Ahora la querella dice que Garrido fue asesinado

Representantes de la víctima adhirieron a la hipótesis de la perito Creimer, pese a que la fiscalía sólo acusa por negligencia policial ante un suicidio en un calabozo.



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Hasta ahora, la fiscalía y la abogada Schifrin habían coincidido en el enfoque del caso. (Foto: alfredo leiva )

“A Guillermo “Coco” Garrido lo mataron”, aseguró ayer la abogada por la querella Marina Schifrin, que anticipó que planteará hoy en su alegato que el joven fue víctima de un homicidio. Se trata de una teoría contrapuesta a la hipótesis oficial, que sostiene que el joven se suicidó.

Para la abogada que representa a los padres de Guillermo “Coco” Garrido, que son querellantes en la causa, el testimonio de la criminóloga Emma Creimer (aportada por la querella) durante el juicio no deja dudas: a Garrido lo mataron en el calabozo de la comisaría 12 de El Bolsón la noche del 13 de enero de 2011.

Sin embargo, la acusación fiscal -a la que en principio adhirió la querella- atribuye a los empleados policiales Laura Leiva y Emilio Oyarzún haber actuado con negligencia e impericia porque no controlaron debidamente cuando Garrido entró detenido a la comisaría. Los policías acusados estaban a cargo de los agentes recién egresados, que cumplían funciones esa noche en la unidad policial, y no se preocuparon por sacarle el cinturón a Garrido antes de que fuera alojado en el calabozo.

De acuerdo a la teoría oficial, Garrido se ahorcó con su propio cinturón. Por eso, Leiva y Oyarzún están siendo juzgados por el delito de homicidio culposo.

Schifrin advirtió que si bien adhirieron a la teoría de la fiscalía, que sostiene que el joven se suicidó, “estamos en un juicio oral y público con sistema acusatorio” y lo esencial es lo que ocurre en las audiencias. Advirtió que Creimer refutó la teoría de la fiscalía. “La perito advirtió que hubo una colgadura posterior, un izamiento y eso lo asfixió”. Dijo que la especialista señaló que el joven “estuvo mal atendido” en el hospital de El Bolsón “que pudieron haberlo reanimado”.

“Puedo asumir que Garrido sufrió un golpe en el cráneo”, afirmó el martes Creimer ante los jueces del tribunal Sandro Gastón Martin, Gastón Pierroni y Gustavo Quelín. Schifrin destacó ayer que es la única pericia que el tribunal consideró válida. “Fue una pericia propuesta en su momento y aceptada”, enfatizó.

Dijo que los fiscales Martín Lozada y Francisco Arrien sólo trajeron al médico forense Juan Manuel Piñero Bauer, para sostener la tesis del suicidio. “Pero quedó totalmente desacreditado”, indicó. Aseguró que Creimer destruyó las conclusiones de Piñero Bauer. Schifrin reconoció que el informe de Creimer, con sus conclusiones, están en el expediente desde finales de 2011, “pero lo importante es lo que pasa en el juicio”. ¿Por qué adhirió a la teoría fiscal del suicidio si tenía ese informe desde 2011?, preguntó “Río Negro”. “En su momento adherí porque era lo que había”, respondió Schifrin. “No tengo obligación (ahora) de adherir y la querella tiene otra teoría del caso”, sostuvo. Por eso, hoy cuando se desarrollen los alegatos planteará que a Garrido lo mataron.

Lozada sostuvo el martes que la querella consintió la teoría del caso de la fiscalía durante la audiencia del control de acusación. “No es un hecho controvertido que Garrido se suicidó”, aseguró. Y recordó que el informe de Creimer fue desmentido por una patóloga, por los médicos forenses Leonardo Saccomanno y Piñero Bauer y otros profesionales del caso.

El dato

Datos

25
testigos ya pasaron por el estrado judicial en las tres audiencias que se realizaron por el caso ocurrido en El Bolsón en 2011.

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