Alejandro Gorenstein publicó relatos de resistencia y vida
Su libro “Historias de corazón” ya está en la zona.
LIBROS
Los autores suelen enamorarse de sus personajes, sólo que en este caso los protagonistas de las historias son reales y nada de lo escrito es (y conmueve) una ficción. Todos ellos sufrieron y nunca se detuvieron pese a la adversidad, que fue poderosa, aunque más lo fueron ellos.
El periodista y escritor Alejandro Gorenstein publicó el libro “Historias de corazón: chicos que le ganaron a la vida”, dentro de la colección “Resiliencia”, de la Editorial Del Nuevo Extremo.
PAULA GINGINS
pgingins@rionegro.com.ar
Desde un joven que fue abusado en un colegio de curas, o una niña que perdió a sus padres a los cuatro años; o una sobreviviente del terremoto del año 2010 en Chile hasta un niño que perdió la visión al año y medio de vida; una sobreviviente de un accidente en moto en el que falleció su novio hasta un “pibe de la calle que creció y se transformó en un líder solidario”, hasta una hija de desaparecidos que recuperó su identidad y restauró su vida.
También hay una joven que padeció leucemia y fue trasplantada de médula ósea y otra que superó una historia familiar de enfermedad y muerte o un niño adicto a las drogas desde los 14 años que logró “salir del infierno”.
Son diez historias distintas. Todas fuertes, todas profundas, todas respiran entre nosotros. Todas lo lograron.
-¿Cómo surge la idea de este libro?
-Hace cuatro o cinco años que estoy tocando la temática idea de “resiliencia” que es la capacidad que tenemos todos para superar la adversidad y salir fortalecidos.
El primer libro se llama “Vidas que enseñan” , un libro más periodístico.
La idea de este nuevo libro es que sea más literario pero basado en la veracidad de los hechos. Si estos chicos pudieron salir adelante, nosotros como adultos también podemos hacerlo.
-¿Te parece que puede generar identificación con el público lector?
-Creo que una de las características es esa. Sentir empatía con estos chicos. Como protagonistas, a estos chicos les surge la solidaridad de poder ayudar a otra gente.
Todos lograron salir adelante a pesar de vivir situaciones agraviantes.
-¿Una forma de curarse o de estar más fuertes?
-Totalmente. Es una manera de salir fortalecidos pese a la adversidad, de cambiar la vida de uno y pensar en el otro. Se muestran sonrientes pese a todo lo que pasaron.
-Tan fuertes que conmueven.
-Sí. Algunos fueron discriminados y lograron, por ejemplo, superarlo a través de la música (como uno de los casos).
-La frontera entre el periodismo y la literatura se desdibuja a veces. ¿En este libro pasa eso?
-A mí me pasa que soy periodista y soy persona. Cuento historias y trato de generar un clima que permita a la gente contar su historia y resolverla. Lo que traté de agregarle es una cuota de suspenso o algún otro atractivo literario para el lector, sin falsear nada.
Dos historias de Roca
El autor se encontró con las historias de la región. La primera es la de “Teresa tuvo leucemia a los cinco y a los doce años. Fue trasplantada porque su propio hermano le donó médula. Una vez que pudo salir adelante y luego de pasar por cierta depresión, a través del humor y del deporte se recuperó y reinventó su vida”.
El segundo de los casos de la zona es el de Facundo, quien “perdió la visión al año y medio de vida. Dejó de gatear y, más tarde, de embocarle la comida a la boca, por ejemplo. Fue a una escuela con chicos con discapacidad y algunos compañeros lo golpeaban y le hacían bromas. Empezó a tocar la flauta, a hacer música, a participar de talleres, de programas de radio; tiene amigos y hace deporte, integró orquestas infantiles y tiene un humor increíble”.
“A partir de sus sueños se recuperó de momentos depresivos y sigue adelante. Tiene novia y su familia lo acompañó siempre”, destaca el periodista.
Sorprende, como en cada caso, la fortaleza que tuvieron estos niños y niñas que hoy son jóvenes en edad adulta. No es un relato periodístico: son historias narradas como cuentos. Bellas, fuertes y profundas.