Alemania sufrió la peor masacre en una escuela

Un ex alumno mató a tiros a 17 personas, entre ellas a un policía.



BERLIN (Télam-SNI).- Un ex alumno de 19 años mató ayer a balazos a 17 personas, entre ellas dos menores de edad, 14 profesores y un policía, hirió a otras cuatro y luego se suicidó, en el peor ataque armado registrado en una escuela de Alemania, informaron fuentes policiales de ese país. El de ayer fue el más grande ataque masivo registrado en el país desde la Segunda Guerra Mundial.

La masacre ocurrió ayer a la mañana en la escuela Johann Gutemberg, en el centro de la ciudad de Erfurt, la capital del Estado federado alemán de Turingia, ubicada a unos 230 kilómetros al sudoeste de Berlín.

Las informaciones discrepaban en cuanto a quiénes fueron víctimas del ataque. Lo cierto es que murieron dos menores de edad y un policía, pero había dudas sobre qué cantidad de profesores fallecieron y si habían sido atacadas las directoras del colegio.

El agresor, un ex alumno expulsado del colegio meses atrás, irrumpió a las 11 en el establecimiento y se dirigió a un aula donde se rendía un examen final de matemáticas.

Enmascarado y vestido de negro, el muchacho gritó: “De todos modos, no escribiré nada” y acribilló a todo el que se cruzó a su paso.

El jefe de la policía local, Manfred Gruber, informó que “los muertos fueron encontrados por todos lados: en pasillos, baños y aulas”.

Una unidad especial de policía llegó al lugar después de que el portero del establecimiento escuchó disparos y alertó del hecho por teléfono.

En un primer momento se sospechó que había más de un agresor porque la ráfaga de tiros impidió que los policías avanzaran y los obligó a replegarse, cuando uno de los agentes cayó muerto.

Entonces, fueron convocados comandos especiales “SEK”, que ingresaron por el sótano y revisaron aula por aula hasta que localizaron y cercaron al múltiple asesino, quien, al verse rodeado, se suicidó.

Estaba armado con una pistola y una escopeta de caño recortado de tipo “pump-gun”, dijo la policía.

Mientras duró la balacera, un grupo de estudiantes se refugió en un aula y desde una ventana colgó un cartel que pedía auxilio, lo que quedó registrado por las cámaras de televisión.

Isabell Hartung, ex alumna del colegio, contó a un canal de televisión alemán que conocía al autor de la masacre y lo definió como un “muchacho bueno, abierto y muy inteligente, que era muy querido en el curso”. Lo consideró incapaz de cometer una masacre y relató que el chico tenía problemas familiares y que “se sentía frustrado y sin perspectivas por no poder terminar la escuela bachiller”.

A la escuela Johann Gutemberg, de renombre en Erfurt, asisten 750 alumnos de entre 10 y 19 años, de los cuales 180 se encontraban ayer rindiendo exámenes finales. Los estudiantes ilesos recibieron asistencia psicológica en las inmediaciones.

La Policía se encontró con un tétrico escenario

ERFURT, Alemania (AFP).- Cadáveres en pasillos y baños, y alumnos con ataques de nervios, fueron las escenas de horror que ayer descubrió la Policía de Erfurt (este), donde un joven de 19 años disparó a mansalva causando la muerte a 17 personas y luego se suicidó.

Unos 180 alumnos del liceo Gutemberg que estaban rindiendo sus pruebas finales de matemáticas, vivieron una pesadilla sangrienta, pues estuvieron atrapados cinco horas entre la vida y la muerte, dependiendo de un ex alumno que fracasó en sus dos intentos por obtener el título secundario.

“Es una verdadera escena de horror: había cadáveres en los pasillos y también en los baños”, comentó el jefe de la policía de Erfurt, Manfred Grube, cuyos hombres fueron blanco de disparos en cuanto llegaron a la escuela. “Se oyen disparos en la escuela”, dijo el portero del establecimiento cuando alertó por teléfono a la policía.

En cuanto llegó la primera patrulla policial, uno de los uniformados cayó baleado por el agresor. El policía fallecido “tenía 42 años y era padre de dos niños, hoy (por ayer) era el cumpleaños de su hija”, declaró Grube con lágrimas en los ojos.

“Sólo se le veían los ojos”, explicó un alumno que estaba en el aula en la que irrumpió el atacante a las 11 de la mañana, enmascarado y vestido de negro y exclamando: “Hoy no escribiré nada”. Luego comenzó a disparar a mansalva con un fusil y una pistola.

“Muchos alumnos empezaron a salir corriendo y él también. De pronto me encontré a un metro de él cuando disparó contra una profesora”, declaró una joven completamente aturdida.

A su lado estaba su mamá, aliviada por poder abrazar a su hija con vida, pero todavía impresionada. Le avisaron sobre lo ocurrido cerca del mediodía, y entonces se acercó hasta la escuela, donde los minutos se alargaron con la espera, hasta que vio aparecer a su hija.

Alrededor de ellas se repetían escenas de desolación y desesperación, mientras estudiantes lloraban y se abrazaban, y vehículos de la policía se mezclaban con las ambulancias. Algunos de los alumnos y profesores salieron casi al final de la evacuación. Entre ellos, unos veinte, que estaban en un aula, pudieron hacer llamados de auxilio o colgando hojas en las ventanas con la inscripción “Hilfe” (socorro).

En ese momento, el agresor se escondía en algún lugar del primer piso. “Al ver que no tenía salida, se mató con su pistola”, explicó Grube poco después.

“Volaban las balas y había sangre en todas partes”

ERFURT, (Reuters).- “Hablé con un alumno de 10 años que dijo, “volaban balas en todas direcciones y había sangre en todas partes””, relató un periodista de radio.

Cerca de 700 estudiantes de entre 10 y 19 años asisten a la escuela secundaria Gutemberg en Erfurt. Varios alumnos recibían tratamiento por conmoción nerviosa en hospitales locales, dijeron las autoridades médicas.

El tiroteo coincidió con un debate en el parlamento alemán en torno a endurecer la legislación de control de armas.

Alemania ya tiene leyes estrictas que controlan el derecho a poseer un arma, pero expertos dicen que el país está inundado de armamento que entra de forma ilegal desde el este de Europa y los Balcanes.

Las personas que desean tener un rifle de caza deben someterse a pruebas que pueden durar hasta un año, mientras que quienes quieren poseer un arma para tiro deportivo deben ser miembros de un club y obtener una licencia de la policía.

Erfurt, con una población de 19.350 habitantes situada en la antigua Alemania comunista, fue fundada en el siglo XIII y allí vivió algún tiempo el teólogo Martin Lutero.

En febrero, un hombre mató a tres personas e hirió a otras cerca de Munich antes de suicidarse, en lo que pareció ser un ataque de represalia contra una compañía que lo había despedido.

Otros asesinatos masivos en escuelas en los últimos años incluyen el de 16 niños y su maestra en el pueblo escocés de Dunblane, en 1996, por un atacante solitario que luego se suicidó.


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