La «batería» del futuro: cómo las cavernas de sal resuelven el gran dilema del hidrógeno en China
En el gigante asiático se desarrolló una manera de almacenar el hidrogeno en enormes cantidades bajo el subsuelo. Es clave para gestionar la intermitencia de las energías renovables.
El proyecto se encuentra ubicado en Pingdingshan, en la provincia de Henan. Foto: archivo.
Un grupo de especialistas en China logró un considerable avance técnico para la gestión energética al poner en marcha el primer proyecto de almacenamiento de hidrógeno en cavernas salinas. Se espera que sea el punto de largada de una nueva fase de industrialización para la cadena energética dentro del país asiático.
El sistema se encuentra ubicado en Pingdingshan, en la provincia de Henan y el objetivo de su construcción fue desarrollar una tecnología que permita resolver el cuello de botella que implica el almacenamiento y transporte de hidrógeno a gran escala.
Las cavernas salinas son cavidades subterráneas creadas de manera artificial mediante la disolución de depósitos de sal. Se trata de un método que se emplea desde hace décadas en distintos países para el guardado de hidrocarburos, debido a su impermeabilidad y alta resistencia.
La explicación a esta característica se encuentra en las propiedades de la sal, que permite sellar hasta las fisuras más pequeñas, aún frente a grandes presiones, lo que termina siendo un factor clave para resolver el desafío que implica almacenar el hidrógeno, que cuenta con moléculas minúsculas y escurridizas.
De esta forma, funciona como si fuera una gigantesca «batería» de respaldo que posibilita gestionar la intermitencia de las energías renovables, cuyo desarrollo es crucial en los planes de China para garantizar su seguridad energética.
Por este motivo, cuando hay excedentes en la producción solar o eólica, por ejemplo, el hidrógeno puede almacenar esa energía en forma química; en cambio, en los momentos de mayor demanda el mismo puede recuperarse y utilizarse, evitando de esa manera problemas en la estabilidad eléctrica.
¿Cómo funciona esta innovación tecnológica?
El proyecto busca crear una caverna mediante la disolución de la sal con agua, para generar espacios subterráneos con más de 30.000 metros cúbicos de volumen, y alcanzar una capacidad de almacenamiento de hidrógeno de 1,5 millones de metros cúbicos estándar, según el medio Xinhua.
La gran capacidad de sellado de la sal es fundamental, ya que se emplean dos compresores para inyectar el hidrógeno a una presión de 15 megapascales (MPa), a un ritmo constante de 2.000 metros cúbicos por hora dentro de estas grandes cavidades. Para dimensionarlo, es el equivalente a unas 75 veces la presión de aire que suele llevar el neumático de un auto.
El dato
- 15 MPa
- Es la presión a la que se inyecta el hidrógeno a las cavernas salinas de Pingdingshan, en China,
El procedimiento fue liderado por el Instituto de Mecánica de Rocas y Suelos de la Academia China de Ciencias, contando con la participación de la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) y la Corporación Petroquímica China (Sinopec) en el diseño y la construcción.
Por otra parte, los ingenieros a cargo buscan nuevas vías para la utilización de la energía del hidrógeno a gran escala, así como promover escenarios de aplicación diversificados como gas natural mezclado con hidrógeno, camiones pesados alimentados por hidrógeno y calderas industriales adaptadas.
Un grupo de especialistas en China logró un considerable avance técnico para la gestión energética al poner en marcha el primer proyecto de almacenamiento de hidrógeno en cavernas salinas. Se espera que sea el punto de largada de una nueva fase de industrialización para la cadena energética dentro del país asiático.
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