobomba- y el trabajo de unos seis bomberos al menos 45 minutos. Según el caso, su extinción puede demorar dos horas y media.
“El clima influye bastante, porque si hay viento se desparrama. La topografía también, no es lo mismo si es tierra rada a que sea pasto seco, frutales muy cerca y ni hablar si hay tamariscos”, amplió Lescano.
El registro de salidas da cuenta de la actividad, que fue ardua todo el invierno: en julio hubo 41 incendios forestales, en agosto 50 y en los primeros 20 días de septiembre se alcanzaron los 48. Incluso muchos se dieron en simultáneo. “A eso hay que sumarle que todos somos voluntarios, cada uno tiene su trabajo. La ley dice que uno puede salir, pero en lo concreto no se puede salir todos los días”, sostuvo Lescano.
“¿Una zona? Todos lados. Vamos seguido a Chacra Monte, a la zona del INTA viejo, a Stefenelli y Puente Cero”, mencionó el jefe y refirió al hecho de que “la ordenanza municipal dice que no se puede quemar, pero hay gente a la que se le hace más económico prender fuego que pagar un flete que se lleve las ramas. Pero tampoco avisan ni controlan ese fuego”.
Cuestión de minutos
“Vivo en Villa Obrera, tardo en llegar al cuartel 5 o 10 minutos, según el tránsito. Llego me cambio y salimos. Hay bomberos más lejos, pero se puede decir que en 15 minutos salimos y si vamos a Chacra Monte o a Gómez, por ejemplo, en 8 o 10 minutos llegamos al lugar”, explicó el jefe, que llegó a la comandancia luego de 15 años de servicio.
Para las salidas cuentan con un equipo forestal que dispone de una capacidad de carga de 1.000 litros de agua. Igualmente en la mayoría de los casos se debe solicitar apoyo del camión cisterna, que dispone de una reserva de 9.000 litros de agua.
“Una vez parecía que estaba controlado, pero una ráfaga me dejó envuelto en brasas. Nunca corrí tan rápido. Teniendo el equipo completo no quema, te protege del fuego, pero se siente el calor”, recordó Lescano y enfatizó en que aunque los incendios de pastos se consideren de bajo riesgo para los efectivos, el peligro existe.
“El trabajo del bombero siempre es riesgoso. A veces parece controlado y se desprende una brasa que termina encendiendo otro sector. O se caen álamos”.
“Lidiamos con la tragedia. Vemos a gente que pierde los bienes, que pierde la vida… no te acostumbrás nunca, cada intervención afecta”, sostuvo. Según la envergadura de los hechos, un grupo de psicólogos interviene para dar contención al grupo.
Recursos
Dificultades
Muchas veces los siniestros se dan en simultáneo. Si es horario de trabajo, es difícil reunir cantidad de personal para asistir a todos.
La mayoría de los ingresos a las chacras no son accesibles tienen el ancho suficiente para la pasada del camión. Desde afuera han estirado la manga hasta 20 metros para llegar al foco.
El parque automotor en la ciudad cada vez es mayor y pocos ceden el paso, lo que demora más la llegada.
Los días de viento la propagación de las llamas es más rápida.
“Veo el sacrificio de los bomberos, el tiempo de trabajo, el desgaste físico, de indumentaria y de autobombas; todo por chacras que están abandonadas”.
Cristian Lescano
¿Cuántos son?
¿Y de limpiar banquinas en las rutas quién se hace cargo?
La limpieza de las banquinas que se encuentran sobre rutas nacionales y provinciales que están cargadas de malezas es uno de los principales reclamos que están realizando las rurales de la provincia de Río Negro.
Está claro que eso es tarea de organismos del Estado, ya sea nacional o provincial.
Un gran porcentaje de los espacios existentes entre las cintas asfálticas y los alambres perimetrales de los campos están mostrando un monte tupido por la falta de mantenimiento, que en tramos la vegetación tapó los alambrados e imposibilita el acceso de las maquinarias, lo que obligará a las limpiezas con una quema controlada.
El precario estado implica un peligro latente para los inicios
de los incendios de campos y los ruralistas buscan que se cumpla con las reglamentaciones existentes para que se eviten posibles incendios en la próximas temporadas.
Uno de los ejemplos es el que muestra la Ruta Nacional Nº 251 entre Río Colorado y Conesa,
que con el sólo transitar queda evidenciado que los tramos limpios actuales son los que fueron afectados por los fuegos de la pasada temporada.
Cada inicio de temporada estival la Dirección de Defensa Civil, realiza recomendaciones tendientes a tener máximo cuidado y precaución para evitar el comienzo de cualquier tipo de fuego a la orilla de las rutas.
Recomiendan “no arrojar fósforos, cigarrillos encendidos en la ruta y caminos, teniendo especial precaución en los sitios
donde se encuentran pasturas y matorrales. No tirar basura, botellas de vidrio que pueden iniciar el fuego creando efecto lupa con los rayos de sol e iniciar el fuego”.
Omar Albizúa, presidente de la Sociedad Rural de Río Colorado, indicó que “así como se reglamentó que el productor está obligado a realizar la apertura y mantenimiento de las picadas cortafuegos y la limpieza de los alambrados perimetrales, se tiene que hacer exactamente lo mismo con los espacio de las banquinas que son responsabilidad del Estado. Porque sus condiciones actuales son un serio problema para todos y es un factor de sumo riesgo de futuros incendios.”
Agregó que “también la misma situación nos sucede en inmediaciones de los canales de riego y las vías ferroviarias, porque sólo en la jurisdicción de Río Colorado tenemos más de 150 kilómetros con esos problemas.” Manifestó que “todas las partes tenemos que cumplir con lo que les corresponde para evitar los siniestros. Yo como productor me tendré que hacer cargo de lo que me corresponde y el Estado tendrá que hacer lo mismo”.
El fuego arrasó con miles de hectáreas de campos, algunos con ganado, en la temporada pasada. Este año buscan evitar cualquier riesgo.
“Las condiciones actuales de las banquinas son un serio problema para todos, y es un factor de sumo riesgo de futuros incendios”.
Omar Albizúa,
presidente de la Sociedad Rural de Río Colorado.
andrés maripe
Datos
- $ 15.000
- por mes se estima que requirió la asistencia entre combustible y viáticos.
- 45’
- al menos, demanda el trabajo. Pueden estar hasta dos horas y media para controlarlo.
- 4
- bomberos asisten por dotación durante la semana. Sábados y domingos los voluntarios tienen mayor disponibilidad y acuden siete por camión.
- “Veo el sacrificio de los bomberos, el tiempo de trabajo, el desgaste físico, de indumentaria y de autobombas; todo por chacras que están abandonadas”.
- 65
- bomberos conforman el cuerpo; 20 son mujeres. Tienen entre 18 y 46 años. Hay diez aspirantes a jurar en el 2018.
- El fuego arrasó con miles de hectáreas de campos, algunos con ganado, en la temporada pasada. Este año buscan evitar cualquier riesgo.
- “Las condiciones actuales de las banquinas son un serio problema para todos, y es un factor de sumo riesgo de futuros incendios”.
- 6 horas
- por día promedio dedican
los voluntarios a la tarea.
El reglamento fija un mínimo
de una diaria, pero la demanda los sobrepasa.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora