Por una pericia podrían quedar libres
El defensor de los tres acusados de haber matado al cuidador de la chacra La Corajeada, en Cipolletti, cuestionó la prueba porque “no fue hecha por expertos”
La pericia que fue clave para encarcelar a los tres hombres acusados de haber matado al cuidador de la chacra La Corajeada será realizada otra vez, esta semana, luego que el defensor particular, Claudio Romero, apelara la primera que se les hizo.
El abogado argumentó que la prueba “no fue hecha por expertos” y que tampoco se hizo “bajo los requerimientos que prevé la ley”. La jueza Florencia Caruso hizo lugar a su pedido y ahora sólo resta que se fije fecha para su realización. Se anticipó que se hará antes que finalice esta semana.
Romero planteó que el dermotest que se les hizo a los tres acusados –Ariel Berart, Domingo Santos Bengolea y Alberto Giménez– no fue válido ya que se lo hicieron agentes policiales que “no son peritos” y en el informe que hicieron “no especificaron el método científico que usaron para determinar que Berart y Bengolea manipularon un arma de fuego”.
Estos fueron los argumentos que expuso el defensor particular.
El procesamiento con prisión preventiva se basó, prácticamente, en esta evidencia para imputarlos del homicidio de Jorge Díaz (48). Los resultados fueron que Berart y Santos habían manipulado un arma de fuego tras haber sido detenidos, mientras que a Giménez le dio negativo. Esta segunda prueba será fundamental ya que de ella dependerá si seguirán tras las rejas o si serán liberados. “La única prueba que tienen contra ellos es el dermotest que se les hizo y ahora deberemos esperar el resultado de la nueva pericia”, explicó Romero.
El abogado adelantó que en el caso que diera negativo solicitará la inmediata libertad de los tres acusados.
Cuestionó la práctica del dermotest, dijo que es una práctica “obsoleta”, y que “además fue realizada por personal que no es perito y que no explicó cuál fue el procedimiento que llevaron adelante para concluir que dos de los tres imputados habían disparado un arma”, dijo Romero. El crimen de Díaz ocurrió la madrugada del 10 de abril. Su cuerpo fue hallado en la casa que cuidaba en la chacra La Corajeada, ubicada sobre calle Arturo Illia al 300.
La policía tomó conocimiento del hecho cuando un automovilista pasó por el lugar y vio que se estaba incendiando la vivienda. En una de las habitaciones lo hallaron tirado con dos disparos.
“Les hicieron una pericia que hace décadas se sabe que es obsoleta, como es el dermotest, y fue hecha por personal que no es perito”,
afirmó Claudio Romero, el defensor particular de los acusados por el crimen.
Datos
- “Les hicieron una pericia que hace décadas se sabe que es obsoleta, como es el dermotest, y fue hecha por personal que no es perito”,
Florencia Salto
Ayer acusaron a Bengolea y Giménez. Berart será indagado hoy a las 13.
CIPOLLETTI (AC).- Los 10.000 pesos que Jorge Díaz retiró el viernes de una cuenta bancaria podría haber sido el móvil de su muerte. En la formulación de cargos, por el asesinato del cuidador de “La Corajeada”, el fiscal Marcelo Gómez aportó ese dato, hasta el momento inédito. La fiscalía aseguró que está acreditado el retiro del dinero pero todavía no hay registro de su destino.
Ayer Florencia Caruso, a cargo del Juzgado de Instrucción N° 6 de Cipolletti, realizó la audiencia indagatoria contra los acusados Domingo Santos Bengolea y Alberto Giménez. El tercer imputado es Ariel Berart que, a pedido de su defensor particular, será indagado hoy a las 13.
El fiscal los acusó a los tres por “homicidio doblemente calificado por el concurso premeditado por dos o mas personas y alevosía”.
Berart y Bengolea son los más comprometidos con la causa porque dieron positivo el estudio de dermonitrotest que determina la presencia de pólvora en las manos. Gómez imputó los imputó como autores de los disparos, mientras que a Giménez como participe necesario.
El fiscal fundamentó la formulación de cargos y el pedido de que sigan en prisión con la presentación de otras pruebas como el secuestro de un bidón con olor a combustible y las manchas de hollín en un vehículo secuestrado.
Además ofreció informes de la Policía. Uno de ellos asegura que los imputados estaban conversando con la víctima el día anterior a su muerte.
Los dos obreros (oriundos de La Pampa) que se encuentran en la ciudad hace unos meses viviendo en una casilla, negaron haber tenido relación con Díaz y sólo reconocieron conocerlo “de vista”.
Tras escuchar cada una de las declaraciones, Caruso resolvió desestimar el pedido de la defensa de la excarcelación. No haber podido acreditar el arraigo en la localidad y la naturaleza del hecho fueron las razones que esgrimió para mantenerlos en prisión. “La naturaleza el hecho por el que se los imputa es gravísimo. Prácticamente (Díaz) fue fusilado sin ningún tipo de apreció por la vida”, fueron las palabras de la magistrada. Así, seguirán detenidos, al menos, hasta que se resuelva si quedan procesados o no. La Justicia tiene 10 días hábiles para expedirse.
Bengolea y Giménez están representados por los defensores públicos Juan Pablo Piombo y Marcelo Caravallo. El fiscal Gómez que participó de la audiencia con el fiscal adjunto Guillermo Ibáñez. Ambos están acusados por “homicidio doblemente calificado, premeditado y agravado por el uso de arma de fuego”.
En tanto, Giménez debe afrontar los mismos cargos por su calidad de “partícipe necesario”. Las pena para está imputación es de reclusión perpetua, la más dura que contempla el código penal.
Video indagatoria
Indagatoria por el homicidio en La Corajeada
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Florencia Salto
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