Absolvieron a un hombre por amenazas contra su expareja en Plaza Huincul

Hubo dos días de audiencia y hoy se conoció el veredicto absolutorio por el beneficio de la duda.

Un hombre acusado de amenazas contra su expareja, en Plaza Huincul, fue absuelto por el beneficio de la duda. Hoy se conoció el veredicto de la jueza de Garantías, Patricia Lúpica Cristo, quien consideró que los elementos de prueba en el juicio, no fueron suficientes.

Durante dos audiencias, que se realizaron bajo el protocolo por la pandemia de coronavirus, un hombre que había sido imputado por amenazar a su expareja y madre de tres de sus hijos, resultó absuelto por el beneficio de la duda.

La víctima había denunciado que en septiembre de 2019 mientras ella cumplía tareas en la plaza del barrio Otaño de Plaza Huincul, su expareja la sorprendió y la amenazó: “Si te pego un tiro quién te va a llorar”, le dijo. La mujer, ante el temor que sintió, radicó la denuncia. Aunque ya no convivían hacía años, confió que había sido víctima de violencia de género.

Hoy, la jueza Lúpica Cristo destacó que la prueba producida en juicio “no reúne los requisitos de suficiencia para derribar el principio de inocencia”. En su fundamento dijo que se presentaron pruebas, y “valorándola de manera integral, armónica y aun valorándola con perspectiva de género, es insuficiente para arribar a una certeza que requiere una sentencia condenatoria”.

La magistrada explicó que la fiscal Marisa Czajka llevó el testimonio de la víctima, y que de ninguna manera hubo elementos para “dudar o desconfiar de la veracidad de la narración”, pero se preguntó si “se puede condenar con un testigo único”.

En cuanto a la defensa pública del imputado, Vanessa Macedo Font y Diego Simonelli, manifestó que produjo una “enorme cantidad de prueba” y proporcionó una teoría del caso alternativa.

“Al menos, existe la duda de que una persona no puede estar en dos lugares al mismo tiempo, y esto me lleva a un estándar de duda insuperable, que no conduce a otra solución que la absolución por el beneficio de la duda”, detalló la jueza.

La defensa logró confirmar que el día de las amenazas, el acusado fue a trabajar a un yacimiento –Barrosa- en el transporte que proporciona la empresa, según certificó por la misma compañía. Y el auto en el que se movilizaba al momento de hacer la amenaza, según denunció la víctima, había sido vendido varios meses antes.

Estos elementos fueron valorados por la magistrada que optó por la absolución del imputado.


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