Acusan de falso testimonio al ex chofer de De Santibañes
Fue luego de
Luis Alberto Ruidia, el chofer que la SIDE le asignó al ex «señor cinco» Fernando de Santibañes, se convirtió ayer en el primer acusado por «falso testimonio» en la causa que investiga los sobornos en el Senado, luego de dejar enormes dudas tras seis horas de declaración y un careo con el «arrepentido» Mario Pontaquarto.
Es que, según fuentes judiciales, Ruidia ni siquiera pudo dejar en claro si todavía trabaja en la SIDE o si lo hace para Santibañes, porque dio «cuatro versiones» de la relación que mantiene ahora con el ex jefe de la SIDE, con quien además reconoció haber hablado días atrás.
El careo llegó un día después de que la secretaria de De Santibañes, Gladys Mota, negara las afirmaciones de Pontaquarto, aunque sus palabras dejaron muchas dudas por las vaguedades y contradicciones que mostró.
Ante las contradicciones de Ruidia, el juez ordenó ahora que la SIDE especifique su situación. Los investigadores creen que el testigo aún manejaría el auto de Santibañes, aunque que no se explican cómo supuestamente cobra 1.500 pesos por mes y le hace frente a un crédito del mismo monto, trascendió.
Lo que sí terminó confesando Ruidia, tras un torbellino de preguntas, es que para el 18 de abril del 2000, día en que se habría retirado el dinero de la SIDE para el pago de las coimas, él conducía un Renault Laguna blanco con vidrios polarizados, tal como lo había dicho Pontaquarto.
El arrepentido había asegurado que un auto de esa marca había custodiado su viaje hasta el Congreso donde llevó los cinco millones de dólares e incluso describió las características del chofer, que
se asemejan a Ruidia. «Este es el hombre», dijo Pontaquarto al verlo ayer, pero el testigo respondió con un rápido «yo no soy». Cuando le preguntaron, no obstante, si conocía al «arrepentido», la respuesta de Ruidia dejó mudos a los presentes: «En esos momentos uno no mira», comenzó a balbucear Ruidia que, cuando escuchó que le preguntaban a qué «momentos» se refería, volvió sobre sus pasos y aclaró que no prestaba atención a las caras de «los otros choferes».
«No dijo nada coherente, su testimonio ni siquiera tenía un hilo -relataron fuentes judiciales que presenciaron la audiencia. Incluso, en un momento se le preguntó si conocía el despacho del ex director de Finanzas de la SIDE Juan José Gallea y él dijo que no, pero luego no tuvo ningún problema en dibujarlo. Lo mismo hizo con el sector cinco» de la central de espías.
La gran cantidad de vaguedades y contradicciones pronunciadas por Ruidia llevaron a los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado a denunciarlo por falso testimonio, un pedido que fue aceptado por el juez Canicoba Corral, quien ahora remitirá sus dichos a la Cámara Federal para que otro magistrado lo investigue por un delito que prevé penas de hasta 4 años de prisión.
No obstante, el detalle del Laguna blanco no fue el único que dejó conforme a los investigadores, porque tambié reveló que no había ninguna otra «Gladys» que trabajara en el «sector cinco» de la SIDE. Así, Ruidia dio por tierra así con el testimonio de Gladys Mota, la aun secretaria de Santibañes que declaró el lunes y que fue sindicada por Pontaquarto como la persona que le entregó el dinero en el garaje de la SIDE, junto al chofer.
Además, el juez Canicoba Corral, su secretario Marcelo Sonvico, los fiscales y los directivos de la Oficina Anticorrupción participaron de la declaración de Alejandro «El Gordo» Colombo, quien era el segundo de Pontaquarto en el Senado.
Hace más de tres años, Colombo habría entregado al entonces vicepresidente de la Nación, Carlos «Chacho» Alvarez, un anónimo que describía la maniobra y ahora se encuentra sumariado por cuestiones administrativas. Según Pontaquarto, Colombo le había dicho que quería ubicarlo «para hablar» Martín Fraga Mancini, asesor del senador Remo Costanzo, imputado en la causa y quien se pensó que podría ser el segundo «arrepentido» de la causa.
Ayer Colombo aclaró que era verdad que Fraga Mancini lo había llamado entre setiembre y octubre del año pasado pero subrayó que éste «nunca le pidió contactar a Pontaquarto» y que su ex jefe y ahora «arrepentido» pudo haber malinterpretado las cosas. Como Pontaquarto ya estaba en los tribunales -esperando enfrentar a Ruidia-, los investigadores ordenaron un segundo careo en el que los dos protagonistas pidieron dejar constancia de su amistad. «Fue emotivo porque los dos se quebraron, pero Colombo no lo desmintió sino que relativizó sus dichos -señalaron las fuentes-. (DyN/Télam)
Afirman que el 'arrepentido' salió fortalecido
Aunque hasta ayer no hubo ningún testimonio que ratifique la versión dada por Mario Pontaquarto, el «arrepentido» salió fortalecido, aseguraron fuentes vinculadas a la investigación. De los tres testigos que fueron citados en las ultimas horas «dos siguen ligados a Fernando de Santibañes y otro sigue ligado al Congreso», se señaló.
Los dos primeros son Gladys Mota, ex secretaria de Santibañes en la SIDE y quien aún trabaja para él, y Luis Alberto Ruidia, chofer del ex jefe de la SIDE cuando éste se hizo cargo de la central de espías y que ahora terminó acusado de falso testimonio.
El tercero es Alejandro Colombo, un amigo de Pontaquarto que si bien no lo respaldó tampoco desmintió sus dichos y quien, además, no tenía por qué hablar del dinero. En los dos careos que Pontaquarto protagonizó ayer con Ruidia y Colombo, el ex secretario parlamentario e mostró «tranquilo como siempre, sin contradicciones y con una precisión envidiable», añadieron los voceros. Precisamente, los investigadores apuestan a confirmar la veracidad de sus dichos en los pequeños detalles que aporten los testigos, en los cruces telefónicos y en la descripción exacta de los lugares en los que dice haber estado en el recorrido de los tramos centrales del supuesto pago.
En su visita al juzgado, Pontaquarto aportó ayer una quincena de fotografías, varias de ellas en las que se lo ve sonriendo junto al ex presidente Fernando de la Rúa. (DyN)
Terragno declara hoy
El ex jefe de Gabinete del gobierno delarruista Rodolfo Terragno deberá declarar hoy en calidad de testigo ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, en la causa en la que se investiga el pago de sobornos en el Senado para la aprobación de la Ley de Reforma Laboral.
Fuentes judiciales consignaron que la citación del ahora senador Rodolfo Terragno, a pedido de los fiscales Eduardo Freiler y Federico Delgado, fue a raíz de declaraciones periodísticas en las que aseguró que llevaba «un diario» donde anotaba detalles de charlas y reuniones que mantenía, relacionadas al tema de las coimas.
De hecho, en el número 40 de la revista Debate, en una nota firmada por el mismo Terragno, y en el matutino Clarín fueron publicados extractos de esas anotaciones, según las cuales el ex vicepresidente Carlos 'Chacho' Alvarez habría definido al arrepentido ex secretario parlamentario Mario Pontaquarto como «el valijero».
Las fuentes indicaron que los fiscales reclamaron que se convoque a Terragno para que ratifique sus dichos y presente como prueba el diario personal al que hizo referencia y en el que, entre otros aspectos, afirma que el ex presidente Fernando de la Rúa le habría pedido que «no se agite el tema» de los fondos manejados de la SIDE.
En uno de los extractos de la agenda de Terragno que se publicaron se indicaba que el 18 de agosto de 2000 «me reúno con Chacho. Me dice que habló con (el ex ministro de trabajo, Alberto) Flamarique y que él no tiene dudas de que se pagaron coimas, dice que la plata la entregó Pontaquarto, que es amigo de (Augusto) Alasino y (José) Genoud».