Agendas podrían llevar al autor de la muerte de la actriz enana

Alejandra Podestá ya había sido atacada un año atrás

En “De eso no se habla”, Alejandra Podestá actuó junto con Marcello Mastroianni.

Archivo

BUENOS AIRES- Los investigadores del crimen de Alejandra Podestá, la mujer enana cuyo cadáver fue hallado el miércoles en su departamento de Agronomía, analizaban dos agendas secuestradas en la escena del crimen para intentar identificar al presunto homicida, con quien aparentemente mantenía encuentros sexuales. La mujer había protagonizado la película “De eso no se habla”, filmada en 1993 por la directora argentina María Luisa Bemberg. La película cuenta la historia de una mujer viuda (Luisina Brando), obsesionada por ocultar y evitar mencionar la condición de enana de su hija (Podestá), en un pequeño pueblo argentino de los años 30, hasta que la llegada de un extranjero (Marcello Mastroianni), que se enamora de la joven, desata una crisis. Los pesquisas policiales determinaron que Podestá, fue asesinada al menos diez días antes del hallazgo del cadáver, estaba desnuda y presentaba heridas en el cuello y en el tórax. Un jefe policial que trabaja en la investigación del hecho aseguró que Podestá ya había sufrido heridas hace un año y medio durante un robo, al ser atacada por un hombre al que había conocido por Internet y lo había llevado a su casa para mantener relaciones sexuales. Según los investigadores, todo comenzó el lunes cuando una vecina llamó a la policía para denunciar que del departamento ubicado en la calle Nueva York 2400, entre Artigas y Zamudio, salía un fuerte olor. Efectivos de la comisaría 47 concurrieron hallaron el cadáver de Alejandra Podestá, una mujer enana que vivía sola en ese departamento. Los policías que ingresaron al lugar la encontraron desnuda, tirada boca abajo sobre una escalera y presentaba heridas cortantes en el cuello y en el tórax, y quemaduras en el 30% de su cuerpo, especialmente en el pecho y en la espalda. Los pesquisas determinaron que la mujer fue asesinada y luego rociada con alcohol fino y prendida fuego. Los vecinos contaron a la policía que no escucharon gritos ni pedidos de auxilio y aseguraron que tampoco vieron humo o sintieron olor a quemado el día del crimen. Los policías determinaron en base a declaraciones de testigos que Podestá llamaba habitualmente a hombres a quienes invitaba a su casa para concretar encuentros sexuales, por lo que todo apunta a que el autor del crimen puedo haber sido algún taxi boy contratado por la víctima. (Télam/AFP).


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